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Samuel Porcel inicia un “paseo” solidario de 800 kilómetros

El ciclista de Larués tiene como objetivo recaudar fondos para el Banco de Alimentos de Zaragoza

Samuel, haciendo lo que más le gusta, dar pedales, junto a su pueblo.
Samuel, haciendo lo que más le gusta, dar pedales, junto a su pueblo.
S.E.

El cicloturista altoaragonés Samuel Porcel vuelve a enfrentarse a un duro reto de ciclismo en ultradistancia non stop. Si en los últimos años se ha enfrentado con éxito a monstruos como la Race Across France o la Ultimate Pirynees Pursuit (esta última de 2.700 kilómetros, 66.000 metros de desnivel, 50 puertos de montaña y 11 días y 12 horas para terminar) de centenares de kilómetros y miles de metros de desnivel positivo, ahora va a realizar un reto más personal, organizado por él mismo, y además con un fin solidario. Eso sí, con las mismas características, centenares de kilómetros, muchos puertos de montaña y con un tiempo máximo marcado para pedalear sin descanso.

Parte de la iniciativa Infinity Pirineos, una actividad de promoción turística que, mediante recorridos ciclistas por todos los puertos de las comarcas de la Jacetania y Alto Gállego, tanto por carretera como en BTT, propone kilómetros y kilómetros de ruta para que cada ciclista se organice como quiera y conozca todos los rincones pirenaicos de esta zona.

Pues bien, esta iniciativa propone en un solo trazado circular, que se ramifica por los diferentes puertos, el unir todas esas cotas en un recorrido de 762 kilómetros con 24 puertos y más de 14.580 metros de desnivel positivo. En la web infinitypirineos.com se puede ver esta ruta que lo recoge absolutamente todo, con subidas a Linza, Oza, Somport, Panticosa, Rapitán, Cotefablo, Santa Bárbara o Petralba, por citar solo alguna de las cotas. Se da la opción de hacerla por carretera o, un poco más corta, campo a través con la BTT.

Casi dos días sin parar de pedalear

Y la intención de Porcel es completar todo el recorrido, esos casi ochocientos kilómetros, de una tirada, en menos de 45 horas. Partirá de su casa en la localidad de Larués y la meta estará de nuevo en Larués. Arrancará hoy sábado al amanecer, en torno a las seis o siete de la mañana, y pretende finalizarlo el domingo con un plazo máximo, como decimos, de 45 horas, menos de dos días.

Y detrás, una intención solidaria, el recaudar fondos para el Banco de Alimentos de Zaragoza. La idea es cambiar kilómetros por donaciones, y para ello se hace un llamamiento a empresas para que aporten entre uno y dos euros por kilómetro realizado. De momento se han sumado Skoda Zaratecno, Alen Bikes, Fundación Rey Ardid y la estación de Astún, por la que de hecho pasa el recorrido planeado por Samuel.

unto a una de las empresas patrocinadoras de este reto a través de la Infinity Pirineos.
unto a una de las empresas patrocinadoras de este reto a través de la Infinity Pirineos.
S.E.

Y a nivel particular, todos los interesados pueden hacer una aportación económica a la cuenta de la Fundación Banco Alimentos de Zaragoza, ES24 2085 5300 150330256244, o por Bizum al número 38087 con el concepto Reto Solidario.

El propio Samuel, poco antes de empezar este reto, señalaba el motivo por el que este verano ha optado por esta apuesta solidaria. “Es un reto personal, algo diferente a las pruebas que había hecho hasta ahora. En mayo vi una información en la que se decía que el Banco de Alimentos, en la Gran Recogida de Navidad, había conseguido un cuarenta por ciento menos de alimentos, y vi que era una manera de ayudar. Además me apetecía hacer algo en el recorrido Infinity Pirineos, porque al final supone una promoción para nuestra zona. Se juntó todo y ha salido esto”. Si todo va bien la recaudación supondría varios miles de euros, una cifra nada despreciable.

Explicaba que en el Banco de Alimentos acogieron la idea encantados, y de hecho también la han promocionado en su web, donde se informa del proyecto y de cómo donar. “Es algo novedoso y pienso que interesante. En este caso buscamos una donación económica para complementar a las donaciones en especie. Lo recaudado será para comprar segundos platos: carne, pescado, que son productos más perecederos y no se pueden almacenar mucho tiempo”.

Ruta al lado de casa y en solitario

Y sobre la ruta, sobre todo le atrae el que sea en casa, empezando y terminando en la puerta de casa de manera literal. “Voy a rodar en las carreteras por las que voy siempre, que es algo a lo que tengo ganas”, y lo hará solo, casi sin asistencia. “Es mejor en estas distancias ir solo porque si vas en grupo quizá fuerzas para ir más deprisa y luego lo pagas, o más más lento y te desesperas. Es mejor solo, y si tengo alguna avería, como es cerca de casa siempre me pueden ayudar. La noche del sábado al domingo quedaré con mis padres para cenar algo y que me traigan ropa de abrigo, pero nada más”.

De hecho, destacaba que este proyecto tiene un coste cero, y por tanto lo recaudado irá íntegramente al banco.

Acerca de cómo llega de preparado, señala que no ha hecho algo específico, pero que llega bien. “Cojo la bici todas las semanas, y en las últimas semanas he hecho varias rutas de más de trescientos kilómetros y una casi de quinientos, y con puertos. Llego preparado”.

Y una de sus preocupaciones es la climatología. “Para el sábado dan bueno, pero el domingo parece que va a llover. Si es durante el día, cuando ya esté en la recta final, no creo que haya problemas, los habrá si llueve por la noche, que es lo peor que me puede pasar. Espero que no”.

Su recorrido, como decimos, ha partido de Larués para ir a Bernués y seguir, entre otros puntos, por el puerto de Serrablo, primera dificultad de la ruta, Sabiñánigo, Petralba, Balneario de Panticosa, Formigal, Cotefablo, Barbenuta, Acumuer, ya en el ecuador de la ruta, Jaca, San Juan de la Peña, Rapitán, Astún, Refugio de Lizara, Oza, Gabardito, Fago y Larués, después de 762 kilómetros. Ahí es nada.  

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