SD Huesca

FÚTBOL

Lluis Sastre: "El Huesca se ha convertido en un trasatlántico"

El centrocampista cuelga las botas con ratitud hacia el Huesca y contento y orgulloso de su trayectoria deportiva

El centrocampista cuelga las botas con gratitud hacia el Huesca y contento y orgulloso de su trayectoria deportiva
El centrocampista cuelga las botas con gratitud hacia el Huesca y contento y orgulloso de su trayectoria deportiva
Verónica Lacasa

No todo el mundo puede presumir de haber coincidido con futbolistas de la talla universal de Piqué, Cesc o Pedrito, por citar unos ejemplos, campeones de Europa y del Mundo. Con ellos estuvo Lluis Sastre en el División de Honor Juvenil del Barcelona cuando el cerebral centrocampista de Binissalem seguía su crecimiento en La Masía, donde permaneció toda su etapa de formación, desde los 14 a los 21 años.

“Me siento un afortunado de haber conocido a toda esta gente, que ha sido tan importante. Cuando me encontré con ellos en Primera División y pudimos saludarnos y hablar, fue muy bonito”, señala con orgullo Sastre, “porque no todo el mundo lo puede decir y yo también se lo diré a mis hijos”.

Finalizado su ciclo culé, Sastre fue fichado por el Zaragoza, pero nunca llegó a jugar allí. Recién salido del cascarón, con las gestiones de Petón y Lasaosa bajo el timón de Bahía, el futbolista balear recaló en el Huesca, primero con una cesión y luego en propiedad. Desde 2007 hasta que esta misma semana el club azulgrana anunciaba que colgaba las botas.

Los continuos problemas musculares le han lastrado esta temporada. En enero, tras una exhaustiva revisión médica, vio que no podía más. Ofreció su ficha por si el filial la necesitaba para el mercado de invierno. La decisión de dejarlo estaba ya tomada. Habló con el director del fútbol base, Ismael Arilla. “Lo pensé bien, era lo mejor, no podía jugar ni ayudar en el campo y no me encontraba muy motivado”.

El club le ofreció que se incorporara al área deportiva hasta final de temporada, cuando concluye su relación contractual. “Ayudaré en lo que pueda y me pidan. Me viene bien para formarme yo también porque necesito este proceso de aprendizaje”.

“Ayudaré en lo que pueda y me pidan. Me viene bien para formarme yo también porque necesito este proceso de aprendizaje”

Está realizando el curso de Nivel 1 de entrenador pero no contempla su vida en los banquillos, al menos como máximo responsable, quizás como ayudante. “Llevo toda la vida en el fútbol pero lo de entrenador no es lo que más me gusta, siempre he estado al otro lado, sé cómo es el futbolista y como entrenador no me veo. Aunque igual empiezas y le pillas el gustillo, tal vez a lo mejor como ayudante me va mejor”.

Una vez concluya la temporada será el momento de hablar de su futuro, que podría estar ligado al club azulgrana y al proyecto de la Base Aragonesa por la experiencia que atesora, “no hemos hablado de nada, pero después de estar aquí toda la vida, sí que me gustaría seguir vinculado, conozco bien al club y la ciudad, quiero al Huesca, he vivido cosas importantes en las siete temporadas que he jugado y lo llevo dentro, pero es algo que no depende de mí”.

La realidad es que la retirada ha llegado antes de hora -“tenía pensado dejarlo a final de temporada”, apunta- y estos días no están resultando sencillos. “Cuando llega el momento no es fácil. Toda la vida levantándote para ir a los entrenos y a una rutina de trabajo... no es fácil adaptarse a una nueva etapa. Por mucho que lo tuviera pensado y estuviera preparándome para ello, es complicado cuando ya es una realidad. Al menos, en mi caso”.

Aunque llegó a Huesca vía Zaragoza, “el Zaragoza ni lo pisé, directamente me cedieron. Llegué aquí y 15 años después he echado raíces, aquí sigo y aquí tengo mi familia”.

"Llegué aquí y 15 años después he echado raíces, aquí sigo y aquí tengo mi familia”

Lluis Sastre fue uno de los héroes del ascenso de Écija. Uno de los momentos inolvidables de su vida. “Por allí empezó todo”, recuerda, antes de pasar a esa otra huella imborrable de su trayectoria en el Huesca, “el ascenso a Primera, por la ciudad y la provincia, que se volcó con el equipo. Lo que se vivió en aquella celebración es algo increíble para un futbolista. Esa primera vez siempre es especial. Yo he vivido dos ascensos con el Huesca y otro con el Leganés y estos éxitos son la culminación de un año maravilloso. Y en equipos como el Huesca o el Leganés, que son del mismo perfil, todavía tiene más mérito. Y con el Huesca hicimos historia porque era la primera vez que lo conseguía”.

Como memorable fue su debut en Primera División en el Valladolid. “Es el sueño de todos los niños a los que les gusta el fútbol. Cuando ven los partidos quieren estar allí. Recuerdo que fue en La Romareda, jugué veinte minutos, es un recuerdo inolvidable. Y además ganamos 0-1. Un sueño hecho realidad”.

Por su vinculación con Huesca y con el Huesca ha vivido toda la evolución de la entidad desde que llegó hace tres lustros. “Después de su paso por Primera División, es uno de los gallos de Segunda. Se ha reforzado muy bien en el mercado de invierno y, aunque parece que está lejos del playoff, en esta categoría ganas dos partidos y te metes de lleno”, comenta sobre la marcha del equipo.

Y en cuanto al club, “de cuando llegué a ahora el Huesca es un trasatlántico. Hay una diferencia increíble. En los primeros años íbamos a entrenar a los pueblos con nuestro coches y ahora está el Pirámide y El Alcoraz ha quedado precioso. Se nota que han invertido dinero para mejorar y modernizarlo. Han hecho bien al aprovechar los ingresos por el paso por Primera División para favorecer el crecimiento del club a todos los niveles, tanto el deportivo como el de infraestructuras, algo que cuando llegué yo era impensable”.

Tanto como que en esos primeros pasos “el objetivo era consolidar al equipo en Segunda División, cuando logramos el ascenso. Pero lo de llegar a tocar la Primera División y ver en lo que se ha convertido ahora el Huesca, era difícil de imaginar”.

Etiquetas