SD Huesca

PRIMERA DIVISIÓN

El Huesca, obligado a ganar al Celta para no descolgarse

Las victorias del Elche, Valladolid y Cádiz meten presión al equipo azulgrana, que necesita el triunfo para seguir en la pomada

Álvaro Fernández despeja de puños en el entrenamiento del Huesca ayer.
Álvaro Fernández despeja de puños en el entrenamiento del Huesca ayer.
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No siempre han de ser los resultados de color de rosa. Y el sábado el Huesca se encontró con que el Valladolid abrió la sesión rompiendo su mala racha ganando al Getafe, luego el Elche se cepilló al Sevilla con evidentes síntomas de recuperación tras la llegada de Escribá y para guinda el Cádiz también acabó con la sequía de triunfos a costa de un Eibar que no levanta cabeza.

Pase lo que pase, no saldrá el Huesca del descenso en esta jornada. Pero puede dejar de ser colista, superar al Eibar y quién sabe si también al Alavés (juega el lunes con el Betis) y, lo más importante, continuará de lleno en la pomada y estrechando el cerco sobre los rivales directos.

Para que eso suceda la victoria es de obligado cumplimiento. Y para ganar es necesario confirmar la trayectoria ascendente que lleva este “Huesca de Pacheta”.

Una denominación a la que se ha hecho acreedor el conjunto azulgrana por su estilo reconocible y, como señalaba el técnico del Celta, “diferente” al que acudió a fin de año a la cita de Balaídos.

El estilo no va a variar y los once de partida se espera que no mucho. Todo apunta al regreso de Mikel Rico al centro del campo y habrá que ver, ahora que está ya plenamente recuperado, si Pacheta tira de Sandro desde el inicio. Si el canario comparte el ataque con Rafa Mir, Dani Escriche podría ser el damnificado o incluso David Ferreiro.

Es obvio que habrá vida tras este partido, pero será más “viva” con los tres puntos. Hace bien el Huesca en no obsesionarse con la clasificación. A fin de cuentas viene de muy abajo y haber recortado puntos significa que los azulgranas están en un camino de largo recorrido al que todavía le quedan una docena de etapas (36 puntos) para salir del atolladero. El paso es firme y, eso sí, de tres en tres ayuda más que vestido de diminutivo.

Con una sola victoria en las últimas nueve jornadas, la que supuso la dimisión de Jorge Almirón en el Elche (3-1), el Celta de Vigo llega con la intención de disipar sus dudas en un duelo en el que Eduardo Coudet no podrá contar con el pulmón de Renato Tapia.

La ausencia del internacional peruano, que cumplirá su segundo ciclo de tarjetas amarillas, es un serio contratiempo para el técnico argentino. Tapia es indiscutible en su novedoso sistema de juego, tanto por su incansable derroche físico como por su facilidad para situarse a la altura de los centrales para iniciar el juego desde la línea defensiva. 

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