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PIRAGÜISMO

Pablo Zamora se lleva la victoria en el Descenso del Cinca

La prueba reunió a 650 palistas entre la competición y la carrera popular

Pablo Zamora se lleva la victoria en el Descenso del Cinca
Pablo Zamora se lleva la victoria en el Descenso del Cinca
J.C.

HUESCA.- El K1 de Pablo Zamora del Club Piragüismo Las Grajas de Cuenca, se impuso el domingo en el XXII Descenso Internacional del Cinca, que se disputó entre las localidades de Fraga, Torrente de Cinca y Mequinenza. Zamora ganó en un final muy apretado a dos K2, el de unos clásicos del evento como son Manuel y Víctor Craviotto, padre y tío del campeón olímpico y mundial Saul Craviotto, del Sícoris Club de Lleida, y el formado por Pablo Colomo y Martín Ortazu, del Club Piragüismo Pamplona. Hacía cinco años que no ganaba un kayak en solitario en el descenso bajocinqueño.

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El ganador invirtió un tiempo de 1 hora 20 minutos y 16 segundos en recorrer los 19 kilómetros de trazado en el tramo bajo del río Cinca.

En categoría femenina, la victoria fue para el K2 de Ares Izard y Alba Juanes, del Sícoris Club de Lleida, mientras que el K2 de Sonia Arcos y Moisés Grualva, del Club Piragüismo Pamplona, se impusieron en categoría mixta. El Sícoris Club de Lleida se hizo con la victoria en la clasificación por equipos, por segundo año consecutivo, seguido del Club Natación Helios de Zaragoza y del Club Piragüismo Pamplona que fue tercero empatado a puntos con el cuarto clasificado, el Scooter Club Algemesí de Valencia. En lo que respecta a la modalidad popular la embarcación de Jordi y Silvia Florensa fueron los primeros en llegar a meta lo que les valió para ganar un lote de productos artesanos de la empresa mequinenzana, Miel "La Galinda".

La prueba resultó muy emocionante y no se resolvió hasta los metros finales. La salida se dio a las nueve y media de la mañana en la escollera del parque fluvial del Sotet en Fraga, que se había convertido en un hervidero de palistas, canoas, piraguas y público atraído por el colorido y la espectacularidad de la salida. Tras el pistoletazo inicial, Zamora tomó la iniciativa desde los primeros metros, cogiendo unos metros de ventaja junto con dos K2, que se distanciaron un poco pero que volcaron en el rápido conocido como "la lavadora", poco antes de llegar a la zona de porteo de Torrente de Cinca. Tras ese paso, el conquense siguió por delante, pero le alcanzó el K2 de los hermanos Craviotto. Las dos embarcaciones fueron tirando aumentando la ventaja y entrando en el tramo final de aguas más tranquilas y remansadas del Aiguabarreig y del campo de regatas de Mequinenza. En este tramo, apareció por detrás el K2 de Colomo y Urtazu que venía apretando y con fuerza, pero por el otro margen del río.

En un apretado final, la victoria se decidió casi al esprint y ahí, Pablo Zamora fue el más rápido en esos metros decisivos, aventajando en 3 segundos a los hermanos leridanos Craviotto y en 14 segundos a los navarros Colomo y Urtazu. Tras ellos fueron entrando en la meta de Mequinenza el resto de los casi 200 participantes en la prueba de competición, en las diversas modalidades K1, K2, C1, C2 y Paracanoe, en categorías de cadete, junior, senior y veteranos.

Pablo Zamora, del CP Las Grajas de Cuenca conseguía su primera victoriaen una competición en la que ya había participado con anterioridad, "ya conocía la prueba de otros años y es un trazado muy bonito. Un poco complicado al principio, con la corriente y algunos tramos rápidos como el de la lavadora, pero lo hemos salvado bien y luego ya hemos entrado en un terreno más adecuado a mis condiciones, con el agua más tranquila. Al final he conseguido la victoria casi al sprint y todo ha salido redondo", comentó el vencedor.

Sobre las doce del mediodía empezaron a llegar las embarcaciones del Descenso Popular, que salió un cuarto de hora más tarde que los de la prueba de competición. La llegada de piraguas a la meta del embarcadero del Club Capri de Mequinenza ya fue incesante hasta prácticamente las dos del mediodía. Al acabar tocaba desinfectar la embarcación, para evitar la proliferación del mejillón cebra, un buen masaje, una ducha y un buen refrigerio. En eso, el Descenso del Cinca sigue estando por delante de otras pruebas similares que carecen de este nivel de servicios y de atención al piragüista en la línea de meta.

Un año más no hubo que lamentar accidentes de gravedad, pese a los habituales vuelcos que se producen en dos o tres tramos de rápidos, sobre todo el temido "la lavadora". El dispositivo de seguridad, con más de cuatrocientas personas implicadas, funcionó a la perfección y ningún participante resultó con lesiones graves, salvo algunos golpes y rasguños. La prueba transcurrió con normalidad, con mucho calor y un caudal escaso que provocó que se estrechara el cauce en "la lavadora" y que hizo que aparecieran macrófitos en la superficie del agua en la zona del campo de regatas, lo que obligó a desplazar unos metros la línea de meta.

El presidente de la Comarca del Bajo Cinca, Marco Ibarz, y los alcaldes de Fraga, Carmen Costa; Torrente de Cinca, José Evaristo Cabistañ y de Mequinenza, Magda Godía", junto con el presidente de la Federación Aragonesa de Piragüismo, Chema Celorrio, que como cada año, fue un participante más, fueron los encargados de hacer entrega de los trofeos a la conclusión del Descenso. En ese acto se hizo entrega también del premio "Valores del Cinca" a la Cruz Roja, por su colaboración desinteresada desde la primera edición de la prueba. El premio lo recibió el presidente de Cruz Roja en la provincia de Huesca, Juan Rodrigo.

También estuvo presente en la prueba, Nieves Llaneza, vicepresidenta del Comité Organizador del Descenso del Sella, prueba hermanada con el Descenso del Cinca.

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