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la entrevista

Pedro Pastor: “Con mi cuarto disco he encontrado mi lugar en la música”

El cantautor madrileño actúa este viernes, a las 20:30 horas, en el Centro Cultural Manuel Benito Moliner de Huesca

Pedro Pastor.
Pedro Pastor.
S.E.

Pedro Pastor Guerra (Madrid, 1994) actúa este viernes (20:30 horas) con su banda en el Centro Cultural Manuel Benito Moliner de Huesca, adonde llega con una ilusión tremenda.

“Hay pocas capitales de provincia en las que no hayamos actuado y Huesca es una de ellas. Nos encanta descubrir un territorio nuevo”, explica el cantautor.

Tras experimentar con sonidos muy diversos, Pastor siente que su apuesta se ha consolidado con su cuarto LP, Vueltas (2021).

“Después de diez años de carrera he encontrado mi lugar en la música con este disco, explorando músicas del mundo, folclores latinoamericanos y ritmos caribeños, pero sin dejar de profundizar en el mensaje y la sensibilidad”, dice.

Su banda, Los Locos Descalzos, le ha vuelto a acompañar en este proyecto, que ha sido “el menos sufrido” de todos los que ha realizado hasta ahora.

“Normalmente los estudios de grabación son lugares de ensueño, pero muchas veces es donde aparecen las inseguridades. En cambio, en esta ocasión ha sido un proceso muy liviano y disfrutado”, celebra.

Pedro Guerra -su tío-, María del Tango y Blanca la Almendrita son los tres colaboradores especiales del disco, que han aportado “una frescura y amplitud” muy evidente, dice.

También valora positivamente la labor del productor Gustavo Guerrero, con el que trabajó por Skype durante meses antes de meterse en harina.

“Revisamos las armonías, las letras y cuando llegó el momento de grabar, la pandemia impidió que viajara desde México, lo que dilató el proyecto mucho tiempo -lamenta-. Cuando por fin pudo venir, le dio una inyección de adrenalina tremenda al disco, que hicimos encerrados en un caserío durante once días. Es un productor de primer nivel y un humano excelente, y trabajar con él es como ir a la universidad de la música”.

Proveniente de una familia artística, en la que destacan sobre todo su padre, Luis Pastor, y su tío, Pedro da las gracias por haber nacido en este entorno tan bohemio y especial.

“Ellos entienden la música como un alimento del espíritu. Por un lado me han acercado muchísimo a diferentes sonidos de todo el mundo y, por otro, me han enseñado casi todo sobre el oficio”, resalta.

En esta línea, el cantante agradece que su casa siempre haya sido habitada por la sensibilidad y las libertades. “Nunca he tenido imposiciones y el mayor regalo que me han dado mis padres ha sido permitirme ser quien yo quería ser”, enfatiza.

Aunque se fija en géneros más clásicos, el cantautor reconoce que disfruta con el reguetón y el trap, porque “hay que aprender de todas las músicas modernas, que por algo llegan a tanta gente”, señala.

No obstante, Pastor critica que estos estilos acaparen toda la atención porque “son los productos que interesan a la masa social y los más cómodos” para el poder. “El arte también puede ser transformador además de entretenido, así que debería haber más espacio para todos”, reclama el joven, que este viernes pondrá su bandera en Huesca.

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