Cultura

LA ENTREVISTA

Olga Bernad: “La poesía es una forma extraña de desnudarse para quien sabe mirar”

La escritora aragonesa presenta esta tarde, a las 19 horas, su último poemario ‘La vida extrema’ en la biblioteca Antonio Durán Gudiol

Olga Bernad.
Olga Bernad.
S.E.

La poeta y narradora aragonesa Olga Bernad presenta este jueves por la tarde, a las 19:00 horas, en la biblioteca municipal Antonio Durán Gudiol, de Huesca, su último poemario La vida extrema, en un encuentro que estará dirigido por la escritora Angélica Morales.

Cabe destacar que este libro nace como punto de arranque de una nueva colección de poesía propuesta por la Universidad de Alcalá de Henares.

En este sentido, Bernad relata que “el director de la colección, Francisco José Martínez Morán, contacta conmigo para contarme sobre la nueva iniciativa de la Universidad de Alcalá. Yo tenía un libro en construcción al que iba sumando poemas lentamente desde la publicación de Perros de noviembre, en 2016. Esto me ayudó a centrarme en él, añadirle algunos, desechar otros, pulirlo como conjunto…, en fin, puso en marcha a La vida extrema y a mí”, confiesa la escritora a este periódico. Quien advierte que se trata de “un poemario sin tiempos muertos, donde cada poema, cada verso ha sido destilado hasta la extenuación”. Donde, dice, “la unidad de la poesía es el poema”.

Sobre los asuntos que se tratan en el poemario, Olga Bernad, comenta que “no es un libro pretendidamente temático, pero quizá el hecho de agrupar los poemas de los últimos cinco años les dé a todos un estilo y unos temas comunes, que son los que me rondaban la cabeza en ese período. Siempre hay algo que te conduce de uno a otro, pero no es un libro narrativo que cuente una historia”.

Observa la autora aragonesa que está su alma en este libro porque señala que “la poesía es una extraña forma de desnudarse para quien sabe mirar. No está mi biografía, pero está mi alma”.

Por otro lado, apunta que “el proceso de selección es lo más doloroso y difícil para mí en cada libro. Es muy importante no tener la sensación de que sobra nada, o de que algún poema está ahí porque “no suena mal”, porque ya está hecho. Todos están en peligro de muerte en algún momento”. Al respecto, insiste en que “cuando desecho un poema, en muy pocas ocasiones lo guardo para futuros proyectos”.

Llama la atención que no hay prólogo en el poemario y, al respecto, explica Olga Bernad que “quería un libro extremo y desnudo. Solo me acompañan unas citas de Jorge Martínez y Al Mutanabbi y unas breves y preciosas palabras de Antón Castro en la contraportada”. “Eso es ir muy bien acompañada”, apostilla.

Al ser preguntada por qué tiene en el tintero cuenta que “siempre que acabo un libro comienzo otro. Pero tan lentamente que no me atrevo a llamarlo proyecto. La poesía me acompaña y saldrá al ritmo que ella quiera. Entre mi primer y mi segundo poemario pasaron dos años, entre el segundo y el tercero pasaron cuatro y entre el tercero y este pasaron cinco. No sé cuánto tiempo pasará hasta el siguiente. La poesía no admite otro ritmo que el suyo, no se deja forzar”. 

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