Cultura

BAILE

Fonz se convierte en el club de baile del lindy-hop aragonés

La VIII Trobada Swing emuló las ediciones previas a la pandemia atrayendo a numeroso público para disfrutar de las actuaciones de este fin de semana

Cotton Swing School ofreció dos coreografías de lindy-hop
Cotton Swing School ofreció dos coreografías de lindy-hop
Trobada Swing Fonz

El Espazio Cultural L’Urmo de Fonz volvió a emular la sala de baile de Harlem en Nueva York, Savoy Ballroom, donde en la década de los años 20 del pasado siglo comenzó el baile lindy-hop de la mano de la comunidad afroamericana, mientras que desde el escenario sonaba el jazz más clásico y el alegre swing. Decenas de bailarines llegados desde varios rincones de Aragón y Cataluña, con vestidos y complementos propios de la época, sacaron brilló al suelo de este espacio que ya se convirtió en la referencia anual aragonesa de esta modalidad de baile con la Trobada Swing Fonz, que el pasado fin de semana cumplió su octava edición, organizada por el Ayuntamiento con la colaboración de la Diputación Provincial de Huesca, ya que esta cita se encuentra dentro del circuito Alto Aragón Jazz Tour.

Tres bandas fueron las que participaron en esta doble sesión con conciertos en la tarde noche del sábado, por parte de Ankle Busters y The Crazy Swingsters y en el mediodía del domingo, con Marina Quiroga & Swing Quartet. Quince músicos sobre el escenario, que unidos a los bailarines que cada edición arrastra hasta Fonz la Cotton Swing School -que llevó a cabo talleres y demostraciones de lindy-hop- pusieron la nota colorista y divertida a este festival que lo convierte en único dentro del circuito jazzístico de la provincia de Huesca.

Ankle Busters fue una de las bandas que se subió al escenario en Fonz.
Ankle Busters fue una de las bandas que se subió al escenario en Fonz.
Trobada Swing Fonz

Sobre el escenario sonaron temas de Count Basie, Ella Fitzgerald, Duke Ellington, el saxofonista Coleman Hawkins o el pianista George Gershwin que sacaron a la pista a los bailarines, pero también a un nutrido público local y venido de otras poblaciones, respaldando este certamen que emuló las ediciones anteriores a la pandemia.

Dos autocaravanas food-trucks ofrecieron el servicio de comida y bebida para poder tomar algo o cenar al aire libre, hasta que llegó la lluvia por la noche.

Los zaragozanos Ankle Busters fueron los encargados de levantar el telón de la VIII Trobada Swing Fonz. Romain Viullemin, a la voz y guitarra, Josemi Casanova, voz y trombón, Javier Callén, al contrabajo, Israel González, al piano, e Israel Tubilleja, en la batería, regresaron a Fonz, donde ya actuaron hace cuatro años, para ofrecer un repertorio swing con arreglos expresamente hechos para bailar.

En el ecuador de esta primera jornada, llegó el turno de los oscenses y zaragozanos Cotton Swing School, que mostraron dos coreografías de lindy-hop.

Y tras la cena, se subió al escenario The Crazy Swingsters, formación inspirada en las Big Band para música swing, y formada por Carlos Badorrey, a la trompeta, Carlos Calvo, al saxo, Javi García, al trombón, Guillermo Aguilar, a la guitarra, Antonio Bernal, al contrabajo, y Juan Millán, en la batería, quienes pusieron ritmo hasta bien entrada la noche.

En la mañana del domingo, el escenario se trasladó a la plaza Mayor, donde se desarrollaron talleres de baile a cargo de la Cotton Swing School, que dieron paso al concierto de la argentina Marina Quiroga, afincada en Sabiñánigo y su Swing Quartet, formado por el piano de Alejandro Esperanza, el contrabajo de Daniel Escolano y Fran Gazol a la batería.

El director de la Trobada, Daniel Escolano, se mostró “muy contento por haber retomado el festival con su filosofía inicial que es la de unir el baile lindy-hop con el jazz. Teníamos muchas expectativas y estamos muy contentos por ver tanta cara conocida y el respaldo del público de Fonz y de la redolada”.

Fonz fue pionero en Aragón en apostar por un festival dedicado al swing y al lindy-hop. En la próxima edición, el objetivo es formar parte del circuito nacional de música de jazz para bailar “que supondría traer más visitantes y poner a Fonz en el mapa cultural, ya que en Aragón somos una fecha obligada para todos los bailarines”.

La concejala de Cultura del Ayuntamiento de Fonz, María Clusa, destacó también la “estupenda respuesta de la gente con caras muy alegres que ya teníamos ganas de ver”. La Trobada constituye uno de los eventos más relevantes de la programación cultural de Fonz que continuará el primer viernes y sábado de junio con la Feria del Renacimiento y seguirá en agosto con sus fiestas mayores. 

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