SD Huesca

ANÁLISIS

Crecer desde la defensa, el primer paso para la remontada

El nuevo esquema da solidez a un Huesca al que le faltan las ocasiones

Crecer desde la defensa, el primer paso para la remontada
Crecer desde la defensa, el primer paso para la remontada
P.S.

HUESCA.- Pacheta tiene claro que, para remontar la situación en la que se encuentra el Huesca, el equipo debe crecer desde la defensa. El nuevo técnico ha cambiado el dibujo del once y, con tres centrales, se ve a un equipo más sólido que en los últimos partidos previos a la llegada del burgalés. Ahora, el entrenador azulgrana tiene por delante dos tareas nada sencillas: mantener esta seguridad atrás y que, a su vez, el conjunto oscense dispare más a portería, algo que el mismo preparador ha echado en falta ante Getafe y Villarreal.

El pasado sábado, el Huesca volvió a dejar la portería a cero tras seis jornadas sin hacerlo y ocho contando con las dos eliminatorias de Copa del Rey. Era importante romper esta dinámica y, más aún, hacerlo con la sensación de equipo sólido, algo que se cumplió. El Villarreal tuvo ocho remates, pero solo dos fueron a puerta. Uno fue realmente peligroso, el disparo de Moi Gómez, exazulgrana, que repelió Álvaro. El otro, fue en un lanzamiento de falta lejana que atrapó el meta sin problemas.

Desde la victoria ante el Deportivo Alavés, en la que fue la única victoria del Huesca esta temporada en Primera División y el último partido sin encajar hasta este sábado, no había concedido tan pocos remates el cuadro oscense. Aquel día, los babazorros tiraron tres veces y solo una a puerta.

En las últimas cuatro jornadas, los azulgranas siempre habían recibido más de diez remates. Duplicó esa cifra, veinte, frente al Barcelona, de los cuales siete fueron entre los palos. Le tiraron quince veces el Celta (seis a portería) y el Betis (cinco), mientras que el Getafe, en el debut de Pacheta, tuvo doce disparos, cinco entre palos.

Contra el Villarreal, el Huesca se acercó a las cifras de remates recibidos del principio de temporada, cuando se mostraba como un equipo sólido. La mejor actuación defensiva del equipo, con los números en la mano, fue ante el Elche: los ilicitanos solo tuvieron dos remates y ambos se marcharon fuera. Ante Valencia, Cádiz, Valladolid y Eibar, los azulgranas también concedieron menos de diez tiros, algo que después, desde la visita a Osasuna, solo había ocurrido en dos partidos antes del pasado fin de semana: contra el Alavés y el Levante, que realizó nueve.

El nuevo esquema de Pacheta, con tres centrales y carrileros, parece dar sus frutos. Ahora, el siguiente reto del entrenador burgalés es que, además de conceder poco, el Huesca tenga más ocasiones. Contra el Getafe lo consiguió, especialmente en la primera parte. En el Coliseum Alfonso Pérez, el equipo remató en quince ocasiones, aunque diez fueron en el primer tiempo y solo tres del total fueron a parte. Y contra el Villarreal, solo, los azulgranas no acompañaron esa solidez defensiva con oportunidades de gol, ya que solo tiraron en cinco ocasiones y la única que obligó a intervenir a Sergio Asenjo fue un lanzamiento de Javier Ontiveros que tocó en la bota de Etienne Capoue.

Pacheta reconoció que la tarea pendiente es crear más ocasiones e intentará que el equipo oscense mejore en esta faceta en su próxima cita ante el Valladolid, que será una final para los azulgranas.

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