Cultura

ENTREVISTA

“‘Lo infinito en un chunco’ es un homenaje a los salvadores de palabras”

La escritora aragonesa presenta este viernes (19 horas) en el Casino oscense la traducción al aragonés de su obra sobre la historia de los libros

Irene Vallejo.
Irene Vallejo.
Papyrus

La escritora y filóloga aragonesa Irene Vallejo presenta este viernes, a las 19 horas en el salón Azul del Casino de Huesca, la traducción al aragonés de El infinito en un junco (Lo infinito en un chunco) recién publicada por editorial Xordica y transcrita por Chusé Raúl Usón, que también participará en el acto con el editor Alfonso Castán.

La idea surgió en la Feria del Libro de Jaca del año pasado, explica la autora a este periódico. “Nos encontramos Chusé Raúl, Alfonso y yo y lanzamos la idea como un reto, no me imaginaba que alguien pudiera asumir el trabajo de traducción del libro entero con sus referencias, transcripciones... me parecía una tarea enorme, pero Chusé Raúl lo asumió como una prueba que se ponía a sí mismo y es increíble que, menos de un año después, el trabajo esté hecho”.

Sobre esta traducción, la cual subraya Vallejo como la más especial puesto que “este proyecto tiene algo de pionero, hecho con ilusión porque no nos movemos por la búsqueda de beneficios sino que nace completamente del idealismo, con la voluntad de reivindicar, como dice Chusé Raúl, de dignificar esta lengua”, apunta que “nace de lo que es esencialmente el espíritu de un filólogo, que es aquel que está enamorado de las lenguas”. Ante lo cual, confiesa que Lo infinito en un chunco “brota del amor por las palabras y está hecho con mucho esfuerzo para demostrar que el aragonés puede ser lengua vehicular de cultura”, porque, continúa, “es un libro con mucho simbolismo que habla de literatura, de historia y de filosofía y demostramos que con el aragonés se pueden transmitir todos esos conocimientos”.

Por otro lado, añade que “también servirá, para quienes quieran escribir en aragonés, como un repertorio de soluciones lingüísticas a problemas expresivos”.

Irene Vallejo no habla aragonés pero admite que “es una lengua muy íntima que sentimos muy nuestra y sí, es cierto que cotidianamente utilizo aragonesismos y, de hecho, en la versión genuina de El infinito en un junco introduje algunos que a los traductores de distintas lenguas les despertaba mucha curiosidad y me preguntaban: ¿qué significa tajador?, que es una de las palabras que empleé”. “Para mí -explica-, son palabras unidas a la intimidad, mi madre es oscense y me las ha transmitido y yo se las enseño a mi hijo”.

Defiende que nos corresponde a nosotros cuidar nuestro patrimonio lingüístico y “a través de este libro queremos trasmitir el mensaje de que este idioma es valioso”. “Y como El infinito en un junco es un homenaje a los salvadores de libros, Lo infinito en un chunco es un homenaje a los salvadores de palabras”, añade Vallejo.

Además de la presentación de este viernes, la primera en aragonés, la autora está embarcada en otras muchas con una gira por más de 40 países, ya que se ha traducido a una veintena de idiomas y, en los próximos meses, se publicará en inglés, japonés, coreano y árabe, entre otros”. 

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