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ATLETISMO

Hamid y Linares, ganadores de la pedestre de Peralta de la Sal

Diecisiete deportistas tomaron parte en el XXXVI Memorial Ricardo Laplana, que tuvo gran animación

Amado Hernández da la salida a toque de corneta.
Amado Hernández da la salida a toque de corneta.
S. E.

El pasado domingo tuvo lugar en Peralta de la Sal la XXXVI edición de la tradicional Carrera Pedestre-XXXVI Memorial Ricardo Laplana, dentro de las fiestas patronales en honor a San José de Calasanz.

Las carreras infantiles por edades ya animaron al numeroso público que las presenció, copando el circuito desde las aceras de la calle de San José.

Antes del inicio de la prueba absoluta, el alcalde de peralta de Calasanz, Luis Pedro Boteller, y el teniente alcalde, Luis Ferrer, rindieron homenaje al médico José Luis Pérez en reconocimiento por su labor y atención al vecindario del municipio durante la pandemia de covid-19.

Luis Ferrer, encargado de dar la salida y de entregar las medallas en las carreras infantiles, cedió este honor en la carrera absoluta al veterano atleta Amado Hernández, dos años ganador de esta carrera, en 1988 y 1989, y muy vinculado a esta localidad, con toque de trompeta.

En la línea de salida se colocaron los diecisiete participantes, trece hombres y cuatro mujeres. Durante la carrera, de treinta vueltas en la calle de San José, hasta completar unos ocho kilómetros, se repartieron más de cuatrocientos euros en primas de diez euros, la mayoría donadas por el público asistente.

El espectáculo de la disputa de las primas provocó un constante alboroto entre el público, especialmente cuando los corredores locales o vinculados a la población entraban en juego: Gerard Artés, Luis del Bueno y Francisco Cantos. En esta especialidad destacó el corredor zaragozano Daniel Fuentes, de Arándiga, con ocho primas.

En cuanto a la clasificación general, el jacetano Alberto Puyuelo marcó el ritmo, hasta que Abdelhakim Hamid, de Reus, tomó la iniciativa dirigiéndose en solitario a la línea de meta. Detrás, el binefarense César Mur quedó en tierra de nadie, manteniendo un ritmo “diesel”, hasta concluir la prueba en tercer lugar.

Entre las féminas, Isabel Linares marcó su propio ritmo, quedándose sola desde las primeras vueltas hasta llegar a meta. Marwa Elkhouyali se conformaba con la segunda plaza, distanciada de sus rivales, e Inés Arqued obtenía el tercer puesto.

Terminada la carrera, Isabel Linares y Abdelhakim Hamid bailaron la “jota de los pollos”, como marca la tradición para los vencedores.

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