SD Huesca
EN COLABORACIÓN CON CASADEMONT

Tres pilares de un proyecto sin techo

Jugadoras azulgranas analizan la exitosa temporada y miran al futuro con ambición. Destacan el histórico partido en El Alcoraz y el haber logrado la permanencia. 

Nuria Mallada, Julia Sanz y Vanesa Ramírez, jugadoras de la SD Huesca Femenino.
Nuria Mallada, Julia Sanz y Vanesa Ramírez, jugadoras de la SD Huesca Femenino.
SD Huesca

Una gran temporada, cumpliendo el objetivo, en un año difícil por la pandemia y por el nivel deportivo de la Primera Nacional, que no es poco. Las jugadoras azulgranas han sido las artífices del éxito.

Entre ellas, una de las más veteranas, Nuria Mallada, quien de hecho se retira del fútbol tras una temporada para recordar, pero que no ha sido fácil. “Ha sido duro pero el final ha sido inmejorable. Lo hemos pasado mal, hemos tenido lesiones y hemos estado siempre en la cuerda floja de la salvación, pero al final lo hemos logrado. También ha sido duro el jugar sin nuestra gente, porque sobre todo nuestras familias siempre arropan mucho. Pero todo eso compensa sobre todo por el broche, un desenlace feliz y el poder jugar en El Alcoraz, que es inmejorable”.

Y quería darle mérito a la permanencia. “Es una categoría con nivel y en años atrás el equipo aragonés que subía duraba un año y bajaba. Cada vez hay más intensidad y nivel”.

Nuria Mallada: "Espero que jugar en El Alcoraz no sea solo cosa de un partido y vengan muchos más"

Ha sido un referente del fútbol femenino aragonés, primero en Zaragoza y luego en Huesca, pero toca colgar las botas. “Esta categoría exige entrenar mucho, y compaginar con el trabajo cada vez es más difícil. No tenía tiempo ni para descansar bien. El Huesca nos cuida muy bien, pero yo ya no podía llegar a todo”. Una decisión difícil, pero meditada. “Ha sido duro porque no es fácil dejar lo que te apasiona, pero era lo mejor. Han sido muchos esfuerzos y kilómetros para llegar a todo, y al menos el final ha compensado, porque ha llegado en el mejor momento”.

Y destacaba el partido histórico del pasado fin de semana en El Alcoraz. “Yo de pequeña soñaba con poder jugar en un estadio de Primera, y lo hemos hecho, y las niñas que vienen lo ven. Espero que no sea solo un partido. Fue un día de disfrutar, y para mí, con la retirada y el homenaje, fue el día más especial”.

Ahora augura un gran futuro al club. “El crecimiento es rápido, pero natural. Con el paso de los años se va a ver reflejado todo este trabajo y llegarán más y mejores éxitos. Se está sembrando y este club está cuidando bien el fútbol femenino”.

Julia Sanz, desde el inicio

Llegó al Huesca desde el Intersala zaragozano y antes había jugado en el Colo Colo. Siempre a fútbol-sala. La apuntó una amiga para la captación “por sorpresa” y las dos empezaron su vida azulgrana. Julia Sanz está desde el “minuto cero” del proyecto femenino. “Mi amiga me avisó de que me apuntaba cuando le dio a la tecla del ordenador. Estaba un poco saturada del fútbol-sala y llevaba tiempo con la idea de pasar al fútbol grande”, señala.

En los cuatro años de vida que lleva el equipo ha visto “un gran crecimiento, una evolución brutal”. Después de dos años seguidos en Primera Nacional “nos ha fastidiado un poco que se terminara ya la temporada porque estábamos muy bien y teníamos una esencia como grupo. Se nos ha hecho corta la temporada, aunque ha sido complicada, sobre todo a nivel psicológico”.

Julia Sanz: "Este equipo es ambicioso y puede con todo; no se conforma solo con algo alcanzable"

Destaca Julia “el sentimiento de unidad, ir todas a una por el mismo objetivo y disfrutar del camino” como claves del éxito, que les han permitido “liberarnos de todas las presiones que no nos dejaban jugar como sabemos y así fue como ganamos a equipos como el Balears o San Gabriel”.

La futbolista ve un futuro “ambicioso” porque “este equipo no se conforma solo con algo alcanzable”. Así que, “con la base que hay este grupo puede con todo”. Y no olvidará la experiencia de haber jugado en El Alcoraz. “Fue muy emocionante, estuve llorando ya antes y después, ver las fotos en el vestuario y a tanta gente en la grada, es imborrable. Más siendo una zaragozana que se siente muy oscense por lo bien que nos trata el Huesca. Esto ayuda a seguir soñando”.

Desde su experiencia también muestra un agradecimiento público al principal patrocinador, Casademont, “por el apoyo y la visibilidad que nos da”.

Vanesa Ramírez, el futuro

Barbastrense que reside y estudia en Binéfar y que a diario se desplaza a Huesca para entrenar. Vanesa Ramírez forma parte del presente y, sobre todo el futuro de la SD Huesca femenina. Tiene 18 años y empezó a jugar a fútbol a los 4, en las competiciones con los chicos hasta infantil y después, con 13 años, se incorporó a la Peña Ferranca. Ha cumplido su segunda temporada en el Huesca, en el equipo de Primera Territorial, con dos títulos, y esta última campaña ha participado desde el primer momento en los entrenamientos del primer equipo, con el que jugó un partido.

Afirma estar “super contenta” en el club azulgrana. “Me tratan de maravilla y todo son facilidades”, indica, por la complejidad de su situación y de ese ir y venir continuo de Binéfar a Huesca. “He visto un equipo muy ambicioso y formando todas una piña. Allí es donde te das cuenta de lo que es el Huesca”, señala.

Vanesa Ramírez: "El fútbol femenino ha dado un paso gigantesco en todos los aspectos"

Ha recibido propuestas para jugar en otros equipos, pero sostiene la idea de estar en el Huesca por lo a gusto que se siente y por la ambición que ve “para conseguir el objetivo de poder estar en lo más alto”.

Vanesa ve una diferencia notable entre la categoría Territorial y la Nacional. “El nivel de exigencia, como el físico o la calidad, es mucho mayor”.

También considera “brutal” el cambio y la evolución del fútbol femenino, “las redes sociales, la televisión, el volumen de información... El paso que ha dado es gigantesco”.

Y no olvidará el momento de pisar El Alcoraz. “Impresionante, se me ponen los pelos de punta”, dice la delantera.

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