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CICLISMO / TOUR DE FRANCIA

Jorge Arcas cumple el sueño compartido con su abuelo

En el año de su debut el serrablés llegó a Saint Lary, donde vivía su abuelo y pasó gran parte de su infancia

Jorge Arcas, estos días en el Tour de Francia.
Jorge Arcas, estos días en el Tour de Francia.
Movistar Team

Jorge Arcas, ciclista serrablés debutante en el Tour de Francia, supo al ver el recorrido que tenía una cita muy especial en la jornada de Saint Lary Soulan-Col du Portet. Le esperaba su abuelo, fallecido el año pasado en Saint Lary, donde se asentó por motivos de trabajo en tiempos de necesidad.

Arcas (Sabiñánigo, 29 años), miró desde pequeño con admiración el Col du Portet, el guardián desde las alturas de Saint Lary, al otro lado del túnel de Bielsa y de las montañas de Aragón. En la localidad de la familia materna del ciclista del Movistar pasó largas temporadas, y allí nació su afición por el ciclismo.

“Para mi era un sueño correr el Tour, y mucho más poder llegar a Saint Lary y que me viera mi abuelo, que ahora me tendrá que ver desde el cielo”, señaló Arcas antes de la decimoséptima etapa con final en el Portet.

Por poco no se cumplió el sueño del aragonés, con el abuelo en vida, pero el recuerdo quedará marcado a fuego en su memoria. Un día especial, emotivo.

“Mi abuelo vivía en Saint Lary hasta el año pasado, que falleció. Los dos teníamos la ilusión de llegar al pueblo con el Tour, y que me viera por televisión. Va a estar orgulloso de mi, me estará viendo desde el cielo”.

Arcas pasó en Saint Lary mucho tiempo de pequeño, con sus padres y abuelos, y conoce al detalle muchos puertos de la zona”.

El Col de Saint Lary es uno de los primeros puertos que subió el ciclista de Sabiñánigo junto a su padre, quien le consiguió la primera bicicleta. De esos tiempos procede su afición al ciclismo.

La historia de la familia de Arcas es similar a la de muchos españoles que hubieron de buscarse la vida en tiempos de miseria y dificultad.

“Mi familia y abuelos fueron por trabajo. Mi abuelo era de Salamanca y trabajaba en Saint Lary en una empresa de hierro. Luego hicieron una fábrica. Mi madre vivió muchos años allí, estudió en Francia. Tengo grandes recuerdos de todos los veranos que pasé allí”.

Arcas disfruta de su primera experiencia en el Tour de Francia, en la que ya ha podido experimentar que es una historia totalmente diferente al resto de pruebas. “Es una carrera diferente a todas. Lo noté desde el inicio, aquí se corre con mucha tensión todos los días. Los objetivos son los mismos hasta el último día, trabajar para que Enric Mas termine en el podio, y si se puede, ganar una etapa”.

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