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MONTAÑISMO - PEQUE GUARA EN FAMILIA

Sonido infantil en las "rutas del silencio"

Manolo Bara y Lorenzo Ortas, al frente de la joven "expedición"

Sonido infantil en las "rutas del silencio"
Sonido infantil en las "rutas del silencio"
P.G.

HUESCA.- Una hora y media fue el tiempo empleado por el bus para recorrer los 67 kilómetros que separa Huesca de la localidad de Bentué de Nocito. Viaje muy tranquilo que es lo que depara la pista asfaltada que desde la Manzanera comunica el valle de Belsué con el de Nocito y gracias a la velocidad empleada en el desplazamiento, nos permitió contemplar desde el autobús preciosos parajes con innumerables cambios de paisajes. A destacar la limpieza de las fajas de Lusera, que ha permitido el que por lo menos las vacas pasten por ese lugar dando una nueva forma de vida a ese espacio.

La fuente de Bentué y su mesa de piedra fue el lugar que aprovechamos para recuperar los cuerpos algo moviditos por el trazado de la pista. Un pequeño almuerzo y comenzó una nueva aventura en el monte. La excursión planificada tenía el objetivo de mostrar a los más pequeños del club la sensación entre pueblos vivos y pueblos abandonados.

Pronto las primeras paredes de piedra que jalonan la ruta empezaron a notar el tono infantil de los peque guara, observándolas, nos hacían creer que recuperaban la vida.

Una ascensión hasta la primera localidad del silencio, "Abellada", antes y subiendo por el barranco del mismo nombre, la primera sorpresa ver y comprender su molino y cómo funcionaba, esta vez contaban con un profe de excepción, Lorenzo Ortas, gran conocedor de este territorio y que entre saltos y saltos de pozas, les intentaba enseñar cómo antaño andaban por ahí los críos y crías antes de abandonar ese territorio.

De pronto, y entre la maleza empiezan a verse las ruinas. No, no es la guerra la que ha esculpido este paisaje, es la obligación del abandono de sus moradores lo que ha transformadazo este paisaje. Conforme nos alejamos, los restos de las casas de Otín, Lardiés y Sastre, vuelven a recuperar esa tristeza que por minutos escucharon nuevamente voces de vida.

La excursión continúa, ahora toca dar vida al segundo pueblo a visitar, "Azpe". La misma sensación, sus praderas nos acogen para comer, el día es fresquito, temperatura idónea para andar, mientras comemos y con la mirada fija de las paredes de Casa Zamora, Azor y Allué, surgen comentarios e historietas que los más pequeños escuchan y por supuesto preguntan. Tenemos que irnos, no nos podemos quedar, buenas campas para correr, saltar y seguir viviendo aventuras, pero el lugar se ha convertido en un sitio inhóspito.

El descenso hacia Used, "ya con vida", se realiza por la senda que discurre por el barranco de Azpe. Excursión que en 5 horas y 12 kilómetros de recorrido jalonado por impresionantes bancales construídos con piedra seca, nos ha permitido observar cómo en dos pueblos tan pequeños y tan cerca contaban con dos parroquiales de gran planta, dos molinos de grano, lugares que sin duda tuvieron su vida y hoy "Rutas del Silencio".

La presencia en la excursión del vicepresidente y presidente del club, ratifica la gran apuesta de Peña Guara para que este programa deportivo siga posibilitando que los más peques del club puedan iniciarse en la aventura de la montaña.

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