Huesca

URBANISMO

Los cosos de Huesca, una transformación urbana y un cambio en los hábitos de movilidad

Entre 2013 y 2015, esta arteria principal fue objeto de una completa reurbanización que respondía a la peatonalización de la vía

Los cosos de Huesca, una transformación urbana y un cambio en los hábitos de movilidad
Los cosos de Huesca, una transformación urbana y un cambio en los hábitos de movilidad
S.E.

Desde que la ciudad de Huesca saltó sus murallas para expandirse, los cosos han sido arteria principal de Huesca. El Coso Alto y el Coso Bajo pasaron a ser también eje para el tráfico rodado desde que se generalizó el uso del automóvil, de modo que incluso llegaron a ser considerados como una primera ronda interior de la red viaria en la planificación urbanística.

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La puesta en vigor en 2013 del Plan de Movilidad Sostenible supuso un cambio radical, con el cierre al tráfico de estas dos calles, cuya peatonalización puede considerarse el epítome del conjunto de medidas aplicadas en la zona centro de la capital altoaragonesa. Lo que durante algunos años pareció un imposible se hizo realidad y el peatón se convirtió en dueño y señor de los cosos. El Plan conllevó además un cambio de fisonomía, con la reurbanización de las dos vías.

Entre 2013 y 2015 se llevaron a cabo las obras entre la plaza de la Inmaculada y el cruce con las calles de Sancho Ramírez y Goya (tramos 2, 3 y 4 en la imagen), incluyendo los porches de Galicia para formar la conocida como T de la zona de estancia. Se invirtieron entonces en los cosos un total 2.396.814 euros, cantidad que supone el 17 % del presupuesto total destinada a reformas viarias en la ciudad por el equipo de gobierno del Partido Popular, con Ana Alós en la Alcaldía.

Cinco años después, el Ayuntamiento, esta vez gestionado por el PSOE con Luis Felipe en la Alcaldía, asume la conclusión de la obra en el Coso Bajo. Los trabajos han comenzado hace apenas diez días para concluir la transformación urbanística de este sector hasta la plaza de Santo Domingo.

El proyecto había quedado ya elaborado en el periodo 2011-2015 y ha sido ahora recuperado. Durante el mandato pasado, el gobierno consistorial optó por primar en un principio proyectos de menor cuantía en otras zonas de la ciudad y, posteriormente, apostó por el inicio de la reurbanización del paseo de Ramón y Cajal. Los proyectos en esta segunda vía avanzan desde el puente sobre el Isuela hasta la plaza de Santo Domingo.

El tramo actualmente en obras en el Coso Bajo (número 5 en la imagen sobre estas líneas) fue adjudicado por 1.232.338, excluidos impuestos. Los trabajos comenzaron hace dos semanas y está prevista una duración de diez meses.

En cuanto concluyan los trabajos, quedará todavía un tramo del Coso por reurbanizar: el comprendido entre la plaza de la Inmaculada y la confluencia con la plaza de Lizana y San Jorge. Este trayecto mantiene todavía la configuración de la calle como zona separación para automóviles y viandantes. El proyecto también está disponible desde el mandato 2011-2015 y en el mismo está incluida la plaza de la Inmaculada.

El final de remodelación de los cosos unido a la reforma de Ramón y Cajal supondrá la conclusión de una profunda transformación de unas vías urbanas que formaron parte de las travesías de las carreteras N-330 y N-240, cuyo paso por pleno centro de la ciudad ocasionaba congestiones de tráfico y atascos recurrentes. En la memoria de muchos oscenses perduran las colas de turismos en los cosos los domingos por la tarde.

La situación solo comenzó a aliviarse cuando el 27 de junio de 1990, el Gobierno, entonces presidido por Felipe González, inauguró la variante oeste de la capital oscense, que evitaba la circulación por el centro para transitar entre la carretera de Zaragoza hacia las vías que conducían al Pirineo, la propia N-330 o la N-240, actualmente la A-132.

Posteriormente, la puesta en servicio de la ronda norte, en el año 2001 y con Gobierno del PP, redujo todavía más el paso de vehículos por el centro de la ciudad.

Quedó, no obstante, el paseo de Ramón y Cajal como acceso principal a la ciudad desde la N-240 y los cosos como ronda interior en la planificación del tráfico y paso habitual de vehículos entre zonas exteriores del casco urbano.

El compromiso del gobierno municipal de Ana Alós de peatonalizar los cosos, y con ellos buena parte de la zona centro dentro del Plan de Movilidad, inició la mayor transformación de este corredor viario en el último siglo.

En un artículo publicado por este Diario el 24 de julio de 2013, el historiador Antonio Naval hizo referencia a la anterior: entre 1923 y 1929, los cosos fueron alineados y pavimentados, con el adoquín que precisamente podía verse estos últimos días en el tramo del Coso Bajo en obras. En esa época, se levantaron nuevos edificios en esta vías.

En 1965, los adoquines fueron cubiertos de la primera capa de asfalto. A partir de entonces, señala Naval, se inició un tiempo en el cual el particular concepto de progreso y modernidad de la época conllevó el derribo de algunos significativos edificios. Hubo un nueva obra en 1983, con la colocación de las aceras conocidas por las últimas generaciones de oscenses, con sucesivos reaslfaltados para soportar el tráfico rodado.

En el estudio previo a la Plan de Movilidad, elaborado por la consultora Doymo entre 2012 y 2013, calculó en 9.000 los desplazamientos diarios en coche por la ciudad, el 62,9 % de los cuales suponían un recorrido inferior a los dos kilómetros y se desarrollaban en horas punta. Detalló el estudio que el 55 % de los vehículos que pasaban por los cosos lo hacían simplemente para atravesar la ciudad por esta zona.

El Plan de Movilidad se fijó el objetivo de reducir en dos tercios los tránsitos diarios en coche y ganar espacio para el peatón, con el objetivo de conseguir una ciudad más "amable". Para lograrlo, se plantearon medidas disuasorias para el uso del coche, la más evidente de las cuales fue la peatonalización de una amplia zona, con los cosos como eje.

El cierre al tráfico se hizo efectivo el 21 de septiembre de 2013. El proceso se había iniciado con un pacto por la Movilidad Sostenible y como es bien recordado, con una ruidosa polémica política y ciudadana, que incluyó recogida de firmas contra la peatonalización, movilización en plataformas sociales e incluso una manifestación.

El proceso no se paró y en octubre de 2013 comenzaron las obras del primer tramo, entre los Porches y la plaza de San Lorenzo. La inversión supuso 544.881 euros, a los que se sumaron 486.049 del tramo entre la plaza de San Lorenzo y el actual en obras. En los Porches de Galicia la inversión fue de 311.793 euros y en el Coso Alto, en dos fases, de 423.141 y 630.950 euros respectivamente.

Las obras se fueron desarrollando progresivamente hasta el primer semestre de 2015, con proyectos que no solo suponían una reurbanización de la superficie, sino la sustitución de infraestructuras de servicios y comunicaciones.

En el caso de Ramón y Cajal, hay que señalar que antes del inicio de los trabajos en el tramo entre el puente del Isuela y la calle de José María Lacasa, en el mandato 2011-2015 se habían invertido 1,5 millones de euros para mejora del tramo entre la rotonda del Sepes y la rotonda del paseo de Lucas Mallada.

Este año ha concluido la primera fase del proyecto global entre el río y la plaza de Santo Domingo. El Consistorio ha invertido 1,9 millones de euros entre el puente del Isuela y José María Lacasa y ha adjudicado las obras hasta Camila Gracia por 1,3 millones. Quedará pendiente la tercera fase, hasta Santo Domingo. La remodelación supone también mejoras en las infraestructuras subterráneas.

Todo este proceso, al que la ciudad se incorporó con retraso respecto a otras capitales de provincia comparables en número de habitantes, anticipa posibles medidas de restricción del tráfico viario anticipadas por el Ministerio de Transición Ecológica para las ciudades de más de 50.000 habitantes. Hay que advertir de que cualesquiera decisiones que vayan a adoptarse están aún pendientes aún de perfilar y que habrán de ser lógicamente y legalmente compatibles con la autonomía municipal. Con todo, Huesca partiría en este proceso con deberes hechos.

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