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El teatro de Valle-Inclán estrena el Corral de Comedias de Robres

‘Los cuernos de Don Friolera’ de Garnacha Teatro, primer obra que acoge el recinto

La Garnacha Teatro dio vida a diecinueve personajes.
La Garnacha Teatro dio vida a diecinueve personajes.
S. E.

Los cuernos de Don Friolera de Valle Inclán fue calificada por los asistentes al Corral de Comedias de Robres como una gran obra, digan de ser la primera representación en el recién inaugurado recinto. La pieza estuvo interpretada por actores de Garnacha Teatro, quienes dieron vida a diecinueve distintos personajes, “que le imprimieron el carácter teatral de Valle-Inclán”, explicó Alberto Lasheras, espectador habitual del Teatro de Robres.

La obra tuvo un gran ritmo y una escenografía muy dinámica. “Se puede encuadrar dentro del Esperpento, donde la realidad, la imagen aparente que tenemos de su estructura y de su dinámica se transforma por completo precisamente para mostrarnos cómo es en verdad”, señaló Lasheras. Además indicó que “Valle-Inclán presenta en el escenario la realidad en que vive el espectador, pero de una manera tan deformada que éste no puede menos que quedar atónito pues esta realidad es increíble”, continuó. “Toda una crítica al machismo, a los celos, a la violencia doméstica, así como un carácter anti militar, en el sentido que ridiculiza su honor”, señaló.

Además, la pieza trató temas como el contrabando y la complicidad entre militares y contrabandistas, de la apertura y cierre de fronteras que “muestran el pesimismo de la época por la perdida de las colonias, lo que reducía el poder y el negocio del contrabando”, relató Lasheras.

También apuntó como en ocasiones los personajes, entre las máscaras que tapan sus rostros y sus movimientos, “asemejaban a un teatro de títeres”. “ A Valle Inclán le encantaba todo tipo de teatro y con sus compañeros, en casa de los Baroja, él interpretaba varios personajes a la vez, por su prodigiosa memoria, mientras los otros lo hacían con el guion en la mano”, indicó.

Máxima expectación para para ver la primera representación desde que se inauguró el recinto.
Máxima expectación para para ver la primera representación desde que se inauguró el recinto.
S. E.

La obra comenzó con el monólogo de D. Friolera y las dudas entre sus dos naturalezas: la profesional, como militar debe matar a su mujer y a su hija, y la humana en la que debe realizar el papel que le exige la sociedad.

Ese mundo estuvo representado por Doña Tadea, bruja, beata y por los tenientes Robirosa, Campero y Cardona, portavoces del código de honor militar, además de Doña Loreta, la esposa infiel, y Pachequín, barbero cuarentón que más que culpables son víctimas de su propia inautenticidad