Huesca

SEGUROS 2019

Retos digitales de la mediación

Opina Elena Jiménez de Andrade Astorqui, presidenta del Consejo General de Colegios de Mediadores de Seguros

Retos digitales de la mediación
Retos digitales de la mediación
S.E.

La digitalización es un concepto que está en boca de todos. Aparece en artículos, foros y debates de todo tipo, y tiene como denominador común la necesidad de adopción o incorporación de tecnología a empresas y negocios. El vertiginoso ritmo de desarrollo tecnológico de los últimos años hace que efectivamente, hoy en día, no pueda concebirse ningún proyecto sin tener la mirada focalizada en la tecnología y en como ésta afectará en el negocio. Y como no podía ser de otra manera, el sector del seguro no queda al margen de esta tendencia.

Efectivamente, todo el sector en bloque vive con un ojo puesto en las novedades que aparecen cada día porque, dada la transversalidad del seguro, los cambios le afectan por partida doble. Es decir, el cambio no viene dado por la transformación que afecta al propio sector, sino que también por cómo evoluciona todo aquello que tiene que asegurar. No cabe duda que los cambios en el mundo de la automoción, las viviendas conectadas, los avances médicos o la industria productiva, por citar algunos ejemplos, hacen que deban replantearse muchas de las prácticas habituales que imperan hoy en día.

Y mientras el seguro asiste y reacciona ante una revolución tecnológica global, el mediador de seguros tiene ante sí un reto añadido: adoptar las mejores prácticas de la digitalización sin perder la esencia de la profesión. No podemos olvidar que el mediador es quien tiene una mayor relación con el cliente. Una estrecha vinculación fruto de la naturaleza del negocio: asesoramiento personalizado a las necesidades de cada cliente.

Mientras muchas iniciativas de digitalización se enfocan en la forma para reducir los costes, automatizar procesos o sustituir el trabajo personal por el digital, los mediadores de seguros deben velar por justamente todo lo contrario. Su prioridad debe enfocarse en reforzar aquello que les hace únicos, y potenciar la relación con su cliente, evitar los automatismos generalizados, servicios masivos o robotizaciones impersonales y centrase en explorar cómo pueden utilizarse las novedades para potenciar el servicio a sus clientes.

Las primeras iniciativas pasan inevitablemente por ampliar los canales de contacto con nuestros clientes, aportándoles todas las vías que el nuevo consumidor hiperconectado demanda: las aplicaciones para dispositivos móviles son ya una realidad y en el futuro veremos cómo el cliente podrá contactar con su asesor, a través de los asistentes virtuales domóticos. Estos avances compartirán protagonismo con mejoras en el uso de la información, la facilidad en la contratación de productos o la agilidad en atender los siniestros que seguro serán también bien recibidas por un consumidor cada vez más exigente.

Pero sin duda, el mayor reto pasa por aprovechar la oportunidad para mostrar al cliente el valor que tiene el tener contratadas las pólizas de seguros a través de un profesional. La digitalización debe servir como palanca para tangibilizar la propuesta de valor de la mediación, acercarnos todavía más al cliente y mejorar los enormes beneficios de nuestro servicio, ya sea personal o digital.

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