Cultura

LA ENTREVISTA

Emilio Tejera: “Aún no sabemos por qué Einstein era tan inteligente”

El experto del Instituto Cajal del CSIC impartió ayer tarde en Jaca una conferencia sobre el estudio del cerebro y desterró bulos

Emilio Tejera.
Emilio Tejera.
R. G.

Tras la muerte de Albert Einstein en 1955, Thomas Harvey, patólogo del Hospital de Princeton, se encargó de hacer la autopsia y, en un súbito impulso, decidió extraer el cerebro del físico, sin el consentimiento de su familia. Lo conservó en su casa sumergido en alcohol durante dos décadas, hasta que se destapó el macabro robo.

“Es una historia muy curiosa y que no sabe tanta gente”, apuntó Emilio Tejera, trabajador del Instituto Cajal del CSIC, que ofreció la conferencia ‘Cariño, dónde he metido el cerebro de Einstein’ ayer lunes en el Ayuntamiento de Jaca, en una actividad que se enmarcó en el proyecto Ciudad Ciencia y que formó parte del programa Núcleo.

La fascinación del ser humano o el fetichismo se encuentran detrás de “muchos casos raros que hay en la historia”, entre los que también cabe destacar “la desaparición de los cráneos del pintor Francisco de Goya y el músico Joseph Haydn”, como explicó el ponente, que nació en Cádiz, tiene familia política en Sabiñánigo y reside desde hace tiempo en Madrid, tras una estancia amplia en Almería.

El cerebro de Einstein “se estuvo estudiando y es verdad que algunas de las áreas tenían una forma muy particular y un número aumentado de determinadas células”. Sin embargo, al no poder comparar con otros cerebros, “no se sabe si eso le hacía ser tan listo o era casualidad”. “Nos falta información. Aún no tenemos el secreto de por qué Einstein era tan inteligente”, señaló Tejera.

Durante esta conferencia, se hizo hincapié en que “hay muy pocas cosas que se puedan saber” con la simple observación de un cerebro. “Antes, existían ideas muy generalizadas de que viéndolos se podía ver cómo de inteligente se era y hemos concluido que hay que hilar más fino y hacer experimentos más ajustados y sofisticados”, razonó el ponente, lamentando que “hay mucho bulo circulando”. Además, echó por tierra las suposiciones de la frenología, que entiende que existe un vínculo entre la personalidad y la forma del cerebro.

“Hoy en día, sabemos muchas cosas sobre el cerebro, pero faltan muchísimos detalles. Hay varios proyectos tanto en Estados Unidos como en Europa para ver si incrementamos nuestro conocimiento. Sabemos cómo funciona, pero no cómo curar las enfermedades, porque nos falta todo el mecanismo. Estamos trabajando en ello”, aseguró Tejera.

“Los grandes proyectos se orientan a hacer mapas pormenorizados del cerebro, hacer simulaciones artificiales o trabajan las conexiones”, continuó el ponente, agregando que “hay estudios multidisciplinares”, de los que “se espera obtener distintos resultados”, mientras se siguen desterrando bulos como “el viejo mito de que usamos el 10% del cerebro”. “El cerebro está activo todo el rato; otra cosa es que unas áreas estén más activas que otras”, concluyó, añadiendo que pertenece a la ficción aquello de que “te tomas una pastilla mágica y de repente eres súper inteligente”. “Ojalá”, agregó, pero “es otro de los grandes bulos”.

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