Cultura

COSAS DE CASA

La Biblioteca Baltasar Gracián de Graus celebra su 50 aniversario

Actualmente, hay 2.336 inscritos y sus fondos alcanzan los 24.700

Cuentacuentos en la Biblioteca.
Cuentacuentos en la Biblioteca.
E.F.

La Biblioteca Baltasar Gracián de Graus ha ido evolucionando para responder a las inquietudes de los grausinos. La bibliotecaria, Pepa Mur, ensalzaba en la reciente exposición conmemorativa del 50 aniversario, la labor de Ricardo Martínez, “por el esfuerzo especial de ponerla en marcha”, así como la de Chon Bruballa y Miguel Bonsón, pero sin duda ha sido su impronta la que ha marcado, desde 1989 y hasta ahora, el devenir de este espacio municipal. Su formación de maestra la llevó a crear el Cuentacuentos y los Talleres de Lectura, mimando al lector adulto con exitosas propuestas como el Club de Lectura y con la cercanía como baza para responder a sus demandas. Un lector que, desde que el registro está informatizado, valora esa proximidad a todos los niveles como se evidencia en que los best-sellers de la benasquesa Luz Gabás, ‘Palmeras en la nieve’ y Como fuego en el hielo, y el primer libro de Inés Plana, ‘Morir no es lo que más duele’, sean los tres más leídos en la biblioteca grausina en este medio siglo.

Pepa Mur, actual bibliotecaria.
Pepa Mur, actual bibliotecaria.
E.F.

“Después de tantos años en la biblioteca, conozco a mis lectores. En una biblioteca grande, has de comprar las novedades, funcionas por estadísticas, igual no es la misma persona quien compra que quien presta, pero en una biblioteca rural como ésta, conozco a los que leen novela histórica, policiaca, etcétera y sé qué va a tener más éxito. A veces, incluso ellos mismos te avisan de qué publica tal autor y esto es un plus”, confiesa, satisfecha de haber alcanzado esa enriquecedora comunión con el lector grausino, de todas las edades, pero especialmente infantil, porque es el futuro del país y de la propia biblioteca. “Reconozco que he puesto mucha ilusión porque de formación soy maestra. A mí el mundo del niño me gusta y lo he vivido con pasión porque es el futuro del país y hay que poner un granito de arena para que las personas florezcan con todo su esplendor. Lo he hecho mucha ilusión”, reconoce, detallando una evolución que ha fidelizado a los grausinos como usuarios y consolidado a la biblioteca como referente cultural.

“Empezamos con actividades con los más pequeños, pero una vez afianzados los grupos de cuentacuentos, vimos que crecían y querían seguir, así que apostamos por los talleres de lectura, para niños más mayores. El Club de lectura, gracias a la colaboración de Carmina Guiu, fue un paso más. A lo largo de estos años -prosiguió- se han hecho actividades con todas las edades, siempre intentando que partieran de gente de aquí para darles continuidad y generar una dinámica”, recuerda Pepa Mur, en un momento, el del 50 aniversario, propicio para analizar la evolución que ha llevado a la biblioteca a convertirse en lo que es hoy.

Inauguración del centro en 1971.
Inauguración del centro en 1971.
S.E.

Ricardo Martínez, “muy próximo al Ayuntamiento y consciente de la necesidad”, puso en marcha el servicio en 1971. “Al principio, había un fichero, una máquina de escribir y una caja para poner las fichas de los socios y de los libros”, detalla Pepa Mur. La biblioteca, ubicada entonces en los bajos de la Casa Consistorial, cubría otras necesidades. “Al principio, era mucha documentación, mucha enciclopedia, mucho diccionario, mucha búsqueda de información sobre todo consulta. Con el tiempo y el acceso a internet, el servicio ha cambiado”.

El lote fundacional de la biblioteca de Graus costó 472.000 pesetas e incluía un total de 2011 volúmenes. En la actualidad, hay 2.336 usuarios inscritos, de los que 750 retiran préstamos con regularidad, y sus fondos alcanzan los 24.700, entre libros -a destacar el Vidal Mayor, como el más caro y una primera edición de un libro de Joaquín Costa de 1917 como valioso- y audiovisuales, además de estar acogida a todos los programas de acceso digital del Gobierno de Aragón y la Diputación de Huesca. “En esos momentos, por la naturaleza de las bibliotecas, al ser sobre todo para documentación, se dirigían a adultos, a lectura novela y a jóvenes de a partir de 12 o 13 años que tenían que documentarse. La zona infantil estaba pobre porque no había demanda”, explica.

La celebración de este medio siglo de su creación y de los 20 años desde que se trasladó desde su primera ubicación a la actual, en el antiguo instituto de Secundaria, ha querido incluir a toda la población. “Hemos hecho actividades con los alumnos del instituto, con la Tercera Edad, con adultos y con los niños y por eso hemos querido compartir con todos el aniversario”, comentó Pepa Mur, satisfecha de que la biblioteca sea un espacio abierto a todos y forme parte activa en la vida de los grausinos. “Además de los talleres y actividades fijas, organizamos propuestas específicas en celebraciones como Navidad o la Noche d’Almetas, entre otras”, puntualizó la bibliotecaria ilustrando ese dinamismo e implicación.

La excelente respuesta del Club de Lectura, puesto en marcha en 2018, está siendo fundamental también para fidelizar a los lectores adultos. Alrededor de 50 personas en dos grupos forman parte de esta iniciativa que ha sobrevivido con éxito a la pandemia, adaptándose, como la propia biblioteca, a los nuevos tiempos para ser mejor y mejorar la sociedad a través de los libros. 

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