Cultura

Salud y descanso, la historia de un lugar único, el balneario de Panticosa

La exposición 'Los baños de Panticosa. Elogio del agua' se inaugura mañana en la Diputación de Huesca

Chus Tudelilla, comisaria de la exposición, explicando una de las imágenes que se exhiben en la DPH
Chus Tudelilla, comisaria de la exposición, explicando una panorámica del balneario fechada en 1878
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Verónica Lacasa/DPH

Los baños de Panticosa. Elogio del agua une imágenes del pasado, crónicas, testimonios de la época y recuerdos de los viajeros, con la mirada contemporánea de Iñaki Bergera, y todo ello para recordar la historia de un lugar único, en el que la salud, el descanso y el deseo de nuevas geografías son motivos que, a lo largo del tiempo, han animado el viaje a este balneario.

La muestra Los baños de Panticosa. Elogio del agua comisariada por Chus Tudelilla y que forma parte del programa Visiona Huesca, se inaugurará mañana, a las 19:30 horas, en la sala de exposiciones de la Diputación Provincial, donde se podrá visitar hasta el 31 de julio. Hoy ha sido presentada por la diputada de Cultura, Maribel de Pablo, Tudelilla y el fotógrafo y arquitecto Iñaki Bergera.

Desde los primeros testimonios en documentos literarios, que ya dejaron constancia en 1622 del poder curativo de estas aguas, hasta el proyecto fotográfico de Iñaki Bergera que retrata el balneario en la actualidad, pasando por planos, dibujos, carteles e imágenes históricas tomadas desde inicios del siglo XIX… Los baños de Panticosa. Elogio del agua reúne un legado único y revelador sobre uno de los primeros motores de desarrollo turístico de la provincia de Huesca, cuyo entorno natural y el clima de altura contribuyeron a que se convirtiera en un centro privilegiado para el ocio, y todo gracias a las aguas minero-medicinales que atesoran las montañas que lo rodean.

Con años de antelación lo supo Santiago Ramón y Cajal cuando en 1877 acudió al establecimiento convaleciente de una afección pulmonar: “Grandes médicos son el sol, el aire, el silencio y el arte. Los dos primeros tonifican el cuerpo, los dos últimos apagan las vibraciones del dolor, nos libran de nuestras ideas, a veces más virulentas que el peor de los microbios y derivan nuestra sensibilidad hacia el mundo, fuente de los goces más puros y vivificantes”. El dibujo, la fotografía y la conversación ampliaron la experiencia diaria de sus paseos, “como si tuviera ante mí un programa de vida y de acción inacabable”.

Chus Tudelilla, que ha recordado la visita de Ramón y Cajal, ha explicado que este proyecto expositivo ahonda en “la singularidad de un lugar único y privilegiado, como es Panticosa, y la arquitectura continúa ahí, mostrando lo que es y también remitiendo a la historia; primero, como un complejo dedicado a la salud, al deseo también de conocer nuevas geografías y, luego, para el ocio y el descanso”.

La documentación histórica que se exhibe contiene obras postales, estereoscópicas, albúminas y fotografías, entre otros, de Ricardo Compairé, Santiago Ramón y Cajal, Francisco de las Heras, Lucas Cepero y también de autoría desconocida de la Colección Mariano Morlans del Cacho o del Archivo Familiar José Pueyo Luesma. Una parte de estos documentos están custodiados y han sido prestados por la Fototeca de la DPH y también hay otra parte cedida por la Biblioteca Nacional de España.

La otra parte destacada está compuesta por el proyecto Standstill Architecture. Balneario de Panticosa, 2011-2021 de Iñaki Bergera, un trabajo que como él mismo ha reconocido “aúna dos miradas: territorio y arquitectura”.

Bergera lo visitó en 2011 y registró una secuencia fotográfica de la interrupción de las obras del Centro de Alto Rendimiento Deportivo, diseñado por Álvaro Siza; el esqueleto de los apartahoteles de Siza y Jesús Manzanares y el aspecto de salones y habitaciones que siguió al cierre temporal del Gran Hotel de Rafael Moneo. Una labor investigadora y fotográfica que continuó hasta el pasado año y cuyos resultados se pueden apreciar en Los baños de Panticosa. Elogio del agua, de la que se ha editado una publicación que permite adentrarse en la historia del balneario sin salir de casa.

Con una historia “tan desconocida como apasionante”, este lugar es “un elemento identitario” del territorio altoaragonés, con “una importancia crucial para el valle y para toda la provincia”, y cuyas aguas contribuyeron “a situar esta tierra en el mapa”, ha indicado la a diputada delegada de Cultura, Maribel de Pablo, en la presentación de' Los baños de Panticosa. Elogio del agua'.

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