SD Huesca

FÚTBOL - RETROSPECTIVA

De Eibar a Villarreal, un Huesca con más cuajo y hechuras

El once del debut hace dos años superaba los trescientos partidos en Primera y el de Villarreal triplicaba esa cifra con casi un millar de encuentros entre los titulares

De Eibar a Villarreal, un Huesca con más cuajo y hechuras
De Eibar a Villarreal, un Huesca con más cuajo y hechuras
LOF

HUESCA.- Nada tiene que ver el Huesca que debutó en Primera División en Ipurúa, en agosto de 2018, con el que regresó a la máxima categoría el pasado domingo en Villarreal. En aquella ilusionante puesta en escena, con victoria en Eibar, los jugadores que puso en danza Leo Franco apenas superaban entre todos los trescientos partidos en LaLiga (321). En cambio, el once de Míchel en el estadio de La Cerámica llegaba a los 742 encuentros, sin contar con que Okazaki, nuevo en la Primera española, ya acumula 242 partidos de su paso por la Bundesliga alemana y la Premier inglesa. Así, serían 984 partidos.

Aprender de los errores era una premisa del club y de la dirección deportiva. El Huesca que ascendió el pasado mes de julio con el título de campeón en el bolsillo volvía a Primera para quedarse y mostrar el máximo nivel competitivo, huyendo del semblante conformista de disfrutar de la categoría con el que partió en Eibar hace dos veranos.

En Ipurúa, en la formación titular, Luisinho era quien más partidos había jugado en LaLiga (111). El portugués se lesionó en la séptima jornada en el Wanda y dijo adiós a la temporada. Tras él era Etxeita (89) quien había ocupado más espacio en Primera. Y no muy lejos estaba Moi Gómez (81), que había llegado como refuerzo de lujo en el mercado de invierno anterior procedente del Sporting.

Samuele Longo llegaba con 18 encuentros (en el Espanyol) y tuvo que marcharse en el mercado de invierno por su bajo rendimiento. Jorge Pulido, con 17 partidos en Primera, le seguía en ese ránking de comparecencias que cerraba el meta Werner, que había jugado un encuentro con el Atlético de Madrid y a quien el Huesca puso fin a su cesión a mitad de temporada.

Completaron el once titular, todos debutantes en Primera, Miramón, Musto (su experiencia estaba en Argentina y México), Alex Gallar y Cucho. Los tres que salieron desde el banquillo fueron Chimy y Ferreiro, que también se estrenaban en LaLiga, y Semedo, que había jugado 4 encuentro en el Villarreal y que llegó a Huesca desde presidio y, a tenor de lo que se vio, sin lograr la esperada rehabilitación, pese a sus innegables condiciones. Tuvo que marcharse a su país y después a Grecia.

El Huesca tuvo que enmendar la plana sobre la marcha. El primero en caer fue el entrenador, Leo Franco, que tras una dilatada trayectoria como futbolista, se estrenaba en el banquillo sin ninguna experiencia.

En el resto de la plantilla atesoraban experiencia en LaLiga Insua (88) y Lluis Sastre (81). Se estrenaron Gurler, Akapo, Santamaría, Jovanovic, Miramón, Brezancic, Aguilera y Melero más los antes citados del partido de Eibar.

Se incorporó Francisco al banquillo y con él primero Christian Rivera y ya en el mercado de invierno el equipo fue cambiando su fisononía con la llegada de Javi Galán, Yangel Herrera, Juanpi, Enric Gallego, Diéguez, Mantovani y finalmente el meta Javi Varas, que se quedó en blanco.

Aquel triunfo en Eibar y el empate en San Mamés fueron un espejismo desde que el Barça demolió al Huesca con el 8-2 que fue una bofetada de realidad porque cuando los azulgranas se quisieron levantar tuvieron que remar contracorriente desde muy abajo y al final fue una misión imposible.

EN VILLARREAL, CASI MIL PARTIDOS DE PRIMERA

El once del Huesca en La Cerámica sumaba casi un millar de partidos en Primera. Entre los titulares, el único debutante en LaLiga fue Okazaki, si bien el japonés ya tenía en su tarjeta de presentación 242 encuentros entre la Bundesliga (Stuttgart y Mainz) y la Premier (Leicester, con un histórico título en el bolsillo).

También podría decirse que era el estreno real de Rafa Mir ya que en su historial de estadísticas contaba con 7 minutos de dos momentos que jugó con el Valencia ante Las Palmas y Eibar en la campaña 16-17. Y casi igual se podría decir de Juan Carlos, que con el Depor acumuló 69 minutos en dos partidos en la primera vuelta de la campaña 14-15 ya que en la segunda se fue al Tenerife, en Segunda División.

Los otros nueve que puso en danza Míchel de inicio ya estaban más curtidos en LaLiga, algunos de ellos con la experiencia que habían tenido dos años antes en el propio Huesca.

Andrés (178), Maffeo (33), Javi Galán (16), Insua (69), Pulido (49), Ferreiro (35), Mosquera (148) y Mikel Rico (210).

Y entre los que entraron al partido desde el banquillo, Luisinho (118) jugó los minutos finales en el lateral derecho y tuvieron su "bautismo" en LaLiga Eugeni, Seoane y Nwakali. Se podría decir que también Joaquín, aunque curiosamente ya debutó con el Atlético de Madrid, en El Alcoraz, cuando Simeone le dio un testimonial último minuto.

En conjunto, y empezando por el entrenador (Míchel ya lleva dos ascensos a Primera como campeón), el Huesca mostró más cuajo de Primera.

La continuidad del bloque, la idea de juego, los automatismos y la experiencia son valores que invitan a pensar en un Huesca más sólido, que aún se ve más reforzado con las llegadas de Borja García y Siovas y las otras tres que seguramente completarán el plantel (largo y competitivo) antes del cierre del mercado.

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