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Camellos: "Falta cabreo en la escena musical en los últimos años"

El grupo oscense/madrileño acaba de publicar su tercer álbum 

Jorge Betrán, Tommy Dewolfe, Fernando Naval y Frankie Ríos son ‘Camellos’.
Jorge Betrán, Tommy Dewolfe, Fernando Naval y Frankie Ríos son ‘Camellos’.
E.P.

La banda oscense/madrileña Camellos vuelve “con todo” en la gira de Manual de estilo (Limbo Starr), un trabajo que acaba de lanzar y en el que los cuatro componentes del grupo apuestan por un discurso “más cabreado” porque, a su juicio, falta de ello “en la escena musical en los últimos años”.

“Hay una especie de refugio en la pasividad”, lamenta el oscense Fernando Naval, uno de los vocalistas y guitarristas de la banda, en una entrevista con Europa Press con motivo del reciente lanzamiento de su álbum y su actuación este sábado en el festival Tomavistas, en Madrid, “una de las mayores cosas” que ha hecho el grupo que completan Tommy Dewolfe (bajo) y Jorge Betrán (batería) y Frankie Ríos (guitarra y voces).

Manual de estilo asienta las bases del ‘camellismo’ que han reivindicado los integrantes desde que empezaron. Así, mantiene sus canciones de letras que cualquiera utilizaría en sus conversaciones y su tono de broma para hablar de temas serios, aunque esta vez lo hace con una intensidad más relajada pero un discurso más duro, detalla el vocalista.

Según Naval, el cabreo es el “hilo” que une las piezas de este álbum de tinte político y que para la banda es su mejor trabajo hasta el momento.

Y con esa actitud de cabreo, el grupo habla de temas tan variados como el clasismo o no reconocer los errores. Y es que, tal y como incide el vocalista, no hay que “negar la responsabilidad de uno respecto a su entorno”.

Otro de los temas que Camellos aborda en su ‘manual’ es el “manoseo de los términos”, como el de libertad, que ha quedado “vacío de contenido y convertido en un eslogan extraño”, como los utilizados por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, asevera.

“Ayuso es el último ejemplo, pero la palabra libertad se ha sobado y resobado en la política de este país”, precisa Naval, quien critica también que se utilice tanto este término incluso en los “debates de bar” y, además, de forma “absurda”: “Parece que el que diga primero la palabra libertad se lleva los aplausos”.

No obstante, el músico destaca la libertad total que tiene Camellos como grupo, algo que, en su opinión, “hay que celebrar” pero que a la vez es “un poco putada” porque las bandas pueden ahora “permitirse ser libres porque no hay dinero en la música”. Al respecto añade que pese a la libertad en la escena musical, aún hay “muchos que intentan suprimirla porque creen que no les va a favorecer”.

Debatir sobre cosas sin solución

Por su descaro, a Camellos se le ha comparado en numerosas ocasiones con grupos surgidos en la escena musical española de los 80, como Siniestro Total, una comparación que Naval asegura que les encanta, aunque musicalmente consideran que se asemejan más a bandas británicas “rollo hooligan”, “de canción de bar”.

Por otra parte, el oscense dice que el grupo no se ha encontrado con un circuito escénico como el de aquella época de adicciones. “A pesar de que seamos como cabezas locas de la juventud, no se juega en la liga en la que se jugó en los 80, gracias a Dios. No me parece que los hábitos con las adicciones sean tan nocivos y peligrosos como eran antes”, apostilla, para añadir que la principal adicción de Camellos es “debatir sobre las cosas que no tienen solución”.

Más allá de comparaciones entre épocas y bandas, a Camellos le gustaría lograr un éxito como el que tuvieron varias grupos de esa época, pero a su manera, haciendo cada vez más grande ese “grupo de amigos” que Naval ve en la gente que repite las expresiones y juegos de palabras de sus canciones. “Ver que la gente nos copia expresiones me da la sensación de hacer una especie de supergrupo de amigos en el que todo el mundo se siente incluido”, manifiesta.

Para seguir extendiendo el grupo, Camellos ha sacado su primer trabajo tras la pandemia, un acontecimiento que sin duda afectó a su proyección. “Nos pilló en nuestro mejor momento y pagamos el peaje del Covid, pero esto nos ha jodido a todos los músicos y a otros más que a nosotros”, puntualiza.

Ahora, Camellos lo retoma donde lo dejó. Así llevará “todo lo que no pudo sacar” en el que iba a ser el año de su “despegue” -2020- a los próximos conciertos que tiene programados en el Tomavistas Madrid, donde actuó este sábado, en el Canela Party, en Torremolinos (Málaga), el 27 de agosto; en el Aniversario La Salvaje, en Oviedo, el 30 de septiembre; en Estaciones Sonoras, en Cascante (Navarra), el 1 de octubre, y en La Nau, en Barcelona, el 6 de octubre. 

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