SD Huesca

COLABORACIÓN

Cuestión de criterio y justicia

Cuestión de criterio y justicia
Cuestión de criterio y justicia
GOFI

Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido porque, de lo contrario, ya no sería justicia. Paul Auster se precia de no pisar países que no tienen regímenes democráticos. El autor de El Libro de las Ilusiones, Premio Príncipe de Asturias, odia la arbitrariedad. La debe rechazar toda persona de bien, capaz de analizar concienzudamente las circunstancias para extraer sus conclusiones, que pueden quedar sometidas a la subjetividad.

El árbitro del Huesca-Levante fue malo. Sin más, un festival de faltas mínimas, como si estuviera juzgando un partido de otros deportes sin contacto. El de este viernes ofreció un trato discriminatorio a la Sociedad Deportiva Huesca. Lisa y llanamente. Se aprecia en los detalles. San Mamés aprieta mucho con público, pero este viernes debió quedarse impresionado sólo por el nombre y su condición catedralicia (balompédica, claro). Se fue al inodoro cuando atropellaban inmisericordemente a David Ferreiro. La imagen repetida dejaba poco lugar a dudas. Quizás coincidieron en el escusado con su colega de la sala. Luego vino lo de los milímetros de fuera-dentro del área. Si es fuera, nada que replicar. Pero lo más significativo sucedió a continuación: el trato a Mikel Rico. El vasco, arrollado dentro de su propia área, protestó airadamente mientras el trencilla indicaba saque de esquina. Y la que le cayó al vasco del Huesca fue la del pulpo. Tal exageración nada tiene que ver con la autoridad, sino con la prepotencia. No con la legitimidad, sino con el poder mal concebido. Esto sucede como cuando te meten una multa: póngamela, pero no me eche la bronca que bastante tengo con soltar x euros del ala.

El colofón fue el penalti de Pulido a Kodro. Bien es cierto que ese balón no debió llegar al bosnio-vasco (ya se sabe que los de Bilbao nacen donde quieren), que remató sólo ante Álvaro y erró. Penalti y expulsión. Misión cumplida.

Por mi parte -otros lo harán-, nada que reprochar a Míchel y al Huesca. No sólo estuvo dignísimo, sino bien, poderoso y por momentos dominador. No nos llega... por ahora. Y se nos lesionan Maffeo y Borja. Pero en Ontiveros ha renacido una estrella. A por el Levante.

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