Huesca

ALTOARAGÓN ECONÓMICO - PANDEMIA DEL CORONAVIRUS

La Asociación de Talleres pide un pacto global para salvar al sector

El presidente de ATRVA, Carlos Lanuza, afirma que la actividad ha caído el 98 % y este comercio está en grave riesgo

La Asociación de Talleres pide un pacto global para salvar al sector
La Asociación de Talleres pide un pacto global para salvar al sector
D.A.

HUESCA.- El presidente de la Asociación de Talleres de Reparación de Vehículos de la provincia de Huesca (ATRVA), Carlos Lanuza, asegura que el sector "saldrá a luchar después del levantamiento del estado de alarma con el cuchillo en la boca, pero hay que ser conscientes de que necesitamos estímulos, ayudas y financiación para resolver una crisis que se avecina muy seria".

"El panorama no puede ser más complicado", asegura el empresario altoaragonés, que recuerda que en la situación actual "no se puede dar servicio más que a sectores como los coches oficiales, los sanitarios, el transporte... Entendemos perfectamente la urgencia y apoyamos las medidas, pero se nos ha ido el 98 % de la facturación y el futuro no es demasiado halagüeño. Hay una limitación de movilidad, los clientes no van a los talleres. Nosotros tenemos que estar, pero la pregunta es quién. Los ha habido que han apostado por la actividad presencial continua y otros por el desvío de llamadas para atender los servicios precisos. Pero un taller puede haber recibido en dos semanas una docena de llamadas, y evidentemente así no hay clientes ni hay nada".

Se suma la penosidad de este escenario a las propias condiciones laborales que están padeciendo en los talleres, que les obliga a extremar las precauciones. "No hay Equipos de Protección Individual (EPIS) para todos los empleados. Reciben a clientes. No les dejas que salgan a la calle, y tampoco podemos garantizar la salud laboral por muchas medidas que adoptes, porque trabajan sobre unos coches que vienen de fuera".

Esta realidad "completamente anómala" va a derivar en consecuencias que contempla el Real Decreto. Es "incuestionable" que prácticamente todos van a acudir a los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo. "Yo creo que en torno al 90 por ciento".

Diferencia el presidente de ATRVA entre las empresas de posventa y las de las marcas, los concesionarios. "La parte comercial está en actividad cero en estos momentos. Yo soy optimista por naturaleza y quiero pensar que, cuando se vuelva a la realidad, que es incierta, los talleres sobrevivirán, de ahí la figura de los ERTE, y como exige el decreto garantizarán los contratos durante seis meses. Sin embargo, la parte comercial, que ya estaba sufriendo antes de la emergencia sanitaria caídas significativas, se enfrenta a la incertidumbre de conocer la reacción social tras el estado de alarma respecto al consumo y particularmente el de los automóviles. Y aquí es donde entra el papel de la administración".

Al menos, confía en que haya una aplicación racional de la normativa de los ERTE. "Quiero pensar en que no se va a poner dura la administración con un sector al que se le obliga a cerrar su puerta y además prestar servicios de urgencia, lo cual es una causa mayor muy importante en una actividad muy relevante. Tenemos que ir sembrando el futuro que alimente a todos".

Carlos Lanuza, que recuerda que este sector aglutina el 10 por ciento de la economía española, abunda en que "tendrán que establecer ayudas al consumo a nivel nacional, bien directamente con descuentos a los clientes a través de los impuestos, con las facilidades de financiación. Y aquí incluimos a todas las administraciones, porque también las locales pueden contribuir a sostener esta actividad con los propios impuestos municipales. El caso es que hay que incentivarlo".

Recuerda el presidente de Asociación de Talleres que los concesionarios tienen estructuras muy fuertes, con grandes inmovilizados en vehículos y recambios. "En una coyuntura normal, prácticamente es una política de supervivencia por las condiciones que tienen, que motivan que los rendimientos sean bajísimos".

Evidentemente, "todo lo que dejemos de vender repercute también negativamente en la posventa, aunque los talleres de la posventa libre en su actividad no vayan a tener tantas caídas como la parte comercial. Pero todo influye. Va a haber muchas empresas a las que les va a costar salir a flote".

Carlos Lanuza defiende el espíritu luchador de los empresarios y trabajadores de talleres de la provincia de Huesca. "Soy optimista porque sé que, al día siguiente de lo más importante, que es la emergencia sanitaria, vamos a salir a luchar con el cuchillo en la boca, pero tenemos la lógica preocupación por los concesionarios. Y porque sabemos que, de nuestra actividad, depende en buena medida la marcha de otras y del conjunto de la economía, de los trabajadores y de la salud empresarial".

Llegado ese punto, eso sí, tanto ATRVA como la Federación del Metal en la que está integrada serán exigentes en distintas orientaciones. "Tiene que haber un pacto interinstitucional del Estado con el gobierno central, las autonomías y los municipios, pero también a la banca hay que pedirle que facilite los créditos, la financiación. Todos estamos en el mismo barco y, si se hace bien y todos nos ponemos en la misma onda, a medio plazo podemos salir reforzados. Estamos en una economía global en la que el automóvil es un sector imprescindible".

Eso, concluye Carlos Lanuza, siempre después de la primera gran prioridad que en el país aglutina a todos: "Acabar con esta crisis sanitaria cuya profundidad nunca habíamos conocido".

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