Huesca

ARQUITECTURA

Las casas-contenedor de Barcelona tienen un toque de talento e ingenio oscense

La altoaragonesa Oihana García es una de las arquitectas que han participado en este proyecto

Las casas-contenedor de Barcelona tienen un toque de talento e ingenio oscense
Las casas-contenedor de Barcelona tienen un toque de talento e ingenio oscense
S.E.

HUESCA.- Las casas-contenedor de Barcelona, unas viviendas sociales prefabricadas que serán ocupadas en este mes de enero por personas sin recursos, han tomado forma con un toque de talento e ingenio oscense.

La altoaragonesa Oihana García forma parte del equipo de Straddle3, el despacho de arquitectura que junto al estudio Eulia Arkitektura y Yaiza Terré han dado forma a esta iniciativa que ha convertido 16 contenedores de barco reciclados en 12 viviendas que se ubican en la calle Nou de Sant Francesc, en el barrio Gótico de la ciudad condal. Esta arquitecta altoaragonesa de 30 años ya apuntaba maneras cuando en 2016 logró un diez en su proyecto de fin de carrera, centrado en la activación de la manzana en la que está situada la antigua tabacalera de Huesca.

Desde que finalizó sus estudios en Barcelona, no ha parado de trabajar y combina su trabajo en la firma Straddle3 con otros como freelance. García considera que estas casas-contenedor son un proyecto que ya se ha llevado a cabo en otros países de Europa, "pero que es innovador en España, donde nunca se había hecho un edificio de vivienda social plurifamiliar de este tipo". A este aspecto suma que se trata de una construcción "consecuente con el medio ambiente y creo que va a ser como un proyecto piloto que va a marcar muchas otras propuestas".

El Ayuntamiento de Barcelona encargó este proyecto que ha dado lugar a una docena de viviendas de una y dos habitaciones, con una extensión de 30 y 60 metros cuadrados. Estos espacios están ideados para ser usados de forma temporal por familias desahuciadas , y han sido construidas con un coste de 940.000 euros.

Para Oihana participar en este proyecto ha sido "un reto" y "un proceso de investigación muy enriquecedor". Esta oscense destaca que las casas-contenedor ofrecen múltiples ventajas en el proceso de construcción, que se ha llevado a cabo a lo largo de solo seis meses. "Es un edificio sostenible y su construcción ha sido rápida. Esta es una de sus grandes ventajas ya que en una promoción de vivienda convencional hubiese durado años", indica. Asimismo, plantea que es un edificio ubicado en este solar de la calle Nou de Sant Francesc "que se podría llegar a desmontar y colocar en otro sitio, lo cual es algo muy novedoso también".

Respecto a ciertas críticas que ha despertado este proyecto desde algunos medios de comunicación, por ejemplo The Guardian publicó el titular "¿Latas de sardinas para pobres?" para referirse a estas viviendas, les resta importancia. "Cuando haces un tipo de construcción diferente, arriesgas o aparecen proyectos más innovadores siempre hay críticas. Es verdad que son pisos pequeños, pero se trata de alojamientos temporales", recuerda.

Finalmente, plantea que este tipo de edificio también se podría ubicar en su ciudad natal. "Es una técnica constructiva sostenible que permite un montaje muy rápido. Huesca no es una ciudad tan compacta como Barcelona y no existe este problema de vivienda, pero puede ser una solución para estudiantes o residencias porque brinda muchas posibilidades", concluye.

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