Huesca

DEMOGRAFÍA

La provincia de Huesca ha ganado 86 habitantes desde 2008 gracias al saldo migratorio

Desde 2008, el Alto Aragón ha perdido 2.249 personas en el saldo migratorio con España

Huesca envejece más que la media nacional
Huesca envejece más que la media nacional
P.S.

HUESCA.- La provincia ha ganado 86 habitantes desde 2008 gracias al saldo migratorio, aunque los movimientos de población han tenido comportamientos radicalmente opuestos. Por una parte, el censo del Alto Aragón habría caído en 2.249 personas si solo atendemos a las migraciones con otras provincias. Pero el resultado final positivo para el crecimiento demográfico de la provincia oscense ha sido posible gracias al saldo a favor de las migraciones con otros países, que supusieron un incremento de 2.335 residentes desde 2008.

El 2018 fue, por otra parte, el segundo año consecutivo con incremento de población en lo concerniente a movimientos migratorios (incluyendo tanto las migraciones con las demás provincias españolas como las realizadas con el extranjero). Desde 2008 hasta el año pasado, y según los datos de migraciones publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), sólo el primer año de la serie, el 2017 y el 2018 han arrojado saldos positivos, con ganancias de 2.155 personas el primer año, de 380 en 2017 y de 1.056 el pasado.

Todos los demás años, de 2009 a 2016, y a consecuencia de la crisis, los movimientos migratorios contribuían a la pérdida demográfica de la provincia, con un pico de 812 habitantes menos en 2013 como resultado de una mayor emigración que inmigración.

Según las cifras de población, también difundidas recientemente por el INE, el número de habitantes del Alto Aragón entre 2008 y el 1 de enero de 2019 se redujo en 5.106 personas contando no solo las migraciones, sino también el movimiento natural (nacimientos y muertes).

El saldo migratorio desde 2008 es positivo, con 86 habitantes más, por lo que sin el efecto de los movimientos migratorios, la pérdida de población hubiera sido ligeramente superior, de 5.192 residentes menos.

LOS MENORES DE 20 CRECEN EN 2.384 POR LA MIGRACIÓN

Por otra parte, los movimientos migratorios de este periodo han paliado el envejecimiento de la población altoaragonesa, que a comienzos de este año marcó un máximo con 45,54 años tras estar aumentando ininterrumpidamente desde 2010.

En concreto, el saldo de las migraciones desde 2008 hizo que el segmento de edad formado por los habitantes de 0 a 19 años de edad aumentara en 2.384 personas.

Cabe recordar que entre 2008 y el 1 de enero de este año, la población de esta edad subió en un total de 1.136 personas contando tanto migraciones como movimiento natural de población.

Por tanto, sin el saldo positivo de los movimientos migratorios, la cifra de altoaragoneses menores de 20 años se hubiera contraído en 1.248 personas en lugar de aumentar en 1.136.

Los otros tres grandes grupos de edad (de 20 a 39, de 40 a 64 y de 65 años o más), sin embargo, se redujeron debido a una emigración más alta que la inmigración recibida.

El peor resultado migratorio se dio entre los habitantes de 40 a 64 años, que se redujeron en 1.786 residentes a consecuencia de los movimientos migratorios. Sumando todas las causas (movimiento natural y migraciones), este grupo de edad creció en 8.628 habitantes desde 2008. Sin el resultado de la migración, el aumento hubiera sido mayor, de 10.414.

También se redujo la franja de 20 a 39 años por los movimientos migratorios, con 417 personas menos desde 2008. En el total desde 2008, el censo para este segmento de edad cayó en 16.232. Sin el efecto de las migraciones, la pérdida hubiera sido mayor, de 16.649.

Las migraciones también redujeron la cifra de mayores de 65 en 89 habitantes. En el total (migraciones y movimiento natural), este segmento creció en 1.362 personas desde 2008. Descontando el efecto de los movimientos migratorios, el incremento hubiera sido de 1.451.

MÁS EXTRANJEROS, MENOS NACIONALES

Los saldos migratorios desde 2008 también dejaron diferencias notables según la nacionalidad de los migrantes. Así, el neto de las migraciones supuso una caída de 4.152 nacionales y un incremento de 4.237 extranjeros.

Las diferencias son sensibles por edades, ya que el saldo migratorio de los nacionales dejó 608 habitantes menos de 0 a 20 años y el de los extranjeros supuso un aumento de 2.981. La misma tónica se dio en la franja de 20 a 39 años, con 2.385 nacionales menos y 1.968 extranjeros más por las migraciones.

La población de 40 a 64 años cayó en ambos grupos (-1.038 en nacionales y - 749 en extranjeros) y la mayor de 65 años disminuyó en 110 personas por la parte nacional y subió en 21 por la extranjera.

MÁS DE 400 EXTRANJEROS SE NACIONALIZARON EL AÑO PASADO

La cifra de adquisición de la nacionalización española por parte de extranjeros que viven en el Alto Aragón creció de forma muy intensa el año pasado, aunque sigue siendo el segundo registro más bajo desde que el Instituto Nacional de Estadística (INE) da los datos, en 2013.

A lo largo del año pasado, 439 extranjeros residentes en la provincia se nacionalizaron, un aumento del 66,9 por ciento respecto a 2017, pero todavía muy lejos -un 73,2 por ciento menos- del año con más adquisiciones de nacionalidad, que fue 2013, con 1.638.

Entre 2013 y 2018, un total de 4.716 extranjeros que viven en el Alto Aragón han adquirido la nacionalidad española.

EL 72 POR CIENTO TENÍA MENOS DE 40 AÑOS

Casi tres cuartas partes de los nacionalizados desde 2013, un total de 3.388 personas, tenían menos de 40 años en el momento de nacionalizarse.

El grupo mayoritario fue el de los menores de 20 años. En los últimos años se han nacionalizado 1.829 extranjeros de esta franja de edad, lo que supone el 38,8 por ciento del total de nacionalizaciones.

Le sigue el segmento de entre 20 y 39 años, con otros 1.559 nacionalizados, un 33 por ciento del global.

Entre ambos grupos representan el 71,8 % por ciento de los nacionalizados desde 2013.

Otras 1.304 personas contaban con entre 40 y 64 años en el momento en el que adquirieron la nacionalidad española, lo que equivale al 27,6 por ciento del total.

Finalmente, apenas 24 extranjeros de 65 años o más se nacionalizaron desde 2013. En términos relativos son únicamente el 0,5 por ciento.

En cuanto a sexos, en el acumulado desde 2013 predominan los hombres, con 2.593 nacionalizaciones (el 55 por ciento del total), frente a las mujeres, con otras 2.123 adquisiciones de nacionalidad (el 45 por ciento restante).

Y según la forma de adquirir la nacionalidad española, la mayoritaria fue por motivos de residencia, que supuso más de las tres cuartas partes (el 76 por ciento, con 3.586 nacionalizados a través de esta vía). El resto de adquisiciones de nacionalidad, otras 1.130 (el 24 por ciento restante), fue por otros motivos.

MARRUECOS Y COLOMBIA, ORIGEN MÁS COMÚN

La nacionalidad originaria más frecuente fue la marroquí, con 1.480 nacionalizados desde 2013 a 2018.

Otros nueve países registraron más de un centenar de adquisiciones de nacionalidad española desde el inicio de la serie del INE. Se trata de Colombia (431 nacionalizados), Ecuador (336), Gambia (326), República Dominicana (312), Argelia (218), Mali (168), Bolivia (166), Senegal (126) y Guinea (119).

Y con entre 50 y 100 nacionalizaciones hubo otros 8 países, encabezados por Perú (94) y Argentina (93), y seguidos por Rumanía y Cuba (ambos con 74), Nicaragua (61), Brasil (57), Ucrania (52) y Mauritania (50).

Por continentes, los orígenes mayoritarios de los nacionalizados han sido África, con 2.595 nacionalizados desde 2013, y Latinoamérica con otros 1.832 (1.318 de Sudamérica y 514 de Centroamérica). También hubo 125 nacionalizaciones de europeos comunitarios y otras 104 de europeos extracomunitarios.

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