Huesca

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Hondo malestar en los barrios rurales, que se sienten "abandonados" por el Ayuntamiento de Huesca

La mayoría de municipios incorporados se quejan de la falta de inversiones y actuaciones en estos núcleos

Hondo malestar en los barrios rurales, que se sienten "abandonados" por el Ayuntamiento de Huesca
Hondo malestar en los barrios rurales, que se sienten "abandonados" por el Ayuntamiento de Huesca
S.E.

HUESCA.- Malestar generalizado entre los barrios rurales con el Ayuntamiento oscense y una sensación de estar "completamente abandonados". Esta es la sensación compartida por la mayoría de los municipios incorporados, que critican especialmente la escasa o nula comunicación con el Consistorio, el incumplimiento de la promesa de un millón de euros durante el mandato y las muchas dificultades que encuentran para sacar adelante casi cualquier actuación. Únicamente Cuarte y Fornillos hacen una valoración positiva del papel consistorial.

El alcalde pedáneo de Apiés, Mariano Allué, es un ejemplo del malestar con el Ayuntamiento, con el que afirma sentirse "muy descontento" por la gran cantidad de actuaciones pendientes y las "promesas incumplidas".

Del primer punto, Allué señala que los caminos siguen sin arreglarse tras los daños que causó la última tormenta fuerte. También el lavadero "se está pudriendo" sin que se limpie.

Añade a esta lista la recolocación de arbolado en la plaza, que aún no se ha completado, y la reposición de las canastas.

En contraposición, Allué admite que el Ayuntamiento sí ha invertido los 18.000 euros anuales pero "la promesa de Luis Felipe de un millón para todos los barrios rurales en el mandato no se ha cumplido".

El representante de la Alcaldía en Cuarte, José Antonio Torralba, es de la opinión contraria, ya que considera que "no nos podemos quejar. El Ayuntamiento es duro de roer y hay que dar mucho mal para que se hagan las cosas, pero al final las hacen". Eso sí, sin informar previamente, por lo que "nos enteramos cuando vemos las obras".

Torralba destaca como actuaciones más importantes el camino a Vicién, actualmente arreglándose, y la reparación de la antigua escuela por fases.

"Llevamos tres años sin inversiones". Así de categórico se muestra Jorge Orduna, alcalde de Huerrios, que acusa al Ayuntamiento de tener "totalmente abandonados a los barrios rurales". Orduna explica que Huerrios "lleva tres años sin obras porque queremos cubrir la pista deportiva". El Ayuntamiento alega que el coste supera los 18.000 euros anuales, pero Orduna considera que "se podría haber iniciado" por fases.

Tampoco hace mejor balance de las pequeñas obras -arreglar caminos, acequias o el colector de aguas residuales-, porque "el Ayuntamiento tampoco hace caso. No hace nada de nada".

Harto de la falta de actuación e incluso siquiera de respuesta, Orduna fue al Ayuntamiento para presentar su dimisión hace unos meses, pero la postergó después de que Luis Felipe "prometiera presentar el proyecto" para la pista deportiva "en público en el pueblo", cosa que no ha hecho, agrega.

Opinión similar es la que tiene el representante de Banariés. David Sauras afirma que el Consistorio "ha prometido mucho pero no ha hecho prácticamente nada". "El trato con el concejal (Antonio Sanclemente) es muy bueno, pero el dinero no llega" y "lo que más duele -añade Sauras- es que digan que van a hacer cosas y luego no las hagan", como la urbanización de las zonas que aún están sin urbanizar o las aceras que el pueblo quería adecentar. "Estamos muy abandonados por decirlo de una manera suave", concluye.

"Ni nos reciben". Así resume María Pilar Lisa, alcaldesa de Tabernas, la relación del regidor oscense con los municipios incorporados. "Hemos pedido reuniones, pero no nos contestan".

Sus quejas se dividen en la cuantía destinada a cada barrio rural -"los 18.000 euros anuales no se actualizan desde hace años y no dan para obras de envergadura"-, la falta de comunicación -"el alcalde no nos ha recibido"- y al reparto "injusto".

"Me doy por vencida". Esta frase de Mayte Miranda, alcaldesa de Bellestar, resume su opinión sobre la labor del Ayuntamiento con los barrios rurales. "Nos ponen pegas a nuestros proyectos y sólo podemos hacer lo que ellos quieran", como el asfaltado de caminos "que no queremos en el pueblo", cuyos vecinos prefieren un puente sobre el Flumen o cubrir las acequias.

Tomás Escartín, alcalde de Fornillos, es junto con el de Apiés el único satisfecho. Para Escartín, la actuación municipal ha sido "buena, no de nota alta, pero sí para un 5 o un 6", gracias a obras como pavimentar las calles o los arreglos de los caminos y del club social.

Este periódico intentó contactar sin éxito con el alcalde de Buñales, el octavo barrio rural de la ciudad.

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