Cultura

entrevista

Maribel de Pablo: "Esta provincia es una potencia cultural en el ámbito de Aragón"

La diputada de Cultura anuncia que se recuperará la marca ‘Signos’ y se “actualizará el inventario” de los monumentos patrimoniales

Maribel de Pablo, diputada de Cultura
Maribel de Pablo, diputada de Cultura
DPH

El área de cultura de la Diputación de Huesca tiene este año un presupuesto de casi 7 millones de euros, cifra que supone un incremento del 21 % respecto al aprobado para el pasado ejercicio. Una cantidad que valora la diputada de Cultura, Maribel de Pablo, quien anuncia para este 2023 novedades entre las que destaca la recuperación de la marca ‘Signos’, con el fin de “actualizar el inventario de los monumentos históricos y otros elementos arquitectónicos o patrimoniales”, que serán utilizados “como espacios culturales” relacionados con la música. Otro proyecto es que siga creciendo el festival SoNna.

¿Qué presupuesto tiene este 2023 Cultura de la DPH?

—La dotación total es de 6,7 millones de euros. Es un aumento del 21% respecto al presente ejercicio; es decir, habrá 1,16 millones de euros más para todas las actuaciones enmarcadas en la sección de Cultura de la Diputación de Huesca. Este incremento va a permitir continuar en la misma línea de apoyo económico y asesoramiento técnico a los ayuntamientos altoaragoneses, dar una mayor entidad a programas que ya están en marcha y crear nuevas iniciativas con planteamientos novedosos, interesantes y originales que tengan presencia en el conjunto del territorio.

La cantidad aprobada, pues, parece suficiente.

—Tome usted mismo como referencia este 2022. Con cinco millones y medio de euros hemos asistido a los consistorios con el plan de concertación, subvenciones para actuaciones para la puesta en marcha de iniciativas como por ejemplo el Centro de Arte Ingenuo en Benasque; financiación para el ciclo Alto Aragón Jazz Tour; hemos llegado a récords históricos en los tres festivales que organizamos directamente; hemos llevado a cabo exposiciones de gran interés como ‘Las cajas de Ámsterdan. Margaret Michaelis y Katie Horna en la Guerra Civil española’ o la muestra ‘Ramón J. Sender. Memoria Bisiesta’, en colaboración con el Instituto Cervantes de Madrid; continuamos programas recientes como la Compañía Ilustrada… Podría continuar aportándole muchos más ejemplos, pero voy al grano: teniendo esto en cuenta, fíjese si nos planteamos un 2023 memorable que contamos con un 21% más de aportación. Y lo que es más importante, con un equipo de técnicos en esta sección total y absolutamente entregados a ofrecer el mejor servicio posible a los vecinos altoaragoneses. Las políticas de esta institución en materia cultural y el esfuerzo de ayuntamientos, entidades, particulares, grupos, compañías y artistas han contribuido en las últimas décadas a que Huesca sea una referente en este ámbito. Sinceramente, creo que esta provincia es una potencia cultural en el ámbito de Aragón.

Cultura prepara acciones para que Elegía, de Saura, siga siendo “un emblema de este territorio”.
Cultura prepara acciones para que Elegía, de Saura, siga siendo “un emblema de este territorio”.
S.E.

¿Cómo se reparte este presupuesto?

—Bueno, son muchos programas culturales y muchas líneas de apoyo a ayuntamientos o entidades. Entre lo más destacado, aproximadamente la mitad del presupuesto se destina al capítulo de personal, las aportaciones en convenios anuales que se mantienen con diversas instituciones, entidades, institutos; las ayudas de memoria histórica, las subvenciones en distintas materias para ayuntamientos y comarcas y para otras necesidades técnicas habituales.

El siguiente apartado con mayor cantidad asignada es el de Artes Escénicas; es decir, fundamentalmente los festivales que organizamos directamente (SoNna Huesca, FICS y Pirineos Sur, este último con un modelo de colaboración público-privada) y, por otro lado, los apoyos tanto al Alto Aragón Jazz Tour como a las actuaciones contempladas en la Red Aragonesa de Artes Escénicas. Habrá algo más de un millón de euros para todo ello.

Por su parte, el Instituto de Estudios Altoaragoneses contará con 800.000 euros, incluyendo la reforma que se está llevando a cabo para mejorar la accesibilidad del edificio. Las actuaciones relacionadas con publicaciones editadas por la propia Diputación de Huesca, bibliotecas públicas municipales y la Fototeca contarán con algo más de 715.000 euros. El área de Artes Plásticas tendrá 666.000 euros (85% más que en 2022).

¿Qué novedades habrá en 2023?

—Una novedad muy destacada se titula ‘Signos’. A final de la década de los 80, la Diputación de Huesca llevó a cabo una actuación cultural muy importante que puso en valor el patrimonio existente en la provincia. En 2023, vamos a recuperar de manera muy ambiciosa ese objetivo planteando una acción transversal (artes plásticas, festivales, publicaciones, otros programas relacionados con la imagen) que actualice el inventario de esos monumentos históricos y otros elementos arquitectónicos o patrimoniales, los utilice como espacios culturales en la actualidad y que, además, los relacione con la música. Es un proyecto, como digo, ambicioso que tendrá un gran eco en todo el territorio.

Es la principal novedad, aunque también puedo adelantarle algo que tenemos previsto para el primer trimestre de 2023 y que daremos a conocer pronto con más detalle. Tiene que ver con una obra artística mural que ilustra nuestra imagen corporativa. Se trata de Elegía, de Antonio Saura, una obra que permanece desde que se hizo en la memoria colectiva de todos los altoaragoneses y debe seguir siendo un emblema de este territorio. Por ello estamos estudiando algunas acciones que lleven a disfrutarla de una manera novedosa y original.

Festivales y exposiciones

¿Se mantienen este año todos los festivales?

—Sí. Los tres festivales que organizamos directamente fueron un rotundo éxito. El hecho de contar con Manu Chao, Miguel Ríos y Antonio Orozco en la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, en el SoNna Huesca, fue inolvidable. Luego, la programación de lujo que tuvo Pirineos Sur gracias al modelo de colaboración público-privado que mantenemos con Sonde 3 Producciones marcó un hito para este mítico festival; de hecho, batió récord con 45.000 espectadores. Y, por su parte, En el Camino de Santiago tuvo un eco espectacular porque, en total, 85.000 personas disfrutaron de la programación del certamen, que incluía los conciertos, proyecciones de cine; el teatro de calle, el mercado medieval en Jaca… De ahí que continuemos, efectivamente, con los tres festivales en 2023. Y algunos incluso sigamos reforzándolos.

Me refiero principalmente al Festival SoNna Huesca, que tendrá 385.000 euros. Este es un festival que ha ido ganando cada vez más fuerza y que cuenta cada año con mayor número de seguidores. Cumple con todos y cada uno de los objetivos de esta institución, llegando a todo el territorio con una oferta cultural rica y plural y sirviendo además como elemento promocional de nuestros municipios. De ahí que consideremos necesario redoblar esfuerzos para que siga creciendo esta propuesta tan singular como oportuna en una provincia tan extensa y variada como es Huesca.

¿En cuanto a exposiciones, qué balance hace y qué se prevé en este apartado para el 2023?

—Comienzo por la que ahora mismo está instalada en la sala, porque es impresionante. Está llamando muchísimo la atención. ‘Ingenios Musicales’ se puede visitar hasta el 19 de febrero de 2023 en la Diputación de Huesca. Es tan solo una parte de la Colección Mur que después será un museo que el coleccionista va a crear en su localidad natal. Recomiendo a todos los lectores que no se lo pierdan porque van a descubrir la historia de cómo conseguimos atrapar el sonido y reproducirlo. Es algo que en gran medida nos cambió la vida y sobre todo la forma de entender la música.

Anteriormente, tuvimos la exposición ‘Las cajas de Ámsterdan. Margaret Michaelis y Katie Horna en la Guerra Civil española’ que permitió a más de 4.000 personas conocer la contienda bélica desde el bando anarquista, especialmente desde el objetivo de dos excelentes fotorreporteras que cubrieron diversos reportajes para las organizaciones CNT-FAI. Esta muestra fotográfica fue una coproducción con la Fábrica y PhotoEspaña.

Otra de las importantes, a mediados de año, fue ‘Elogio del agua. Los Baños de Panticosa’, un repaso a la historia del emblemático balneario altoaragonés con imágenes antiguas, en muchos casos inéditas, y con un apartado de reflexión artística del fotógrafo y arquitecto Iñaki Bergera. Dos mil quinientas personas visitaron la muestra.

En el comienzo del año tuvimos la exposición ‘Imaginarios colectivos. La construcción de la imagen turística’, una muestra colectiva conformada por proyectos y obras de numerosos artistas, y ‘Alquézar y Zuheros. Miradas en la distancia’, que unió a través de la fotografía dos poblaciones rurales en las provincias de Huesca y Córdoba para abordar sus historias y evolución. Esta última tuvo 3.000 visitas en la DPH y otras 4.000 en el Centro de Arte Rafael Botí, en Córdoba.

De cara a 2023, comienza el año con una exposición tan interesante como es ‘Ingenios Musicales’ y que animo a todos los públicos de todas las edades a visitar porque no les defraudará. Por lo demás, yo destacaría, por su singularidad y relevancia, el proyecto que le comenté con anterioridad titulado ‘Signos’ del que daremos a conocer más detalles próximamente.

¿Continuará el proyecto de La Compañía Ilustrada?

—Por supuesto. La Compañía Ilustrada surgió, como bien sabe, en un contexto de crisis sanitaria de covid-19, en el que era aconsejable realizar las actuaciones al aire libre y nos dimos cuenta del enorme potencial que tenía esta iniciativa. La exposición ‘Animal de libro’, que es la principal propuesta de este programa, ha recorrido 37 localidades altoaragonesas en esta segunda edición y además se han celebrado talleres divulgativos y conferencias a cargo de ilustradores de primerísimo nivel. Estamos contentos y hay que felicitar de nuevo a las bibliotecas públicas municipales de esta provincia, sin las que no sería posible La Compañía Ilustrada, y a Grassa-Toro por llevar a cabo la organización de los contenidos. Yo diría que llegará un día en que esta iniciativa se consolidará al mismo nivel que las exposiciones itinerantes de la Diputación de Huesca, que llevan décadas ofreciendo un servicio cultural importantísimo a las pequeñas y medianas poblaciones altoaragonesas; ambos son programas vitales para la dinamización cultural del territorio. 

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