Cultura

RECONOCIMIENTO

‘Alcarràs’ gana el premio Lurra de Greenpeace

Durante el Festival de San Sebastián, el jurado destaca la película por su sensibilidad a la hora de mostrar la pérdida

La productora María Zamora recibió el premio.
La productora María Zamora recibió el premio.
Greenpeace

Por octavo año consecutivo, Greenpeace entregó, en el marco del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, su premio Lurra (tierra, en euskera). En esta edición, el galardón fue para la película Alcarràs, rodada en el Alto Aragón.

La actriz mexicana Cecilia Suárez entregó a la productora María Zamora el galardón, que premia cada año a la película que mejor refleja los valores medioambientales y de paz, señas de identidad de la organización.

El jurado reconoció a Alcarràs por su sensibilidad en el retrato de un modelo que defiende el respeto por la naturaleza y la necesidad de cambio hacia otras maneras más sostenibles de trabajar el campo como la que ejemplifican los protagonistas.

El jurado considera que el modelo extractivista se corresponde con una hegemonía patriarcal que debe dar paso a otro que empodere a la ciudadanía. También se ha valorado en la película la maestría para huir del sentimentalismo y apelar a la dignidad y la resiliencia.

El jurado -compuesto por el productor Álvaro Longoria, el periodista Nando Salvá, el actor y escritor Carlos Bardem, la actriz mexicana Cecilia Suárez y la responsable del área Marca y Alianzas Estratégicas en Greenpeace, Cristina Castro, decidió que Alcarràs se alzara con el premio por varias razones.

“Alcarràs visibiliza cómo el sector de la distribución de alimentos expulsa al pequeño negocio familiar por una rebaja en los precios, que no alcanzan muchas veces a cubrir los costes de producción”, aseguraron en el fallo.

“El dominio del mercado global en el sector alimentario expulsa a las pequeñas explotaciones impidiendo iniciativas de producción alimentaria adaptadas a un medio local”, añadió el grupo de expertos.

La necesidad de políticas que apoyen modelos ecológicos de producción es un aspecto que sobresale en esta película a través de la familia protagonista, que quiere seguir trabajando la tierra y ve cómo el beneficio a toda costa se impone, marginando y desprotegiendo a gente que quiere seguir vinculada a la tierra para trabajarla de manera sostenible. Recordando así la urgencia de un cambio de sistema que ponga la vida en el centro, agregó.

La película competía junto con la producción española El agua, de Elena López Riera, y Secaderos, de Rocío Mesa por el premio Lurra, que ha sido diseñado por la artista Marina Anaya.

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