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Rubén Castro, Álex Gallar, Okazaki y Gastón Silva, reencuentro con el pasado

Cuatro destacados ex del Huesca se medirán este sábado con Cartagena

Alex Gallar, tras el gol al Las Palmas, el último como azulgrana.
Alex Gallar, tras el gol al Las Palmas, el último como azulgrana.
LOF

Rubén Castro, Okazaki, Alex Gallar y Gastón Silva son los cuatro jugadores del Cartagena con destacado pasado azulgrana que este sábado se reencontrarán en el estadio de Cartagonova con el Huesca.

A sus 40 años Rubén Castro parece disfrutar del elixir de la eterna juventud. Sigue asociado con el gol. Y de qué manera. El canario lleva 12 goles en los 22 encuentros en los que ha participado en la presente temporada. En Segunda División solo le supera el uruguayo Stuani en el Girona con 14 dianas.

Fue precisamente en el Huesca donde Rubén Castro encontró su rampa de lanzamiento cuando en la temporada de la puesta de largo oscense en Segunda División, la 2008-09, fue cedido por el Deportivo de La Coruña, con el que había marcado un solitario gol en Primera una campaña antes y 4 con el Nàstic en una cesión anterior en la 06-07 con el equipo de Tarragona en también en Primera. Atrás había quedado su mejor registro, con Las Palmas, con el que logró 22 goles en la temporada 03-04 que le valieron para ser traspasado al Depor.

Pero en el Depor nunca encajó o apenas le consideraron. Fue de cesión en cesión. El Huesca centró sus esfuerzos en él y la operación no pudo ser más rentable. Fue el máximo artillero azulgrana en Segunda aquel año, con 13 goles, uno más que su pareja de baile, Roberto, que hizo 12. El canario fue el primer goleador del Huesca en la categoría, en el partido con el Castellón, que terminó en tablas (2-2) con un segundo tanto de Roberto.

La cotización de Rubén Castro fue subiendo como la espuma. El año siguiente, en el Rayo (también en Segunda) contabilizó 14 goles. Y recaló en el Betis, donde consolidó su figura goleadora durante las ocho temporadas siguientes. Se “salió” en la de su estreno, en la 10-11, en Segunda, con 27 goles. Y en Primera, como verdiblanco, acumuló 108 tantos, siendo la campaña 14-15 la mejor de su palmarés con 31 goles.

Acabado el periplo bético regresó a “su” Las Palmas, con dos temporadas en las que registró 15 goles en cada una de ellas. Descartado por Pepe Mel, a Rubén Castro no le quitaron las ganas de seguir casado con el gol. Y se fue al Cartagena, donde sigue brillando. La temporada pasada logró 19 dianas y en la actual ya lleva una docena. En total, 270 goles en el fútbol profesional. El Huesca lo debe atar en corto.

Alex Gallar también ha encontrado en el Cartagena, a donde llegó cedido vía Girona, su particular paraíso. Un fijo en el equipo de Luis Carrión y muy asentado en la dirección del juego ofensivo de su equipo. El Huesca pagó por él 400.000 euros a la Cultural Leonesa en la que hasta entonces era su mayor inversión en un traspaso, en la temporada 17-18. No decepcionó el fichaje. Aquel año Gallar marcó 8 goles, fue un fijo para Rubi y uno de los héroes del histórico ascenso azulgrana a Primera División.

La temporada siguiente, en el estreno en la máxima categoría, Álex Gallar empezó como un cohete. Marcó los dos primeros goles del Huesca en LaLiga Santander, en Eibar, y un tercero en el Nou Camp. Pero fue decayendo su participación y su rendimiento, logrando un cuarto tanto el día que se consumó el descenso a Segunda, ante el Valencia, en El Alcoraz (2-6).

De nuevo en Segunda, no parecía entrar en los planes de Míchel. Tras hacer la pretemporada, jugó la primera jornada en Las Palmas, donde anotó el gol de la victoria en los 28 minutos que jugó. Ya estaba en marcha la negociación para su traspaso al Girona, que se consumó por un millón y medio de euros, sin duda una jugosa operación para el Huesca, que cuadruplicó la inversión que había hecho dos años antes.

Tras un mal año en el Girona (sin ver puerta), fue cedido al Cartagena, donde está muy afianzado en las dos últimas temporadas y en la presente contabiliza dos goles y es uno de los timoneles del equipo.

Shinji Okazaki recaló en el Cartagena en el final del mercado de verano. Fue una sorpresa la incorporación del japonés, que dejó en Huesca una profunda huella como futbolista y como persona. En la temporada del ascenso fue el goleador azulgrana, con 12 goles en 26 partidos, y en Primera, el curso pasado, anotó un gol en 25 encuentros pero con Míchel no había tenido excesivo protagonismo, y con Pacheta cayó prácticamente (e injustamente) en el olvido. Actualmente es uno de los hombres de refuerzo del ataque, donde además de la indiscutible titularidad de Rubén Castro, aparecen Ortuño y él. Ha marcado un gol con los murcianos.

Y para completar el póker de ex del Huesca en el Cartagena tenemos a Gastón Silva. Fue curioso su fichaje porque estuvo todo el verano prácticamente “atado” por el Huesca. Incluso cuando ambos equipos se enfrentaron en El Alcoraz en la segunda jornada, el uruguayo estaba afincado en la capital oscense. Y en Huesca fue donde se cerró su fichaje por el Cartagena porque justo un día después del partido, se hizo oficial su incorporación. Es uno de los puntales de la zaga. En el Huesca actuó como tercer central y ahora está jugando en el lateral izquierdo. El pasado domingo se estrenó como goleador al ser el artífice del tanto del triunfo en Almería.

Con Míchel estuvo prácticamente inédito en el Huesca ya que solo jugó 20 minutos ante el Atlético de Madrid (0-0) y fue con Pacheta donde mostró su mejor versión con la defensa de tres centrales. Plenamente asentado, la lesión que sufrió en Sevilla le dejó fuera de combate once jornadas y entró en las cuatro últimas.

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