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Recuerdos crueles que dejaron al Huesca en la orilla por solo un gol

El desenlace ante el Valencia hizo mirar al pasado más doloroso

Informaciones en Diario del AltoAragón
Informaciones en Diario del AltoAragón
D.A.

La falta de un gol el pasado 22 de mayo, en el partido contra el Valencia, condenó al Huesca al descenso a Segunda División. “Cruel adiós a Primera” fue el titular de la portada de DIARIO DEL ALTOARAGÓN con el que se despedía la máxima categoría por segunda vez en dos años. “El Huesca muere en la orilla” fue la crónica de una muerte no anunciada porque los azulgranas habían llegado al final del campeonato dependiendo de sí mismos, con el factor campo a favor pero sin el público que su rival directo en esta batalla final, el Elche, sí pudo contar.

En las cuatro últimas décadas el Huesca ha vivido situaciones parecidas, por la falta de un gol, que por dolorosas y crueles pasamos a recordar. Sobre todo, aquellas más llamativas. Las promociones de ascenso fallidas ante el Burgos y el Gernika y los descensos a Segunda B en Huelva y a Segunda más reciente ante el Valencia. Por medio, en la década de los 90, la única alegría de un empate sin goles en la última etapa de la Liga cuando el Huesca evitó el descenso en Segunda B tras firmar tablas ante el Tarrasa. Con todo, el Huesca siempre se levantó.

Rebobinamos hasta junio de 1985. El Huesca, dirigido por una Junta Gestora encabezada por José María Mur y Carmelo Castanera, había construido un gran equipo que fue campeón del grupo de Tercera División (el navarro-riojano que presumiblemente vivirá el próximo curso el filial). El ascenso a Segunda B pasaba por dos eliminatorias. La primera la superó el conjunto azulgrana al eliminar al Cieza y en la segunda le tocó en suerte un histórico, el Burgos.

El encuentro de ida concluyó con una corta victoria del cuadro castellano en El Plantío (1-0) ante 10.000 espectadores que dejaron en taquilla más de tres millones de las antiguas pesetas. “El Huesca fue como el Cid, ganó la batalla después de encajar un gol”, fue el titular de Nueva España-El Periódico de Huesca. Un gol de cabeza de Molinero, en el minuto 16, en un encuentro en el que el azulgrana Mariano Val fue expulsado en el minuto 72 tras ser provocado por un contrario.

Este corto resultado alimentó las esperanzas del Huesca para remontar la eliminatoria y ascender. El partido de vuelta se jugó en El Alcoraz el 16 de junio, con una gran entrada y una recaudación de 1.892.700 pesetas. “Como en toda la temporada: faltó el estoqueador”, fue el titular del periódico en la crónica de aquel encuentro en el que de forma unánime tanto en Huesca como en Burgos se destacó al guardameta Bastón como el héroe del encuentro y de la eliminatoria.

El empate ante el Burgos en 1985 en El periódico de Huesca
El empate ante el Burgos en 1985 en El periódico de Huesca
D.A.

Con un dominio abrumador, el Huesca convirtió el choque -especialmente el segundo tiempo- en un constante acoso y derribo sobre el área burgalesa. Pero una y otra vez aparecía Bastón, que puso la guinda a su trabajo con un espectacular paradón en un cañonazo de Javier Camarón que ya se cantaba como gol.

Aquel día, con Luis Ausaberri en el banquillo, el Huesca formó con Garde, Conde, Orúe, Estallo, Omiste, Camarón, Garzo, Petón, Paco Paradís (Cerdá, miuto 60), Ramón y Sánchez. Se puede apreciar una alineación de puro denominación de origen, como si el inminente proyecto de la Base Aragonesa se hubiera adelantado cuarenta años.

Por cierto, en la misma portada de aquel frustrado ascenso aparecía el nombre de Agustín Lasaosa quien, tras cerrar su ciclo goleador en el Tenerife, había fichado en el Elche por tres años, que pagó a los canarios un traspaso de 12 millones de pesetas.

El playoff con el Gernika

Justo diez años después, con Javier Tebas en la presidencia del Huesca, y tras un playoff de ascenso fallido un año antes frente al Touring, el equipo azulgrana volvió a la carga para el salto a Segunda B.

Luis Ausaberri era también el entrenador en su segunda etapa en el banquillo del Huesca. El ascenso era por liguilla. El Huesca firmó pleno de victorias con 15 goles a favor y ninguno en contra en las cuatro primeras jornadas. El Gernika también lo había ganado todo con 9 goles marcados y su puerta a cero.

Los azulgranas, que se las prometían felices, sufrieron un batacazo al perder en El Alcoraz en el partido de ida (0-1). Así que había que ir a tumba abierta al campo de Santa Lucía una semana más tarde, el sábado 11 de junio de 1994. Un gol necesitaba el Huesca para ascender. Cuatro autobuses con aficionados y muchos otros por sus propios medios acudieron a esta cita con la historia.

En la portada de Diario del Altoaragón: “La angustia dio paso a la desilusión en este Huesca de altos vuelos”. Y en la crónica el titular: “La fiesta se quedó en Guernica”, acompañado de un titular que ha sido una constante en estos duelos: “El coraje del Huesca no sirvió para marcar el gol necesario para el ascenso y el empate fue insuficiente”.

El empate en Gernika en 1995 en Diario del AltoAragón
El empate en Gernika en 1994 en Diario del AltoAragón
D.A.

En aquel encuentro el Huesca jugó con Baines; Ortiz, Corvinos (Nogués, minuto 58), Estallo, Abián, Calvo (Toa, minuto 74), López-López, Mikel Artza, Chente y Arnedillo.

Fue un duro golpe para el proyecto de Tebas, que estuvo pleiteando el verano por la plaza que dejó vacante ¡el Burgos! por las deudas que había contraído. Una plaza que se concedió a un equipo de la Territorial castellana.

De poco le sirvieron al Huesca sus credenciales deportivas ya que había sido el mejor equipo de todas las liguillas de ascenso. Solo encajó ese gol que le privó del objetivo.

La amargura de Huelva

No hace falta ir muy lejos en el tiempo para recordar lo sucedido en Huelva al término de la temporada 2012-13. Una carambola le abrió de par en par las puertas de la salvación al conjunto azulgrana con el descenso administrativo del Guadalajara. Bajaban, por tanto, tres equipos. En la penúltima jornada, y tras ganar el Huesca al Xerez en El Alcoraz, se consumaba el descenso deportivo. Pero el empate del Racing en el campo de la Ponferradina situaba a los azulgranas en la rampa de la permanencia, cuartos por la cola. Aquel “descenso” será recordado por todos los aficionados por la esperpéntica celebración de Jorge D’Alesandro, que daba por seguro el triunfo del Huesca en Huelva sin bajar del autobús. Y la historia, cabezuda como nadie, fue cruel de nuevo con el Huesca. El conjunto onubense no se jugaba nada. Con un gol era suficiente. Pero se resistió, no llegó y el Huesca descendió a Segunda B. “Naufragio final del Huesca” se veía en la portada del periódico tras “una nueva exhibición de incapacidad de juego y gol”. En el interior, “Segunda sentencia para el Huesca” como titular de esta pifiada “bola extra”. Subió el Murcia, que ganó su partido, y se encontró con esta suerte de desdicha oscense. Aquel Huesca jugó con Luis García, Diogo, Helguera (Jorge Larena, minuto 76), Echaide, Camacho, Carlos Lázaro, David López, Dani Pacheco, Miguel (Núñez, minuto 46), Borja y Tariq. Una alineación más propia de un aspirante al playoff de ascenso.

El descenso en Huelva en 2013 en Diario del AltoAragón
El descenso en Huelva en 2013 en Diario del AltoAragón
D.A.

...Y el Valencia

Hace apenas un mes vivimos en El Alcoraz el drama del descenso a Segunda en el partido con el Valencia. Un partido que no merece más comentarios que el del dolor que a estas horas no ha desaparecido y que fue el colofón a un tramo final de liga con partidos un tanto deprimentes de los que tampoco se salva la gestión de Pacheta. Cinco bolas de partido (Alavés, Getafe, Cádiz, Betis y Valencia) claramente desaprovechdas. Con todo, solo un gol separó al Huesca de seguir en el cielo y bajar al infierno. El Huesca jugó ante el Valencia con Álvaro, Vavro (Gastón Silva), Pulido, Siovas, Maffeo (Pedro López), Sergio Gómez, Mikel Rico (Doumbia), Seoane (Borja), Ferreiro (Okazaki), Sandro y Rafa Mir.

El “final feliz” del empate ante el Tarrasa en el 96

En medio de este “póker” de empates deprimentes también hay otro con “Final Feliz” como el que recogía el periódico el 20 de mayo de 1996 en la portada de su Suplemento de Deportes tras el 0-0 ante el Tarrasa en El Alcoraz.

“El Huesca sigue en Segunda B tras un partido de alta tensión”. se veía en la portada, en el que con la imagen de Arturo Estallo llevado a hombros por sus compañeros en su partido de despedida se recordaba “Estallo se despidió de la afición en El Alcoraz tras veinte años de trayectoria futbolística”. Se recaudaron 1.232.000 pesetas.

La crueldad aquí la vivió el Tarrasa y el medio millar de seguidores que le acompañaron. Después de 37 jornadas en puestos de playoff, el cuadro egarense se quedó fuera con esas tablas.

Fue jornada también de transistores. El empate era necesario para el Huesca con lo mucho que también se jugaba su rival. El peligro podía llegar por parte del Onteniente, que perdió toda posibilidad con su abultada derrota en Gramanet.

El equipo dirigido entonces por Juanjo Díaz resistió el acoso de su rival con una alineación formada por Segarra, Zapata, Pastor, Estallo, Garrido, Gibanel, Magdalena, Ortiz, DoSantos (López, minuto 83), Arnedillo e Iñaqui (Labrador, minuto 90).

En medio de la felicidad, lágrimas de emoción que inundaron el vestuario. “El Huesca lo ha sido todo para mí”, dijo Estallo. “Presiento que hoy ha sido mi último partido”, indicó Arnedillo. “Creo que Dios es justo”, afirmó Juanjo Díaz. “Estoy cansado y me voy”, sentenció Tebas, que aguantó media campaña más en la presidencia ya que se fue en el ecuador de la siguiente, que desembocó en el descenso a Tercera tras caer en la promoción con Getafe y Mar Menor.

Una portada feliz por el desenlace de la temporada 95-96 en la que el Huesca logró la permanencia en Segunda B
Una portada feliz por el desenlace de la temporada 95-96 en la que el Huesca logró la permanencia en Segunda B
D.A.
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