Cultura

HISTORIA

María de Mola y Altabás y el “Liceu Mar” de Barcelona

Es dos veces artista, por la educación y por el sentimiento; desde los 16 posee los títulos de profesora de francés y de piano

María de Mola y Altabás
María de Mola y Altabás
S. E.

Los Mola de La Litera trasplantados a Barcelona

Los Mola son un linaje infanzón altoaragonés, literano y tamaritano, que ha dado a la sociedad notables personajes destacados. El célebre “Chironimola”, Jerónimo o Jeroni Mola, que defendió la causa de Felipe V en la guerra de Sucesión, fue el más afamado. Pero también sentó plaza de erudito e ilustrado su descendiente, el canónigo Pedro Mola, primer historiador moderno de Tamarite y su comarca. Las armas heráldicas del linaje son un cuartelado: 1º y 4º. De azur, una muela (armas parlantes) de moler, de oro. 2º y 4º. De gules, un castillo, de plata. Existen versiones variadas en lo relativo a los esmaltes, no siempre correctas heráldicamente.

Otros Mola destacaron en Tamarite, Alcampell, Berbegal y Peralta de la Sal, por ejemplo. De la comarca de la Litera, algunos fueron a parar, ya en el siglo XIX, a la Barcelona cosmopolita y culta de entonces, que últimamente brilla con mucha menos luz, en este sentido. Siempre sin olvidar la raíz oscense y del Alto Aragón, a donde regresaban en cuanto podían para descansar, recrearse y cultivar lazos de amistad y de intercambio de todo tipo.

Armas heráldicas de los Mola altoaragoneses.
Armas heráldicas de los Mola altoaragoneses.
S. E.

El petraltense don Mariano de Mola y Avellanas (Peralta de la Sal, 16.02.1824—Barcelona, 3.07.1919), que fuera caballero de la Orden de San Fernando y diputado provincial de Huesca, casó con doña Petra Lasierra Veyán (Tamarite, c.1823—Peralta, 30.12.1902), de linajes tamaritanos cien por cien. Suponemos que ya en edad madura se trasladó a Barcelona, con su hijo, Mariano de Mola Lasierra (Peralta, 14.03.1856—Barcelona, 7.08.1923). Los Mola debieron ser de los primeros en establecerse en el Paseo de Gracia, en el número 79, casi frente por frente de la Pedrera de Gaudí.

Este otro literano, fue notario y empleado del consistorio barcelonés. Formó parte de la comisión permanente organizadora de la Exposición Universal de Barcelona de 1888 y ejerció como vicepresidente del Centro Aragonés de Barcelona. En 1883, casó en la ciudad condal con doña Dolores de Altabás y Salas, (Fonz, 1854—Barcelona, 29.06.1926) igualmente hija y descendiente de linajes oscenses de arraigo. Tuvieron dos hijos y un mortijuelo, de nombre Francisco. El hijo, fue don Anselmo de Mola y Altabás, nacido en Barcelona, que falleció en su casa de Fonz, en 1941, tras haber desarrollado una fecunda vida de trabajo como funcionario municipal del Ayuntamiento de Barcelona. Casado con la catalana doña Josefa de Sanhauja y Solá, no tuvieron descendencia. La hija, la malograda joven María de Mola y Altabás, es la protagonista de estas líneas de hoy.

María de Mola, modernismo y tradición

María de los Dolores, Petra y Sara de Mola y Altabás vino al mundo en la barcelonesa calle del Asalto o del Conde del Asalto, número 23, 3º, a las seis y cuarto de la mañana del 26 de octubre de 1889.

En el hogar de los Mola, la crianza se llevó a cabo dentro de los parámetros educativos del siglo XIX, pero ya con aires modernos, que tampoco en la Litera eran nuevos, como demostramos hace días al trazar la biografía de la poetisa Dolores Cabrera. Siendo María de Mola, además, la primogénita, la “niña” de sus ojos, de la familia, se entiende bien todos los esfuerzos de padres y abuelos por criar una señorita refinada y culta, preparada para vivir de acuerdo con su tiempo. Y los idiomas y la música parece que fueron el camino por el que la joven Mola transitó con éxito desde su más tierna edad. También montaba a caballo, pues la prensa la califica de “amazona preciada”.

Los frutos llegaron pronto, en 1906, a sus dieciséis primaveras. El Diario de Huesca, atento siempre a todo lo bueno y lo malo que les ocurría a los altoaragoneses, tanto los que vivían en la provincia como, quizá más, los que trabajaban y triunfaban fuera de ella, recogía la novedad en estos términos:

Ha obtenido en el Conservatorio del Liceo De Barcelona, a los 16 años de edad, el título de profesora de Música, después de brillantes ejercicios y de haber sido objeto de honrosísimas calificaciones en todos los cursos del profesorado, y en los que reunió la circunstancia de ser la alumna más joven, la señorita María Mola Altabás, hija de nuestros distinguidos comprovincianos don Mariano Mola Lasierra y doña Dolores Altabás Salas, residentes en aquella capital y pertenecientes a familias de ilustre abolengo y gran relieve social en el Alto Aragón, a los que nos unen lazos de antigua y verdadera amistad, complaciéndonos con tan lisonjero motivo en enviar nuestra felicitación más sincera a la hermosa señorita de Mola por el nuevo adorno que ha acumulado a los que ya ostentaba, como felicitamos también a sus distinguidos padres.”

Huesca cultural social y recreativa

Ese mismo imán, ya comentado, que atraía hacia su tierra a estos Mola altoaragoneses, ese impulso hacia el retorno a la “Huesqueta” de Camo y de otros prohombres del momento como Agustín Viñuales, Blas Sorribas, los Montestruc, etc., era el que sentía don Wenceslao Retana, que fue Gobernador de Huesca entre 1906 y principios de 1907. Retana, después de ser el “Poncio” de la provincia, siguió frecuentando el balneario de Panticosa y la ciudad sertoriana donde muchos de sus habitantes —decía el exgobernador— “sin darse cuenta se embriagan con el zumo de una vida exenta de emociones”.

En septiembre de 1907, recaló de nuevo en la ciudad sertoriana. Lo contaba así, en un interesantísimo reportaje ilustrado: “La misma noche de mi llegada fui obsequiado con una velada musical en la suntusosa casa de Don Leandro Pérez, impresor, librero, editor, teniente alcalde y antes que todo esto, artista delicadísimo. […]

La noche fue grata, muy grata; porque amén del señor Pérez; tocó magistralmente María de Mola, gentil catalana, de tránsito en Huesca con su señor padre, hijo del Alto Aragón, que suele visitar de tiempo en cuando. María de Mola es dos veces artista, por la educación y por el sentimiento; cuenta ahora diecisiete años, y desde los dieciséis posee los títulos de profesora de francés y de piano, ganados en buena lid en los principales centros de la culta Barcelona; ha obtenido siempre honrosas calificaciones y más de un premio de honor. Si esta distinguida señorita quisiera algún día hacer de sus conocimientos un modus vivendi, a fe que ganaría dinero. Estas jóvenes que por puro deleite espiritual adquieren títulos artísticos, literarios o científicos, son acreedores a toda suerte de alabanzas. María de Mola no ceja en su deseo de perfeccionarse en el piano del que ha hecho una devoción, y continúa estudiándolo, en la actualidad con el notable profesor Don Vicente Costa y Nogueras, que perfeccionó su maestría en Alemania con el portentoso Listz. La visión de esta aventajada artista es de las que perduran, no sólo por su singular belleza, sino por la distinción de sus actitudes cuando baila, y más que nada por la idealidad que irradian sus ojos idílicos y su sonrisa poética.”

Epílogo y actualidad

María de Mola se casó en mayo de 1921 con Luis Buissen Casablanca, siendo apadrinados, entre otros, por el Barón de Alcalá, tío de la novia. Luis Buissen era todo un pionero del cine en 3D, ya que en 1923 experimentaba con un método de imágenes superpuestas, proyectadas de forma alterna, en películas coloreadas. Lograba así, no sólo una sensación de tridimensionalidad, sino también el cine en color, lo cual, en aquella fecha, era toda una novedad, buscada y perseguida a escala mundial.

El 20 de julio de 1923, en plena flor de la vida, falleció María en su ciudad natal, premuriendo incluso a su padre que fallecería menos de veinte días después.

Cuando redactamos estas líneas, descubrimos que el IMAX de Barcelona, uno de los ejemplos más modernos del mareante cine en 3D, un icono más, y no menor, de la Barcelona del 92, hoy abandonado y medio deshecho, ya tiene una fecha para su derribo. En su lugar, fíjense qué curioso, está previsto levantar un segundo Liceo de Barcelona, el Liceo Mar, llamado a ser nuevo templo de la lírica en la capital catalana, la que hubiera sido —salvando el siglo de distancia— la nueva casa de María de Mola, cuyo objeto artístico, la música, triunfa así, sobre el de su marido, el cine.o

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