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Pablo Gella: “Siempre hay que mirar hacia adelante y mejorar”

El base oscense volverá a formar parte del Levitec Huesca después de la larga recuperación de una lesión que le ha hecho “mentalmente más maduro”

Pablo Gella, en un partido de hace un par de temporadas en el Peñas Center.
Pablo Gella, en un partido de hace un par de temporadas en el Peñas Center.
Rafael Gobantes

Con máxima ilusión por empezar la pretemporada con el Levitec está el base oscense Pablo Gella, recuperado ya plenamente de la lesión de rodilla que sufrió hace un año.

Ha sido un año de trabajo para la recuperación y de una dedicación intensa y metódica para volver a jugar. Pablo rechaza que haya sido un año perdido, pues señala que este tiempo le ha servido para cuestiones como “ganar peso” y volumen que necesitaba, pero también para “mentalmente ser más maduro”, después de todo el proceso.

Tiene “ganas de empezar ya” y con la rodilla en buenas condiciones cree que es tiempo de “mirar hacia adelante y volver a mejorar”. Espera seguir avanzando, como hace dos temporadas, cuando se “sentía muy partícipe del equipo” con Guillermo Arenas y con el “apadrinamiento” de dos bases “espectaculares” como Fran Cárdenas y Dani García, con los que aprendió y disfrutó mucho y que tuvieron con él un comportamiento excepcional. Además, esa campaña llegó a debutar en un partido contra Palencia que no se le olvida.

Y esta temporada cree que el equipo tiene “buena pinta” con jóvenes, pero también jugadores con experiencia en LEB Oro. Está convencido de que los jóvenes van a mostrar “muchas ganas”. Comenta que ha coincidido en partidos contra Aitor Etxeguren y que tiene buena relación con Ander Urdiain de sus años en el equipo. Y cuenta que le “han hablado genial” del nuevo técnico Sergio Lamúa” así que está con ganas de que llegue la semana que viene para empezar a entrenar.

Gella quiere que esta campaña sea de “recuperar sensaciones y confianza” y cree que le va a ayudar a ello compatibilizar el primer equipo con el Primera Nacional y poder competir con éste, dirigido por Santi Cerdán. En el primer equipo estará a “lo que me pidan”.

Recuerda que lleva 18 meses sin jugar un partido, entre el comienzo de la pandemia y la lesión y la recuperación. Y admite que volver a competir “será especial”.

Comenta que en el último tramo se ha ido encontrando bien en la pista, recuperando las sensaciones de antes de la lesión, aunque señala que siempre hay días malos y ello no tiene que ver con la rodilla. “Lo más importante es fluir, dejarte llevar y perder el miedo”, dice sobre el punto al que se debe llegar y en ese momento está la cabeza y ser capaz de “saltar o apoyar una pierna igual que la otra”.

Estos últimos días está aprovechando para bajar un poco la carga física del verano y llegar con frescura, pero dedicando tiempo a aspectos como el tiro o el gimnasio.

Un proceso largo con un gran equipo implicado

Pablo Gella explica que la recuperación ha sido una labor larga y en la que “la parte más dura es la mental”, pero en la que ha tenido un gran equipo coordinado a su lado, con Rubén Sarvisé como psicólogo, que se lo ha hecho más llevadero, con la doctora Gros, que le operó y supervisó la recuperación, con el fisioterapeuta Alberto Orduna y el preparador Edu Chavarría y con los entrenadores del club Carlos Lanau y Santi Cerdán y con Nacho Gella, que han entrenado mucho con él con vistas a su regreso.

Con todos ellos ha pasado muchas horas en jornadas largas, que en algunos casos incluían hora y media con el fisioterapeuta y el mismo tiempo con el preparador físico y, por otro lado, en el gimnasio por su cuenta.

Señala que “cambiar de estímulos” ha hecho que se acorte un año que si no hubiera sido eterno. Ha tenido que pasar por distintos pasos, primero en la recuperación perfecta de la movilidad de la rodilla, posteriormente en andar sin cojear, en la piscina para empezar a hacer carrera o salto con la reducción de impacto que permite el agua, en el comenzar a trotar y correr, en el aumento progresivo de musculación en el gimnasio y en la entrada ya en la pista, donde a final de temporada pudo hacer estar con el Primera Nacional, aunque sin contacto.

Este verano ha ido recuperando el juego con contacto y probándose en pachangas y señala que con Carlos Lanau han forzado la rodilla al límite. También le ha ayudado la semana en el Campus de Estadilla con Nacho Gella y todo ello le ha permitido recuperar confianza.

Y comenta que todo el proceso le ha vuelto una persona más organizada y le ha permitido también estar más centrado en sus estudios de Magisterio. 

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