SD Huesca

FÚTBOL - PRIMERA DIVISIÓN

Un sueño y una promesa para la afición del Huesca

El gol de Maffeo es para enmarcar

Un sueño y una promesa para la afición del Huesca
Un sueño y una promesa para la afición del Huesca
LOF

Un sueño que sueñas solo es sólo un sueño. Un sueño que sueñas con alguien es una realidad. John Lennon nos ofrece un referente para entender exactamente lo que la afición del Huesca vivimos el domingo con el retorno a la Primera División. Es un reencuentro con la gloria en la que, al pellizcarnos unos a otros en la cara, comprobamos que estamos en esos predios con los que sueñan todas las ciudades de España salvo diecinueve privilegiadas que lo son no por la fortuna, sino por el trabajo bien hecho.

Y, sin embargo, hay una diferencia conceptual importante respecto a hace dos temporadas. Este domingo, al césped de La Cerámica, saltaron once jóvenes dirigidos por un almirante que no se iban a entregar a un espectáculo lúdico en el que lo mismo daba ganar que no. Al contrario, el del domingo fue el banderazo de salida de una carrera en la que solo vale vencer para sobrevivir, disfrutar pero con el compromiso de que esta nueva etapa no puede ser efímera.

La cita era exigente. Con las indumentarias amarillas, como si no se les viera lo suficiente, llamaba la atención el plantel de internacionales de relumbrón, con una delantera para que los niños se metan detrás del sillón de papá.

Durante la primera media hora, el Villarreal demostró que es un submarino demoledor, que surca aguas a velocidad de vértigo. Los nuestros, sin embargo, pusieron la cara aun a riesgo de que se las partieran. Presumo que en la pausa de hidratación Míchel distribuyó la poción mágica de Panorámix. Los nuestros parecieron los galos frente a los romanos y, durante veinte minutos, pasaron por encima. El gol de Maffeo es para enmarcar. No hay delineante que tire mejores líneas.

En la reanudación, un arranque esperanzador hasta el penalti. Maffeo le da con la mano, involuntaria y con la trayectoria al país de nunca jamás. Con ese nivel de exigencia, la estadística nos llevará a 700-760 en toda la Liga. A dos por partido. El gol de Pulido fue correctamente anulado.

Bien Míchel en sus planteamientos. Su Huesca es vistoso y, cuando se quite los nervios, será una promesa de fútbol integral. Quedan por incorporarse a la partida, pero lo del domingo dibuja ya una sonrisa.

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