Cultura

Exposición

Rafael Romero pinta sus ‘Lugares idílicos’ y los muestra en Graus

Doctor en Bellas Artes y profesor en la Universidad de Barcelona, exhibe su trabajo en el Espacio Pirineos

Rafael Romero con una de las obras que exhibe en el Espacio Pirineos de Graus.
Rafael Romero con una de las obras que exhibe en el Espacio Pirineos de Graus.
E.F.

Hasta el próximo día 27 de noviembre, puede visitarse en la sala 2 de Espacio Pirineos de Graus la exposición Lugares idílicos, compuesta por pinturas de Rafael Romero, un reputado artista plástico de Badalona, doctor “cum laude” en Bellas Artes y profesor de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de la ciudad condal.

En medio de una explosión de color y alegría en un contexto marinero, Romero atrae al espectador con sus obras a su universo más querido. “Todos tenemos lugares idílicos que forman parte de nuestro ser, de nuestros recuerdos. A veces, son lugares reales y otras, son imaginarios. Los que comparto aquí son mis lugares de refugio, en los que me gusta habitar y, a la vez, son lugares que, como ventanas abiertas, invitan a la gente a entrar y ver qué quiere hacer allí”, explicó el mismo en la inauguración de la muestra, en la que estuvo el pasado martes junto a la técnico de Cultura de Graus, Elena Nogarol.

Su inspiración marinera es una constante en estas pinturas. “El mar es uno de mis lugares idílicos favoritos porque lo marino siempre me ha motivado muchísimo. Yo soy de Badalona y, cuando nací, los pescadores traían el pescado a pie de playa. Esas raíces mías me condicionan a ver el mar como un lugar de esperanza”, indicó, apuntando que la pandemia ha ofrecido otra perspectiva a la exposición. “Esto coincide con esta pospandemia, en la que hemos estado encerrados y tristes. Ahora que hay luz, mis lugares idílicos deben animar a la gente, también a buscar su arte. Me interesa mucho enviar ese mensaje de que todas las personas son creativas y se trata de desarrollar la habilidad de cada cual, bien instruyéndose o dejándose llevar por la intuición”, dijo.

Pese a su formación académica, apuesta por la improvisación en su trabajo. “Utilizo técnicas improvisatorias. Aparecen escenas marinas, nadadores, gente que lee en la playa a la vez que toma el sol, pajaritos de colores pero, inicialmente, todos esos cuadros son manchas con colores diferentes, también utilizo el recurso del collage, con diferentes tonos y texturas y, a medida que avanzo, llega un momento en que empiezo a intervenir. Saco las formas más realistas para terminar, pero todos mis cuadros son improvisatorios. Jamás he hecho un boceto previo porque me gusta lo que el cuadro va diciendo, que me sorprenda”, confirmó Rafael Romero,

Explosión cromática

A diferencia de artistas que, como él, no son autodidactas, Romero apuesta por la explosión cromática en sus obras. “Se nos ha hecho hincapié en alejarnos del color o trabajarlo de forma matizada porque parece más académico o serio matizar el color. Pero mis colores nos llevan a la espontaneidad de la infancia. Creo que hay que mantener lo primigenio, yo no he renunciado a mi colorido infantil”, confesó el pintor.

En su opinión, compartir y divulgar el interés por la creación es una obligación de los artistas, sobre todo, entre los más pequeños. “Intento desarrollar, cuando muestro mi obra, actividades pedagógicas y didácticas, centradas en potenciar la creatividad. A partir de mis peces, mis barcos, a partir de una narración o un cuento. Es uno de los grandes retos de los artistas: compartir lo que nos hace felices y plenos con los demás”.

Su asidua colaboración con el certamen RenovArte, en la Comarca de Sobrarbe, le ha acercado a tierras altoaragonesas y ha propiciado su presencia, por primera vez, en Graus, a través de sus Lugares idílicos. 

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