SD Huesca

COLABORACIÓN

Tras el chándal, fondo de armario

Tras el chándal, fondo de armario
Tras el chándal, fondo de armario
GOFI

HUESCA.- Buenos días, buenas tardes, buenas noches, lectores. Tremendas ganas de retornar a esta tribuna para expresar humildemente nuestras opiniones, con pulsaciones calmadas pero sin renunciar a la pasión azulgrana.

Tanto ahorrar en el confinamiento, tanto usar chándal, en el momento de la liberación sacamos todo nuestro fondo de armario. El del Huesca es descomunal. Se retiraba uno bueno, le sustituía otro al menos igual, si no mejor. Y, encima, este equipo que fuera de casa tendía a moverse entre lo líquido y lo gaseoso se ha vuelto sólido. Hasta marca de penalti. El codo con codo de Míchel con el técnico del Málaga bien hubiera merecido un abrazo. Pero precaución y prevención.

Vencer en Málaga con tal solvencia y contra algunas inercias arcaicas (Juan Carlos Real se tiene que ir una semanita al rincón de pensar y los centrales deben ser menos magnánimos) ha representado la forma más óptima de volver al cauce de las mayores aspiraciones. Por cierto, el entrenador es uno de los pocos que nunca ha renunciado al objetivo supremo. Y ayer (por este viernes) movió el banquillo (la otra gran acusación a la que se le somete) con maestría, de tal guisa que reaccionó a los vientos de frente y supo recomponer y mejorar el rendimiento colectivo a través del compromiso individual.

La nueva normalidad es extraña, pero no necesariamente perjudica a un equipo como el Huesca, sino al contrario. La ausencia de público y la abundancia de mimbres beneficia la calidad y la amplitud. Ya sólo quedan diez jornadas y el retorno ha sido verde, esperanzador, sin campanas al vuelo pero con la ilusiones relanzadas.

En las conversaciones wasaperas de ayer, el árbitro era ajustadamente atizado. Fue malo, extraordinariamente malo. En el caso de los trencillas, se van a desnudar las carencias y reflejar las fortalezas. No hay presión ambiental y para la falta de criterio que exhibió ayer el colegiado, ora a beneficio de uno, ora de otro, siempre contra el fútbol, es inquietante. Pero, atentos, que el Huesca cabalga.

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