SD Huesca

COLABORACIÓN

Cuarentena

El Huesca tiene permiso para caer, sí, pero con la necesidad imperiosa de levantarse

Rafa Mir marcó los dos goles, en la imagen el segundo con una gran vaselina.
Rafa Mir .
LOF

Tras dos minutos en Eibar y un efímero minuto el viernes después del gol de Rafa Mir, la tabla clasificatoria nos brinda, por fin, un tiempo razonable para inmortalizarla con el Huesca fuera de los puestos de descenso. No seré yo quien niegue a nadie el placer de contemplarla después de tanto sufrimiento pero sí me veo en la obligación de recordar, como vengo haciendo desde hace meses, que la foto no es definitiva.

Y no lo es porque sigue quedando un mundo. Las diez jornadas restantes que hace dos semanas se antojaban como exiguas jornadas para poder remontar se han convertido ahora, que vemos con gusto tres equipos a través del retrovisor, en ocho que ahora nos parecen demasiadas. Es lo que hay.

Desde estas líneas llevamos repitiendo hasta la saciedad que las calificaciones se recogen tras la jornada 38 y por eso hoy más que nunca hay que reforzar el mantra de trabajar cada partido como un suceso único, independiente de los demás, de la racha positiva o negativa del equipo, de la posición en la tabla o de lo que pudo ser y no fue.

No cabe duda de que se pedalea mejor con el viento a favor, pero es precisamente en ese tipo de circunstancias cuando la relajación y sus despistes asociados provocan los batacazos más dolorosos. En la situación actual, el Huesca tiene permiso para caer, sí, pero con la necesidad imperiosa de levantarse ipso facto y continuar la carrera por la permanencia.

Las circunstancias que rodean este final de temporada exigen máxima concentración a todos los niveles. Los rivales en liza, las lesiones, la gestión de las amonestaciones, todo cuenta en un final de Liga en el que no habrá aplazamientos por brotes Covid (mucho cuidado con esto) y en el que seguiremos viendo un VAR que humilla semana tras semana una herramienta tan magnífica como podría ser el videoarbitraje (bastan el refrendo del penalti en el Camp Nou o el despropósito este viernes en las jugadas de Pedro López y Pulido).

Sea como fuere, con todos estos ingredientes nos toca cocinar el menú para nuestra particular cuaresma hasta final de temporada. El cocinero, Pacheta, tiene buena mano y parece tenerle cogido el punto a las materias primas con óptimo aprovechamiento. En cualquier caso, hasta el 23 de mayo guardemos vigilia de autocomplacencia y dejemos la foto de la tabla clasificatoria con el Huesca salvado en cuarentena. 

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