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FÚTBOL - SUPERCOPA

Los penaltis coronan al Real Madrid en Oriente

La final fue un duelo cerrado, equilibrado y sin puntería, resuelto tras la prórroga y con el acierto en el cara o cruz

Los penaltis coronan al Real Madrid en Oriente
Los penaltis coronan al Real Madrid en Oriente
EFE

REAL MADRID 0 (4)

AT. MADRID 0 (1)

Real Madrid: Courtois; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Mendy; Casemiro, Modric, Valverde, Kroos (Vinicius, m.103), Isco (Rodrygo, m.60) y Jovic (Mariano, m.83).

Atlético Madrid: Oblak; Trippier, Felipe, Giménez (Savic, m.98), Lodi (Llorente, m.90); Correa, Thomas, Herrera (Vitolo, m.57), Saúl Ñiguez; Morata y Joao Félix (Arias, ÁRBITRO: Jose María Sánchez Martínez. Expulsó a Fede Valverde (m.115) por una entrada por detrás a Álvaro Morata. Mostró tarjeta amarilla a Felipe, Thomas, Savic y Correa, del Atlético Madrid, y a Mendy, Modric, Carvajal y Casemiro, del Real Madrid.m.101).

PENALTIS (4-1): Carvajal: gol. Saúl: falla; Rodrygo: gol; Thomas: falla; Modric: gol; Trippier: gol; Sergio Ramos: gol

YEDA.- El acierto desde el punto de penalti coronó al Real Madrid como campeón de la Supercopa de España en el King Abullah Sport City tras un duelo cerrado, equilibrado y sin puntería en el que tuvo que recurrir a los once metros para derribar al Atlético Madrid.

Fue la única manera de establecer el desenlace de un partido sin dueño, un duelo del corte de los que suelen protagonizar ambos adversarios. Los errores en los penaltis de Saúl, que lanzó al palo, y Thomas Partey proporcionaron el éxito al Real Madrid y alimentaron la leyenda ganadora de su técnico, Zinedine Zidane, un experto en finales que de una u otra forma sale triunfal de cada cita decisiva.

La undécima Supercopa del Real Madrid es la segunda del preparador francés. El hombre que no pierde finales y que logró en Yeda su noveno título en lo que lleva de carrera.

Los dos equipos menos goleados de la Liga española proporcionaron un clásico al uso con la moneda en el aire. Equilibrado, espeso, excesivamente táctico, respetuoso y sin alegrías. Nada que ver con el desparpajo de las semifinales. Y que necesitó la prórroga.

Zidane prolongó su confianza en el once que superó al Valencia, con cinco centrocampistas y solo Luka Jovic en punta. Enfrente, un rival ordenado, sin espacios, que dio un paso al frente en la presión en cuanto vio las dificultades del Real Madrid para sacar la pelota.

Dos tiros lejanos de Casemiro y Luka Modric apenas inquietaron al Atlético Madrid. Balas de fogueo para Jan Oblak.

El Atlético Madrid se animó con un par de fogonazos. Pero le faltó algo de convicción. El Real Madrid tenía el balón pero nada de profundidad. Su control excesivo llegaba a ninguna parte. Diego Pablo Simeone lo debió ver pronto y puso a Vitolo a calentar bastante antes del intermedio.

Poco antes de la hora de partido entró al campo Vitolo en lugar de Héctor Herrera. Una declaración de intenciones. También dio un paso al frente Zidane, que quitó a Isco y recurrió al joven brasileño Rodrygo.

Thibaut Courtois se erigió en salvador a diez minutos del final. Cuando el partido enmudecía, frustró una clara ocasión de Morata que le encaró sin oposición. Zidane puso todo su arsenal sobre el campo. Primero Mariano, después Vinicius. Simeone optó por el oxígeno.

Una entrada por detrás, que le costó la expulsión a Fede Valverde, evitó un mano a mano de Álvaro Morata con Courtois a falta de cinco minutos. El portero belga sostuvo a su equipo, que llegó a los penaltis y allí se coronó.

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