Cultura

MÚSICA TRADICIONAL

La Escuela de Huesca, 50 años avivando el folclore y la música

Con el acta fundacional firmada en enero de 1973, por ella han pasado miles de personas

Los alumnos más pequeños en un festival.
Los alumnos más pequeños en un festival.
D. C.

El día 27 de enero de 1972, en el salón de sesiones del Excelentísimo Ayuntamiento de Huesca, y bajo la presidencia del señor alcalde, don Emilio Miravé Diez, y el presidente de la Comisión de Festejos, don Aurelio Auseré Soler, queda constituido el Patronato Tutelar de la Escuela Municipal Oficial de Jota de Huesca de la siguiente forma: Don Pedro Lafuente Pardina como presidente, don José María Mairal Marín, vicepresidente; don Manuel Bescós Laguarta, secretario. Vocales: doña Camila Gracia, la señorita Mercedes Escudero, don José María Barrio, don José María Gracia, don Prudencio Borau, don Daniel Calasanz, don Ramón Moreno, don José María Cadena y don Jesús Montull.

Alunmos de la Escuela bailando la Jota de San Lorenzo.
Alunmos de la Escuela bailando la Jota de San Lorenzo.
D. C.

Así reza el acta de constitución de la Escuela Municipal de Jota escrita a puño y letra por el hace 50 años secretario del Consistorio oscense y firmada también por Pedro Lafuente.

Mantener vivo el folclore y recuperar las tradiciones fue lo que impulsó su puesta en marcha y dos décadas después de su creación miles de personas habían pasado por ella. Como su entonces director Pedro Lafuente dijo a este periódico en mayo de 1993, la Escuela “tiene un efecto multiplicador en el sentido de que gente que aprendió aquí ahora está impartiendo clases a lo largo de toda la provincia, y eso es un motivo de orgullo para nosotros, más cuando nuestro único y firme propósito es que el folclore ocupe siempre el lugar que le corresponde como manifestación cultural de esta tierra”.

Una imagen de la Escuela bailando San Lorenzo.
Una imagen de la Escuela bailando San Lorenzo.
S. E.

Esa filosofía la mantuvieron sus otros directores, Carlos Praderas y José Luis Ibor, un amante del folclore que en sus tres décadas al frente de ella siempre miró hacia el futuro y lo hizo con un objetivo concreto: “Cumplir con la labor didáctica que toda escuela conlleva, que no es otra que abrirla a la gente para que aprenda, y que en nuestro caso se va a encaminar a acercar el folclore a los altoaragoneses”.

Y eso ha sido posible, a lo largo de medio siglo, gracias a los miles de alumnos que han pasado por ella y a los profesores que han impartido clases. Canto: Camila Gracia, José Rodrigo (en cuya etapa hubo alguna colaboración por parte de Ana Esther Rodrigo), Roberto Ciria y Sofía Bueno. Baile: Carlos Vidal, Ángeles Montori (con alguna colaboración por parte de Nieves Susín y Pili Mainé), Jesús Ángel Susín y Jairo Périz. Música: Agustín Cuello, Antonio Zaragoza, Santos Pueyo, Enrique de Ossó, Mari Carmen López, Alberto Banzo, Javier Ponce, Carlos Plana, Jesús Pérez, Antonio Sarasa, José Ignacio Carcavilla, Antolín Santolaria, Guillermo Planas, Juanjo Almarza, Rodrigo Elpuente y Daniela Nikolova.

Roberto Ciria, actual director de la Escuela y profesor de canto.
Roberto Ciria, actual director de la Escuela y profesor de canto.
S. E.

Algunos de ellos ejercen en la actualidad y también forman parte de la junta directiva que preside Roberto Ciria, que explica que “lo que nosotros hemos hecho es coger el testigo de tantas y tantas personas que han hecho posible que 50 años después la Escuela siga adelante y que viva un momento de plenitud”, algo que puede corroborar porque lleva once años como profesor de canto y algo menos de uno como director.

Por eso, asegura que están “contentos y felices por poder celebrar esta efeméride y de poder hacerlo en unas condiciones muy buenas porque tenemos un gran número de alumnos” (unos doscientos solo en folclore y a los que hay que sumar otras disciplinas musicales) “y trabajando a tope para que esto no pare”.

Enrique de Ossó y José Rodrigo en una clase.
Enrique de Ossó y José Rodrigo en una clase.
S. E.

Además, eso lo pueden hacer en “unas instalaciones de lujo”, ya que desde 2018 la Escuela está instalada en la Casa de la Música, en lo que antes era la antigua Audiencia Provincial, “algo que hay que agradecerle a José Luis Ibor y su junta y al Consistorio, ya que la Escuela y el Ayuntamiento siempre han ido de la mano, y esperamos poder seguir así muchos años”.

Centrada en folclore y música, la Escuela de Huesca ha ido creciendo en oferta formativa y, aunque enfocada a la música tradicional, este año han ampliado sus propuestas. “La Coral Diego de Pontac está muy vinculada a la Escuela desde hace muchos años, y damos la posibilidad a gente aficionada que quiera cantar en un coro a que venga a canto coral con Marta Betrán”. Lo mismo ocurre con el lenguaje musical y la armonía, que imparte Guillermo Planas, que “aunque ya funcionaba, este año le hemos querido dar un impulso”, igual que a la técnica vocal con Beatriz Gimeno, “una propuesta que también está vinculada a la jota porque es importante para aprender bien los estilos”.

El objetivo es “mejorar la calidad de la enseñanza”, dice Roberto Ciria, que junto a Sofía Bueno imparten las clases de canto. Del baile se ocupa Jairo Périz, mientras que las de rondalla corren a cargo de Guillermo Planas, guitarra y bajo, y Rodrigo Elpuente, instrumentos de púa.

El cuadro de profesores lo completan Daniela Georgieva Nikolova, violín; y Antonio Sarasa y José Ignacio Carcavilla, que están al frente de los instrumentos de viento aragoneses, su aprendizaje y su construcción.

A tenor de la actividad y de la trayectoria de la Escuela, Roberto Ciria ve el futuro “esperanzador” porque entre sus alumnos, “que son lo más importante para seguir adelante, tenemos desde niños de 3 años cantando y bailando, porque el instrumento lo cogen a partir de los 8, a gente de mediana edad y personas mayores, incluidas algunas de más de 80 años que vienen a cantar”. Asimismo, este año se ha abierto el baile de veteranos, “y se ha formado un grupo majo para hacer danzas tradicionales o jotas que no sean muy bravas”.

Se trata de abrir más el abanico y ofrecer más posibilidades “para que la gente vea donde puede estar su lugar en el folclore o la jota ya que no solo lo tienen que aprender los niños. A veces, cuando te jubilas y tienes tiempo te apetece cantar, tocar la guitarra o bailar”.

Gala aniversario

La Escuela de Folklore y Música celebra hoy su 50 aniversario con una gala en el Auditorio Carlos Saura del Palacio de Congresos, a las 19:00 horas, en la que van a participar todos los grupos de la ciudad: Santa Cecilia, Estirpe de Aragonia, Roldán del Alto Aragón, Grupo San Lorenzo, Elenco Aragonés, Os Faticos y Alborozo, además de Olga y los Ministriles, la Compañía Artística Osca, los alumnos y antiguos alumnos de la Escuela y la Orquesta Sertoriana.

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