Cultura

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Aínsa muestra cómo cambia el paisaje del Pirineo en solo 100 años

Un libro y una exposición con fotos de Briet y Belmonte hace visible de una manera clara y atractiva la alteración producida

Imagen del acto celebrado en Aínsa.
Imagen del acto celebrado en Aínsa.
C. S.

Este martes tuvo lugar en el castillo de Aínsa la presentación de un libro y una exposición fotográfica que tienen el mismo título, 'El Pirineo sin Briet'. 100 años de cambios en el paisaje, que pueden apreciarse gracias a las imágenes tomadas hace más de un siglo por el fotógrafo francés y en la actualidad por Ánchel Belmonte Ribas, coordinador científico del Geoparque Sobrarbe-Pirineos. Este trabajo se ha realizado gracias a la colaboración del Museo Château Fort de Lourdes, que custodia el archivo de Briet y ha facilitado copia de las fotos originales, y la fototeca de la Diputación de Huesca.

Belmonte Ribas explicó que el objetivo de este proyecto es doble: por un lado, dado que el año pasado se celebraba el centenario de la muerte de Lucien Briet, se trataba de “recordar su obra y su persona, que tan importante ha sido para Sobrarbe en particular pero para todo el Alto Aragón en general; y por otro, se trataba de aprovechar su legado fotográfico “para reflexionar sobre los cambios que ha experimentado el paisaje geológico del Pirineo a lo largo de este siglo largo que ha transcurrido desde que Lucien Briet estuvo recorriendo nuestras montañas”.

Habló Belmonte Ribas del paisaje geológico, “que pensamos habitualmente que no cambia, o que si cambia lo hace en términos de millones de años, pero un análisis un poco atento lo que nos enseña, comparando las imágenes de Lucien Briet con sus equivalentes actuales, es que ha habido cambios a veces sutiles pero a veces de bastante calado”.

Las observaciones que se han realizado han sido centradas en tres ámbitos: cumbres y laderas, ríos y glaciares. “En la zona de cumbres y de laderas del ámbito de la alta montaña, cuando ves imágenes antiguas e imágenes modernas lo primero que llama la atención es que ahora hay mucha más vegetación. Esto es un síntoma, no es una causa. Y cuáles son las causas de que haya más vegetación, pues hay dos que se han invocado tradicionalmente, que son que ya no hace falta cortar madera para leña para las casas ni como combustible y otra, que hay menos ganado”. Pero todo no se explica solo con esto -añadió Ánchel Belmonte-, ya que en este siglo caracterizado principalmente por el calentamiento global, han dejado de producirse en muchas zonas del Pirineo determinados procesos geológicos, por ejemplo los relacionados con el hielo y con el deshielo, que rompen las rocas, “y eso hace posible que las laderas que antes recibían un aporte casi permanente de fragmentos rocosos, dejen de recibirlo, las laderas se estabilicen y la vegetación pueda crecer.”

En el caso de los ríos y también en relación con este incremento de la vegetación y del calentamiento global, “se aprecian varias diferencias. Una de ellas es que circula menos agua y por lo tanto la capacidad que tiene el río de movilizar sedimentos ha disminuido, de manera que estamos perdiendo uno de los elementos más característicos del patrimonio geológico-fluvial, que son los ríos trenzados, que están desapareciendo”.

Y en tercer lugar, el cambio más conocido y visualmente más fácil de identificar es el de los glaciares, “que antes estaban y ahora no están en muchos casos, y en otros casos eran enormes y ahora están muy menguados”.

Este trabajo -añadió- “nos ha llevado casi dos años”, y con el se ha conseguido evidenciar de una manera clara y atractiva cómo está cambiando el paisaje del Pirineo en solo 100 años”.

Con Belmonte estuvieron el presidente de la Comarca de Sobrarbe, José Manuel Bielsa, y la diputada de Cultura de la DPH, Maribel de Pablo, quien dijo: “hemos financiado la práctica totalidad del coste de esta publicación porque apoyamos la puesta en valor de nuestro territorio y de nuestras señas de identidad”.

El prólogo del libro es obra de Eduardo Martínez de Pisón, catedrático emérito de Geografía, y el capítulo titulado Lucien Briet, entre dos siglos y dos países, ha sido escrito por Lise Laporte.

La exposición estará abierta hasta el 3 de julio en Aínsa y luego itinerará por la comarca de Sobrarbe y Francia.

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