SD Huesca

COLABORACIÓN

¿Por qué no?

¿Por qué no?
¿Por qué no?
S.E.

En mi época de bachillerato circulaba el rumor de que el examen de Filosofía de la prueba de selectividad había consistido en una única pregunta: "¿Por qué " Entonces no teníamos más red social que el cara a cara o el género epistolar y los "retuits" los hacía el profesor de turno sacándonos los colores si pillaba alguno de los mensajes que, enviado por vía aérea o enrutado a través de los compañeros que nos separaban, intercambiábamos durante las clases.

La cuestión es que la sabiduría popular adolescente de la época daba por cierto que un estudiante había obtenido la máxima calificación en el citado examen respondiendo únicamente con tres palabras: "¿Por qué no ".

Desconozco la veracidad de la anécdota en cuestión. De ser cierta sería, en términos futbolísticos, una oda al fútbol directo, al máximo rédito con la mínima elaboración posible. Vamos, lo contrario de lo que estamos viviendo con nuestra SD Huesca.

Y es que el partido de Balaídos dejó sensaciones preocupantes. El equipo lucha, juega bien al fútbol pero adolece de profundidad, de contundencia en las áreas y sobre todo de algo que le sobró al Celta: confianza. En definitiva, el Huesca fue en Vigo el "yerno perfecto", ese equipo simpático al que todo aficionado rival querría recibir y del que a posteriori se habla con cariño y elogios pero que se vuelve a casa con cero puntos.

Soy un ferviente defensor del trabajo. Es más, pienso que el tiempo (no los derbis) nos termina poniendo a todos en nuestro lugar recompensando, más o menos, el esfuerzo invertido. Por eso, y porque no creo que en Huesca salgan los euros como las borrajas, confío en el grupo humano del vestuario para revertir la situación. Toca desterrar la bisoñez, apretar los dientes y volver a ser un "equipo puñetero" que, además de jugar bien al fútbol, incomode a los contrincantes sin dar ni una sola concesión.

Sigo convencido de que el equipo ha hecho méritos para más (no en Vigo) y que, como comentaba el narrador del partido del miércoles, en la mayoría de los empates ha estado mucho más cerca de ganar que de perder. Eso sí, no sirve para nada pensar en lo que sería la tabla con esos puntos de más porque la única realidad son los doce puntos y, mientras hacemos cábalas, las jornadas pasan. Hoy visita El Alcoraz nada más y nada menos que el FC Barcelona y con tanta humildad como ambición quiero pensar que optamos a los tres puntos. ¿Por qué no l

Etiquetas