Fútbol

Fútbol

Pablo Gállego llega al Pierikos con “mucha ambición”

El oscense se une a un club “histórico” de la segunda griega que mostró “mucho interés” por él

Pablo Gállego ya luce su nueva camiseta.
Pablo Gállego ya luce su nueva camiseta.
S. E.

El trotamundos Pablo Gállego inicia nueva etapa. El futbolista oscense vuelve al fútbol griego de la mano del Pierikos, un “histórico” de la segunda categoría del país. Llega tras dejar el Zemplin Michalovce eslovaco, donde apenas ha tenido minutos.

El extremo hispanonicaragüense ha elegido el Pierikos como su nuevo destino por diversos motivos, especialmente el interés mostrado por el club. “Ya había estado en la primera división de Grecia, con el Larisa. Katerini (de donde es el Pierikos) es una ciudad que está cerca de Larisa, con playa, está cerca del Monte Olimpo y tienen unas instalaciones y una estructura bastante buenas. El club me conocía muy bien y tanto el presidente como la directiva han mostrado mucho interés, lo cual ha sido el factor determinante”, explica, a lo que agrega que tiene una ciudad deportiva “bastante interesante”, con dos campos de césped natural anexos al Estadio Municipal de Katerini, que tiene un aforo para 5.000 espectadores y “un ambiente curioso de fútbol”.

Gállego indica que el Pierikos recuerda su anterior experiencia en el fútbol heleno, a principios de 2017 con el Larisa, de la cual este martes se han cumplido cinco años de su debut, con gol incluido ante el Veria. “Me han valorado acorde a como yo creo que debía ser, estoy contento con cómo se ha cerrado el acuerdo, gracias también al buen hacer de Sergio Tserovits (su representante) y espero aportar lo máximo”, asegura el atacante, quien espera rendir a buen nivel para tener opciones de acudir con Nicaragua a los partidos de la Liga de Naciones que habrá en mayo. “Para mí es un sueño formar parte de la selección”.

Desde aquella primera mitad de año 2017 hasta ahora, el oscense ve que el fútbol griego “ha ido creciendo mucho, es un fútbol cada vez más atractivo y un mercado muy agradable para los jugadores españoles y latinoamericanos, porque las condiciones diarias son más cercanas a las que hay en España y Latinoamérica”. “Culturalmente somos muy cercanos y se está viendo que cada verano más jugadores de Segunda División prefieren jugar en la Superliga griega que seguir en Segunda, sobre todo futbolistas que llevan muchos años y quieren nuevos retos”, comenta Gállego, quien agrega que en las ligas helenas también se “está ganando regularidad en los pagos”, un asunto que hace unos años era más espinoso.

Con su nuevo equipo, el extremo apunta al objetivo de “salvar la categoría y no sufrir”, para lo cual él espera “aportar lo máximo posible, estar en buena forma y ayudar en los partidos, sea con goles, asistencias o trabajo”. El Pierikos está undécimo con 12 puntos, tres por encima del descenso.

Hasta ahora, todos sus trayectos fuera de España habían sido en las máximas categorías (en Grecia, Nicaragua, Albania y Eslovaquia). “Es verdad que siempre he jugado en el extranjero en primera y es la primera vez en segunda, pero lo hago con mucha ambición. Creo que la segunda división de Grecia es una liga muy bien estructurada y Grecia es un país muy futbolero”.

Gállego resalta que en la liga en la que va a debutar hay “grandes jugadores”, algunos con experiencia en el fútbol profesional español como Vicente Gómez (ex de Las Palmas y Deportivo) o Nili Barça B, Las Palmas y Albacete).

Estos meses en el Michalovce le han ayudado para “crecer como futbolista” y para conocer a “grandes personas y grandes futbolistas”, aunque reconoce que también ha sido “un poco duro cómo fueron las cosas”. “Desde que llegué, ya hubo situaciones raras internas del club que me acabaron afectando a mí. Aun así, estoy muy agradecido porque el presidente y gran parte de la directiva me apoyaron siempre y estuvieron conmigo y es una experiencia que demuestra que, a veces, el fútbol no es justo y que, en ocasiones, las cosas no se rigen solo por lo futbolistico, hay muchos más intereses y lo que me pasó en Eslovaquia es una prueba de ello”, lamenta el oscense.

Etiquetas