Deportes

MONTAÑISMO/PEÑA GUARA: PEQUEGUARA

De Arguis a las nubes, pasados por agua, por viento y por granizo

El tiempo recortó la ruta, pero no arredró a los más pequeños en una nueva salida

El tiempo no acompañó y durante gran parte del trayecto no se pudo disfrutar de las vistas.
El tiempo no acompañó y durante gran parte del trayecto no se pudo disfrutar de las vistas.
S.E.

Programar actividades en la montaña siempre depende de muchos factores. La salida programada para enero primero tuvo que ser modificada por los temporales de nevadas, y después suspendida por las restricciones de movilidad por la pandemia.

El pasado domingo 28 de febrero pudimos iniciar esta ruta prevista, aunque no terminarla como nos habría gustado.

Unas quince familias nos juntamos en Arguis a las 9:30. Ser una actividad circular y cercana a Huesca nos permite evitar el transporte en autobús y acudir en vehículos particulares. El día iba a ser gris y fresco, lo sabíamos, pero no dudamos en salir hacía la Sierra de Bonés. El acceso más sencillo a esta sierra es muy conocido para los oscenses y se puede realizar a pie desde el antiguo túnel de la Manzanera.

Nosotros vamos a salvar un desnivel mayor por la cara sur de esta sierra, entre robles, aliagas y bojes, en dirección NO hacía la Ralla de las Tiñas. Tras cruzar un par de veces la carretera la senda se empieza a empinar, a la vez que empiezan a caer pequeños chaparrones. Un ritmo lento permite a los más pequeños -de cinco años- ir hablando e incluso discutiendo por ir delante, siempre por detrás del responsable de abrir la marcha. Ni la pendiente suaviza ni el tiempo mejora, pero sin prisa vamos ganando altura hasta que la visibilidad se reduce y nos perdemos las vistas sobre el pueblo y el embalse de Arguis, ya bastante por debajo.

Hacemos una breve parada junto a unas bordas derruidas. Separados en grupos familiares podemos comer y beber algo sin mascarillas. Seguimos. Dejan de caer chaparrones de agua, para caer de granizo. Pequeñas bolitas, inofensivas pero muy sonoras en las capuchas o paraguas.

Ya más arriba, lo que parecía niebla, por supuesto no lo es, sino nubes orográficas que el viento lanza contra lo poco de piel que nos queda a la vista. Este cuarto meteoro, el viento, añadido a la niebla, la lluvia y el granizo, ya no nos mola tanto. La sensación de frío es ahora mucho más acusada. Abrigados con toda la artillería textil de que dispone cada uno, apuramos la senda para llegar hasta la Ralla de las Tiñas. No nos asomamos a la cima, pues no se verá nada, y es un tanto expuesta.

Ya es mediodía. Sin demasiadas dudas decidimos volver por el camino de subida. Dejamos el itinerario previsto, que subiría poco más para después bajar por bosque de pinos y hayas hacía los prados de Bonés y la Ermita de la Magdalena. El día no está para paseos por la sierra, y menos si el punto de vista queda a menos de un metro del suelo, como les pasa a nuestros más valientes pequeños.

Hacemos otra parada bajando, ahora con menos inclemencias, e incluso con visibilidad suficiente como para ver volar de cerca a unos pocos buitres que tampoco se han quedado en casa. Los benjamines de nuestro grupo ya han organizado sus relevos para turnarse en la cabeza del grupo, y si no los paramos, se bajan hasta Nueno. En Arguis nos despedimos hasta la siguiente salida de la PequeGuara, con las incertidumbres de dónde y cuándo será, como siempre. Hoy ha tocado comerse el bocadillo en el coche o donde cada familia haya decidido.

Por la tarde, secos y templados en casa, Fito, vecino de Arguis y compañero de otros programas de Peña Guara, y que hoy hemos invitado a acompañarnos, nos ha escrito comentando lo mucho que le han sorprendido estos rayones, como andan, como aguantan el granizo, todo sin protestar, y que buenos jabalís serán cuando sigan saliendo con Peña Guara por itinerarios mucho más altos. No sé si les parecerán más complicados. 

Etiquetas