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La ventaja de jugar en casa se evapora sin público

En las dos primeras jornadas de la Bundesliga, solo hubo tres triunfos locales

La ventaja de jugar en casa se evapora sin público
La ventaja de jugar en casa se evapora sin público
EFE

MADRID.- El asentamiento de la Bundesliga una vez atravesadas dos jornadas completas después del largo encierro obligado por la covid-19 reveló una tendencia hasta ahora inusual, la escasa influencia de la condición de local y el notable beneficio obtenido por los equipos visitantes.

El furor de la tribuna ha desaparecido en Alemania, que sirve como referencia para el resto de ligas. Una advertencia con la que a buen seguro contarán los equipos españoles, especialmente un Huesca que antes del parón era el mejor local de Segunda División gracias al aliento de la grada.

La covid-19 ha desnudado los recintos, ahora reducidos a meros instrumentos para atender el juego. El fútbol que ha venido es un espectáculo sin espectador. Los silencios revelan esta nueva realidad donde no hay lugar para el entusiasmo.

El vacío de la grada proporciona un equilibrio de fuerzas que antes definía la afición. Es tan atípica la situación con la que entran en escena los futbolistas que el mejor rendimiento en el campo es para aquellos que mejor asimilan la situación, para los que han sabido adaptarse antes a estos tiempos.

En los dieciocho partidos de las dos jornadas hasta ahora completadas solo en tres el triunfo fue para el equipo local. En la primera jornada el Borussia Dortmund goleaó al Schalke (4-0) y en la segunda, el Bayern de Múnich al Eintracht Fráncfort (5-2) en el Allianz Arena y el Hertha sonrojó al Unión en el derbi berlinés (4-0).

Cinco encuentros terminaron en empate y nada menos que diez, más de la mitad, acabaron con los tres puntos en el bolsillo de los visitantes.

La rentabilidad a domicilio ha sido un imprevisto que hay que asimilar y que contemplan el resto de ligas. El nuevo fútbol asumió la soledad del estadio, la frialdad de los goles, el silencio en el campo y la imposición sanitaria. Pero no cayó en su consecuencia. En la naturalidad del equilibrio. En once contra once sin más.

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