Huesca

EMPRENDIMIENTO

Perder el miedo a colgarse de la pared es posible en Trepadero

El recinto de escalada boulder es el más amplio de la localidad y combina la afición con el entrenamiento

Perder el miedo a colgarse de la pared es posible en Trepadero
Perder el miedo a colgarse de la pared es posible en Trepadero
P.S.

HUESCA.- Una de las actividades que acompañan a los amantes de la montaña es la escalada clásica o tradicional. En los últimos años, ha proliferado una nueva modalidad, la escalada en bloque o el boulder, que consiste en escalar sin cuerda en un recinto cerrado cuyas paredes son placas con agarres como las que se disponen en un rocódromo.

Estos dos aspectos, la afición por la escalada y el auge de esta última, llevaron a Raúl Rojas a abrir Trepadero, (José María Lacasa, 2), el local más grande de Huesca para practicar boulder. Él es guía de montaña y barrancos y escalador desde hace más de 10 años, por ello la motivación personal fue muy importante en su decisión de abrir el recinto. "Surgió la oportunidad de adquirir el local a través de un traspaso y dada la escasa oferta y el gran número de escaladores que hay en Huesca, me decidí a emprender", señala.

La sala de escalada lleva abierta desde octubre, tras varios meses de reforma que dieron lugar a un local de 250 metros escalables, con paredes abatibles de 4 metros de altura y en torno a 2.000 presas (agarres) de diferentes formas y tamaños, además de todo el suelo con colchoneta para amortiguar las caídas. La inclinación y los agarres son los que añaden la dificultad a este tipo de escalada, que no incluye protección y que, según el propietario de Trepadero, ayuda a "quitar el miedo". Cuanta mayor es la inclinación, más dificultad existe y más fuerza hay que hacer, al igual que ocurre con el tamaño y la forma de las presas.

Raúl Rojas explica que el boulder vive actualmente un gran auge hasta el punto de convertirse en un deporte independiente a la escalada tradicional y nueva disciplina olímpica en 2020. Todo esto se debe a varios motivos: los beneficios sociales que conlleva su práctica además de físicos y la posibilidad de entrenar con un objetivo profesional. La tendencia actual pasa por diferenciar el método más clásico que caracteriza a la escalada con la diversión que acompaña al boulder. Hasta el momento, era muy difícil separar el mundo de la escalada profesional con su práctica lúdica. "Actualmente, la escalada en bloque consigue atraer a un público distinto que viene a conocer a gente y a pasarlo bien", explica Rojas. El propietario considera que una de sus principales características es la independencia de esos dos aspectos. "A Trepadero puede acudir cualquier persona, especializada o no, con ganas de divertirse en un buen ambiente o con necesidad de entrenar", subraya.

Su funcionamiento, tal y como explica Rojas, es similar al de cualquier gimnasio, a través de una cuota mensual para escalar a cualquier hora de lunes a viernes de 17 a 22 horas o mediante el pago por cada hora en el recinto. Los usuarios más habituales, son socios que pueden disponer de una llave del local y escalar a la hora que deseen. Otro de sus servicios son los monitores y cursos donde explican pautas para aquellos que se inician en esta práctica. La valoración de estos primeros meses es buena para Raúl Rojas. "Estoy muy contento por la gran aceptación que ha tenido en Huesca. Ahora solo queda esperar la progresión en los próximos meses", concluye.

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