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CICLISMO - TOUR

Politt deja sin triunfo a Erviti

El ciclista alemán atacó a 12 kilómetros de meta y superó al navarro en 00:31

El alemán Nils Politt (Bora Hansgrohe), vencedor de la duodécima etapa del Tour de Francia.
El alemán Nils Politt (Bora Hansgrohe), vencedor de la duodécima etapa del Tour de Francia.
Efe

“Nimes, ciudad de esprinters”, refleja la publicidad turística de la ciudad. Esta vez la localidad occitana fue el lugar donde un alemán, Nils Politt (Bora Hansgrohe), logró el sueño de su vida al entrar en solitario marcando un corazón con las manos y feliz como nunca imaginó.

Así remató Politt, un gigante de 27 años, la duodécima etapa disputada entre Saint-Paul-Trois-Chateaux y Nîmes, de 159 kilómetros, jornada marcada al principio por las tentativas de abanicos y luego de tranquilidad para los hombres de la general, dominada por el esloveno Tadej Pogacar (UAE Emirates).

Politt fue el más fuerte de la escapada del día. Atacó sin respuesta a 12 kilómetros de meta y abrió a lo grande su palmarés en el Tour. Su primer éxito en una grande. Alzó los brazos con un tiempo de 3h.22.12, a una media de 47,3 km/h. Segundo puesto para el navarro Imanol Erviti, el jefe de ruta navarro del Movistar, quien se quedó con la rabia de “tirar al poste”.

Erviti, de 37 años, cruzó la línea a medio minuto de Poliit, junto al australiano Harrison Sweeny (Lotto Soudal). Perdió una oportunidad de las que no se presentan todos los días. El pelotón, a su aire, llegó a 16 minutos del alemán.

“Ha sido una cuestión de piernas, iba al límite. Ha ganado el más fuerte. Estoy triste y contento al 50 por ciento”, dijo Erviti en la meta instalada en la Avenida Salvador Allende de Nimes.

Día de transición en la parte noble de la general, sin cambios. Pogacar se mantuvo en la cúspide, seguido del colombiano Rigoberto Urán a 5.18 minutos y del danés Jonas Vingegaard (Jumbo Visma) a 5.32. El ecuatoriano Richard Carapaz es cuarto a 5.33 y el primer español es Enric Mas (Movistar), octavo a 7.11. Pello Bilbao cierra el top 10 a 10.28.

Erviti en la fuga buena

Dos movimientos decidieron la etapa. Alaphilppe movió de nuevo la escapada, pero el francés, quien recibió ánimos de sus esposa desde la cuneta, no tuvo fuerzas para montar otra revolución. Solo lograron poner asfalto por medio Erviti, Politt, Sweeny y Kung.

La victoria estaba delante. No habría esprint en Nimes, ni Cavendish igualaría las 34 victorias de Merckx, ni el viento iba a acribillar a algún favorito. Pogacar y compañía acumulaban retraso, ajenos todo a la jornada de ligera relajación, necesaria para muchos después de la batalla del Ventoux.

En un final llano y con viento favorable saltó a 14 de meta Nils Politt, un rodador de 1.92 metros, uno de los gigantes del pelotón del Tour. El escenario y las condiciones era un regalo para el germano, quien apretó los dientes con Nimes delante de sus ojos, la ciudad impregnada de arte romano e influencia taurina, donde el cartel publicitario que rezaba “Ciudad de esprinters” nada tuvo que ver con el desenlace de la etapa.

Fue el destino final de un gran rodador convertido en gladiador de la ruta. Inabordable, tuvo fuerza y coraje en sus últimos kilómetros para afrontarlos en solitario. Y se llevo el premio gordo. Esta actuación en el Arena de Nimes sería de puerta grande. Inolvidable estreno en el Tour.

Este viernes se presenta otra oportunidad para esprinters y aventureros de la fuga con la decimotercera etapa entre Nîmes y Carcasona, de 219.9 kilómetros. El calor y el posible viento, factores a tener en cuenta.