SD Huesca

SEGUNDA DIVISIÓN

Un estadio a rebosar con los Alcorazados y con Dragonés

Se dieron cita en el estadio 6.826 aficionados oscenses, todavía lejos del récord histórico del estadio azulgrana

La grada de animación volvió a contar con la peña Alcorazados por primera vez desde la pandemia.
La grada de animación volvió a contar con la peña Alcorazados por primera vez desde la pandemia.
Rafael Gobantes

El Alcoraz volvió a ser El Alcoraz que todos queremos ver. No se llegó al lleno, pero sí se presentó una buena entrada con 6.826 espectadores en las gradas del estadio oscense. Volvió la normalidad al fútbol (o casi, porque solo se puede beber agua, no se puede comer y hay que llevar mascarilla) con el permiso para que se complete el cien por cien del aforo en los campos de Primera y Segunda División.

La pena fue que el Huesca perdió. El Tenerife aguó la fiesta que debía haber supuesto el regreso de todo el público al feudo oscense y dejó con un mal sabor de boca a todos los asistentes altoaragoneses. Faltaron, eso sí, más de mil abonados, por lo que en otros encuentros venideros se podría superar la entrada de este sábado e incluso batir el récord histórico de El Alcoraz, cifrado en 7.341 espectadores. Hay más de 8.000 socios y el aforo es de 9.200 asientos, por lo que es probable que esta temporada haya récord, con la complicidad de la venta de entradas (por ejemplo, para el partido de este sábado se sacaron a la venta unas 500).

Dragonés estuvo de vuelta en El Alcoraz y se paseó por las gradas  antes del partido y durante el descanso.
Dragonés estuvo de vuelta en El Alcoraz y se paseó por las gradas antes del partido y durante el descanso.
Rafael Gobantes

Este sábado no fue solo el día de la vuelta a un Alcoraz lleno. También regresó la peña Alcorazados, que volvió a ser el grupo más activo en la animación y que se llevó los aplausos del resto del estadio.

La afición oscense también reconoció a un ex, Enric Gallego. El delantero volvía a Huesca, donde jugó la segunda mitad de la temporada 2018/2019 en Primera División, pero se tuvo que retirar del campo a los cinco minutos por lesión. La hinchada azulgrana le mostró su cariño y él lo agradeció y lo devolvió con aplausos.

También estuvo presente Dragonés, la mascota del Huesca, quien estuvo sobre el verde antes del partido y se paseó por las gradas durante el mismo para amenizar la tarde a los aficionados oscenses.

Todos los ingredientes estaban encaminados a conducir a una buena tarde de fútbol, pero la fiesta no acabó como hubiera gustado a los oscenses. Pese a la derrota y a la incertidumbre en el campo y en la grada durante la segunda parte, El Alcoraz despidió con aplausos a su equipo, que salió al centro del campo a agradecer el apoyo y la vuelta total del público. 

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