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Miquel y Vadillo, caminos cruzados y reencuentros

El central del Huesca jugó en Primera con el Málaga, mientras que el andaluz vistió dos años de azulgrana

Ignasi Miquel, en su etapa como jugador del Málaga.
Ignasi Miquel, en su etapa como jugador del Málaga.
MÁLAGA CF

Cruce de caminos entre el presente y el pasado para Ignasi Miquel y Álvaro Vadillo con el denominador común de haber vestido las camisetas del Huesca y Málaga. El central azulgrana se enfundó la blanquiazul y el delantero del conjunto andaluz hizo lo propio con la oscense.

Álvaro Vadillo fue uno de los fichajes de invierno que hizo el Málaga. Llegó cedido por el Espanyol, donde apenas había intervenido en los primeros encuentros del arranque liguero de la presente campaña. El extremo andaluz llegó al Huesca, procedente del Betis, en la temporada 17-18. Estuvo a gran nivel, disputó 32 partidos, anotó 7 goles y vivió el momento histórico del playoff de ascenso a Primera División, con Anquela en el banquillo, en el que el equipo azulgrana cayó ante el Getafe.

En la siguiente temporada, a las órdenes de Rubi, su participación fue notablemente menor debido a las lesiones. Tan solo jugó 21 encuentros, sin marcar. Pero fue uno de los héroes del histórico ascenso a Primera División.

Después fichó por el Granada, y vivió un segundo ascenso consecutivo a Primera División tras 40 partidos. En la máxima categoría, con el conjunto nazarí jugó 22 partidos. Y de ahí al Celta, pero sin estrenarse pasó al Espanyol, en Segunda, donde intervino en 12 encuentros pero vivió su tercer ascenso a Primera División. En el Málaga, al que llegó el pasado mes de enero, ha participado en ocho partidos, tres de ellos como titular. Le falta afianzarse pero le sobra calidad para hacer daño en la banda izquierda por la calidad que atesora.

Esta semana en Málaga se le ha recordado su pasado en el Huesca y su presente albiazul. “Como club el Málaga es excepcional, la gente que trabaja y rodea. Se está haciendo un club muy competitivo. La gente tiene un recuerdo muy reciente de un Málaga en Primera y en Europa y está la frustración de no verlo”, señalaba en sus declaraciones a los medios malagueños, para admitir que “nos falta eficacia ante la puerta rival, que nos penaliza mucho”.

Y sobre el Huesca opinaba que también está en una situación delicada. “Tienen un equipazo. Si miras jugador por jugador, tiene un grandísimo equipo más un gran técnico. Pero esto es la Segunda, una categoría muy complicada, de dinámicas. Seguramente daríamos al Huesca luchando por play off al comienzo de temporada, pero esperemos que no cojan vuelo aquí”.

Ignasi Miquel aterrizó en el Málaga en el mercado de invierno de la 17-18, con el equipo en Primera. El Lugo pagó por él medio millón de euros. Fue una operación muy rentable porque al término de aquella campaña, con el Málaga descendido a Segunda, el Getafe pagó por él 3,5 millones, multiplicando por siete la inversión realizada.

En el Getafe se estrenó en Primera División, aunque solo jugó siete partidos, para después salir cedido a Girona y Leganés, en Segunda, y en la presente campaña al Huesca, donde lleva 24 partidos disputados y dos goles.

También esta semana ha atendido a los medios de Málaga y ha explicado las sensaciones que está viviendo en el Huesca. “Son esas temporadas que salen, que cuesta todo mucho más. Esa suerte que a veces no tienes y no te va de cara. El equipo sigue a tope, pero sabemos cómo de difícil es esta Segunda. No te puedes creer nada por ser recién descendido. No podemos relajarnos porque los de detrás aprietan”

Y sobre el conjunto malaguista, avisaba: “Puede que ahora no estén en su mejor momento, como a principios de temporada. Es un equipo joven, que compite, muy habilidoso. Llevar ese escudo y competir en ese campo te lleva a tirar para adelante, es el Málaga. Todos queremos estar al máximo y al mejor nivel para ganar”.

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