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Rumba cubana en el Corral de García

Los Muñequitos de Matanzas, con más de 70 años de trayectoria y un Grammy, actúan en Santa Eulalia de Gállego

Percusionistas de Los Muñequitos de Matanzas.
Percusionistas de Los Muñequitos de Matanzas.
S. E.

Los Muñequitos de Matanzas, el mayor exponente de la rumba cubana, se suben este sábado (19:00 horas) al escenario de Corral de García en Santa Eulalia de Gállego junto a la cantante Ludmila Mercerón y el percusionista Ralph Santos para participar en el espectáculo Mujer canción, con el que rinden tributo “a las compositoras cubanas que están detrás del telón y a cuyas creaciones ponen voces los hombres”, indica Mercerón,

La rumba cubana es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, y su mayor referente es Los Muñequitos de Matanzas, grupo con más de 70 años de trayectoria, formado por varias familias y que va por la quinta generación de músicos, cantantes y bailarines.

Leyenda viviente de la música africana en Cuba, se mantienen pegados a sus raíces, en las que el ritmo forma parte de su ADN tal y como se pudo comprobar hace unos días en el Jardín de Tosos de Zaragoza, donde Mercerón y Santos rindieron un homenaje a esta mítica formación, “que es legado vivo del género y de la que se nutren muchos músicos de salsa, timba o fusión”, explica a este periódico Ludmila Mercerón.

Nino Pujada, Ralph Santos y Ludmila Mercerón.
Nino Pujada, Ralph Santos y Ludmila Mercerón.
S. E.

Tras su paso por la capital aragonesa, la cantante, compositora y pianista cubana compartirá tablas con Rafael Navarro Pujada, Niño Pujada, que el 1 de noviembre cumple 81 años, y de los que lleva más de cincuenta “siendo la voz que da color a esta máquina rítmica” que son Los Muñequitos de Matanzas, que recibieron un Grammy en 2001, y que han estado nominados a estos premios en varias ocasiones.

Fundada en 1952 en un bar del barrio de La Marina en la ciudad de Matanzas, cuando un grupo de jóvenes comenzó a seguir los ritmos de una canción que Arsenio Rodríguez estaba tocando usando platos y botellas, nació este grupo que ha llevado a lo más alto “a la rumba que se trajo de África y se acogió en Cuba. Primero fue para La Habana y luego para Matanzas, y en esta ciudad hay rumberos de años, Yo nací en La Marina y obligatoriamente tuve que aprender lo que es la rumba con mi abuela”. A cantar le enseñó en el solar que nació un familiar que su mamá era rumbera”, cuenta Niño Pujada.

Aprendió a cantar, bailar y tocar, y “es un orgullo para mí tener en mi cuerpo y en mi mente sangre africana”, reconoce este artista, paradigma del son. “Lo más sublime para el alma divertir, se debería de morir quien por bueno no lo estime”, dice Pujada de la rumba que ellos interpretan con todo el sabor y cadencia.

Según Alfredo Smith, productor de Los Muñequitos, “más que una agrupación somos una familia”, cuyos miembros “estamos aferrados a nuestro barrio porque desde que uno nace lo que ve en su casa es rumba. Es como enseñarte a leer y escribir, y pasa de generación en generación” en las familias que la forman. “Un símil en España sería los Flores, con diferentes generaciones vinculadas al mundo del espectáculo”, puntualiza Mercerón.

Los muñequitos de Matanzas son en la actualidad 23 componentes, cinco de ellos músicos, y en esta ocasión se unen y se integran en esta gran saga Ludmila Mercerón y Ralph Santos y lo hacen “por sus características y modo de hacer, y aprendiéndose nuestros temas. El trato entre nosotros y ellos ya no es de músico a músico, es de hermandad”, confirma Smith.

Llevan la rumba en la sangre y la escuchan desde que se levantan hasta que se acuestan, pero como confirma el productor, “la palabra rumba es española y la rumba no es más que la unión del flamenco y los ritmos africanos, y cuando se escucha su tarareo es prácticamente el flamenco, luego viene el contenido, las letras, que son un reflejo de lo que sucede en la vida”.

De hecho, en la rumba, a diferencia de otros ritmos caribeños, solo intervienen instrumentos de percusión y voces que son las que dan la armonía sobre la base rítmica. Lo más interesante de este género “es la temática de las canciones en las que se habla de amor, desamor, disputas, religión, un consejo social, de comportamiento, y eso la hace muy cercana y muy urbana”, afirma Ludmila Mercerón.

En Cuba, cuando se acaba la actividad cotidiana o en cualquier momento, “incluso al final de un velatorio, la gente se va a rumbear porque el patrón de toda la música cubana es la rumba”, incide Smith, quien confirma que es un género “que pega con todo, con jazz, con la música clásica, con la urbana..., porque al final, el ritmo que tenemos los cubanos nacido de África es la base”.

Y eso es lo que se va a poder ver y escuchar esta tarde en el Corral de García, donde Los Muñequitos de Matanzas interpretarán con Ludmila Mercerón y Ralph Santos “las rumbas más conocidas de su repertorio y explicaremos, para que el público lo conozca, sus diferentes variantes porque en la música popular cubana hay música para los niños, jóvenes, adultos, y lo que cambia es el tempo, la cadencia..., y lo vamos a dar a conocer para que puedan disfrutarlo”, resalta Mercerón.

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