Huesca

SEGURIDAD

Agricultura, mantenimiento de carreteras y hostelería, los sectores más expuestos a los golpes de calor

Los sindicatos piden "sentido común" de las empresas para tomar las medidas necesarias

Agricultura, mantenimiento de carreteras y hostelería, los sectores más expuestos a los golpes de calor
Agricultura, mantenimiento de carreteras y hostelería, los sectores más expuestos a los golpes de calor
R.G.

HUESCA.- La precariedad laboral no sólo afecta al sueldo y a la estabilidad en el trabajo, también hace que los trabajadores precarios sufran más accidentes laborales, incluidos los relacionados con las temperaturas cada vez más extremas que sufrimos durante los veranos.

Ahora que los termómetros volverán a rondar los 40 grados, los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, coinciden en denunciar que los trabajadores precarios, con una mayor rotación en el trabajo, son los más expuestos a estos riesgos laborales, cuyo caso más extremo es el golpe de calor, que puede acabar también en muerte.

En las oficinas y en los centros donde se hacen trabajos ligeros, la legislación es muy clara y establece que debe haber unas temperaturas de entre 17 y 27 grados y de 14 a 25, respectivamente. obligación que se cumple en su inmensa mayoría.

Pero el mayor problema se da en el resto de sectores, especialmente en la agricultura, el mantenimiento de carreteras e infraestructuras y la hostelería con la proliferación de terrazas. En general, para los trabajos al aire libre y a la intemperie "la normativa nunca es suficiente porque la situación es cambiante y hay que adaptarse al cambio climático que ya ha llegado y las temperaturas son cada vez más altas", expone Luis Clarimón, secretario de la Federación de Seguridad Laboral de Comisiones Obreras Aragón.

Un ejemplo de que el cambio climático ya ha llegado son los cinco muertos por golpe de calor entre finales de junio y principios de julio, entre ellos un trabajador agrícola de 17 años en Córdoba.

Para los trabajadores a la intemperie -que "son muchos y no pueden elegir donde trabajar, sino que tienen que hacer lo que les dice la empresa", resalta Clarimón-, la normativa actual (el Real Decreto 486/1997 y la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales) determina que se debe adaptar el trabajo a sus propias características personales (salud, estado físico, enfermedades crónicas o renales...).

Se trata de una "obligación del empresario según la ley", declara José de las Morenas, secretario de Salud Laboral de UGT Aragón. Entre esas medidas preventivas que se deben personalizar a las condiciones de cada trabajador se encuentran las pausas, la creación de zonas de sombra densas y frescas -si es necesario, incluso con elementos móviles, precisa De las Morenas-, el suministro de hidratación y otras de tipo más organizativo, como posponer los trabajos más pesados durante las horas de mayor insolación.

El mayor riesgo de estos trabajadores se debe a la falta de aclimatación al ser recién llegados, o casi, a la empresa y que en la misma se realicen tareas que requieran mucho esfuerzo físico y/o se hagan bajo la exposición solar.

"Si eres precario, has tenido menos tiempo de aclimatación, menos formación y menos experiencia, tienes más miedo a perder el trabajo y posiblemente también a decir no a según qué tareas", explica el representante de CCOO.

"SE HA REDUCIDO LA VIGILANCIA"

También contribuye a ello que en los últimos años "se ha reducido la vigilancia y la prevención de riesgos laborales, ya que "no siempre se cumplen" las normas y leyes para evitar o reducir los accidentes laborales.

De las Morenas coincide en estas apreciaciones y afirma que los precarios "no tienen aclimatación porque no tienen tiempo para aclimatarse". El secretario de Salud Laboral de UGT pide "sentido común" a las empresas, especialmente a las pequeñas, para tomar las medidas necesarias y prevenir los riesgos laborales asociados a las temperaturas extremas.

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