Cultura

Robres recupera su Trobada de Gaiteros con música por las calles

Talleres, una conferencia y un mercado de artesanía protagonizaron la XV edición de un evento que regresó tras dos años de parón por la pandemia 

Sesenta gaiteros de diferentes localidades aragonesas protagonizaron el pasacalles
Sesenta gaiteros de diferentes localidades aragonesas protagonizaron el pasacalles
S. E.

Robres ha recuperado una de sus tradiciones más esperadas y que va cogiendo arraigo, la Trobada de Gaiteros, que celebró su décimo quinta tras el parón de los dos años por la pandemia.

La villa monegrina vivió una jornada festiva, que reunió a más de sesenta gaiteros y gaiteras que llegaron desde Sariñena, Sena, Huesca y Zaragoza con la Escuela Municipal de Música y Danza. “Robres ha vibrado con otra convocatoria más de su Trobada de Gaiteros, toda una representación de Aragón”, ha explicado a este periódico Pedro Oliván, director del Pimendón y representante de la organización.

El programa se desarrolló el ayer bajo un espléndido día primaveral, “con una temperatura muy agradable y con una notable participación en los talleres abiertos al público”. Asimismo, “los niños y niñas disfrutaron de los juegos tradicionales aragoneses, y los visitantes pudieron presenciar el taller de paloteo que ofreció el grupo de Dance de Robres, además del mercadillo de artesanía aragonesa que dispuso de nueve puestos, destacando cuatro solidarios”, ha manifestado Oliván.

En el taller específico para gaiteros, José Grima y Martín Blecua impartieron una conferencia magistral “basada en el trabajo que llevan haciendo del clarín largo de la gaita, que para el pueblo de Robres es el emblema y justificación de estas trobadas”, ha señalado el robresino, sobre “una gaita que fue recuperada después de 100 años de estar guardad en una cesta, en la bodega de la familia Becana, y que los estudiosos de la gaita de boto aragonesa, como los monegrinos, Pedro Mir y Martín Blecua o el zaragozano Mario Gros, han venido conservando”.

Tras este taller hubo comida gaitera, denominada así no tanto por sus ingredientes “sino por el ambiente del reencuentro que hubo durante la misma y que llevó a una sobremesa donde, además de las conversaciones, se improvisó un escenario libre en el que cada grupo tocó algunas piezas de su repertorio”, ha relatado Oliván, que puso en valor el trabajo y esfuerzo de los gaiteros. “La gaita es un instrumento difícil y peculiar que requiere de mucha constancia”.

Un pasacalles, “en el que los grupos, acompañados por el Dance de Leciñena, invitado especial de esta Trobada, junto al Dance de Robres, fueron llenando las calles del municipio de sonido y alegría”, ha contado el organizador, en una actividad que como novedad contó también con la participación de la comparsa de cabezudos de Alcubierre, “que fueron el entretenimiento de los más pequeños”.

El broche final tuvo lugar en la plaza Zaragoza en la que el Dance de Leciñena representó cuatro mudanzas y el de Robres otras tantas, terminando con el acompañamiento de todos los gaiteros en una de las mudanzas más emblemática de estos dances y con “la que se puso la guinda a esta feliz XV Trobada de Robres”, ha concluido Pedro Oliván

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